Braquiaria – Urochloa decumbens (Stapf.) R.D. Webster

Serie: Forrajeras

Alvaro Vallejo, Ingeniero Forestal MSC. Universidad Nacional, sede Medellín.  avallejor@gmail.com.
Fredy Zapata, Ingeniero Forestal.  Universidad Nacional, sede Medellín.  fzd1961@gmail.com

Urochloa decumbens (Stapf.) R.D. Webster

Sinónimos. Brachiaria decumbens Stapf., Brachiaria emini (Mez) Robyns.

Familia. Graminea

Otros nombres comunes. Barrera, braquiaria común, Congo, decumbens, pasto alambre, pasto amargo, pasto braquiaria, pasto chantalpo, pasto Congo, pasto de la palizada, pasto de las orillas, pasto peludo, pasto prodigio, zacate prodigio (Esp.); braquiária, braquiária comum, braquiária de alho, brachiarinha, capim braquiária, decumbens (Port.); Kenya sheep grass, sheep grass, signal grass, signalgrass, Suriname grass (Ingl.).

Origen y distribución. Especie originaria de la región tropical de África Oriental. Forma cubiertas herbáceas de gran extensión en el Congo central y con mayor presencia en Uganda. Ampliamente difundida en los trópicos y subtrópicos.

Descripción y hábito. Especie perenne rastrera, de 30-150 cm de altura, rizomas breves, de entrenudos cortos y rígidos, estolones largos radicantes en los nudos, brácteas coriáceas, esparcidamente pilosas; raíces fasciculadas, vigorosas y abundantes; tallos plurinodes, erectos o decumbentes, moderadamente gruesos, cilíndricos, ramificados y arraigados en los nudos inferiores, densamente pubescentes y de coloración verde oscuro, emergen de una corona central; entrenudos glabros, estriados, los superiores de 17-19 cm de largo y los inferiores de 2-5 cm; nudos glabros, no comprimidos, castaños.

Vainas de 6-15 cm de largo, más largas que los entrenudos, estriadas, hirsutas, bordes largamente pestañosos hacia la porción apical, luego membranáceas, glaucas; lígulas de 1.2 mm de largo, curvadas, base cortamente membranácea, luego largamente pestañosa; cuello glabro.

Hojas planas, de 6-20(-25) cm de largo y 7-15 mm de ancho, linear-lanceoladas a lanceoladas, de base subcordada y ápice acuminado, esparcidamente pilosas a hirsutas en ambas caras, brillantes, de color verde intenso.

Inflorescencias bilaterales, exertas, erguidas, terminales, de contorno elíptico, de 520 cm de largo y 3-5 cm de ancho; eje principal esparcidamente piloso, finamente escabroso, en ocasiones se prolonga en un eje estéril; 2-5 ramificaciones primarias racemosas, dístico-alternas, ascendentes, divergentes del eje principal, distantes entre sí; raquis plano, de 3-8 cm de largo y 1-1.8 mm de ancho, terminando en una espiguilla desarrollada, bordes largamente pestañosos con pelos tuberculados, blanquecinos y rígidos; espiguillas dispuestas en 2 series a un lado del raquis, solitarias, imbricadas, casi sésiles.

Espiguillas ovoides a elipsoides, de 4.5-7 mm de largo y 1.8-2 mm de ancho, hirsutas hacia el ápice, verde pálidas a purpúreas hacia el ápice, base atenuada, terminando en una estípite de cerca de 4 mm de largo entre la inserción de la espiguilla y la gluma inferior; gluma superior más corta que la lemma inferior; gluma inferior ovado-acuminada de 1.6-2.4 mm de largo, membranácea, glabra, abrazadora; gluma superior de 3.34.2 mm de largo, membranácea, largamente pilosa hacia la porción distal; glumas separadas por un conspicuo entrenudo de la raquilla de cerca de 0.4 mm de largo; lemma inferior de 3.6-4.3 mm de largo, glumiforme, dorso ligeramente plano; palea inferior de 3-3.9 mm de largo y 1.2-1.5 mm de ancho, lanceolada, hialina, glabra; antecio inferior estaminado; antecio superior elipsoide, de 3.6-4.2 mm de largo y 1.5-1.8 mm de ancho, pajizo, plano-convexo, endurecido, finamente rugoso; lemma de ápice cortamente crestado y dorso marcadamente convexo; palea de bordes involutos, lisos y lustrosos, el resto finamente rugoso; cariópside ovoide a elipsoide, de 2.5 mm de largo y 1.3 mm de ancho, de color carmelita-crema; hilo elíptico, subbasal; embrión tres cuartos de la longitud de la cariópside.

Especie tetraploide y hexaploide con 2n = 36 y 54 cromosomas, respectivamente. Especie estrechamente relacionada con U. brizantha. Algunos autores consideran la Brachiaria emini (Mez) Robyns un sinónimo de U. decumbens. Sin embargo, otros afirman que B. eminii difiere de esta última por ser anual e incluye plantas cespitosas, no rizomatosas y con tallos erectos. Otros autores también indican que U. ruziziensis y U. decumbens son la misma planta y como tal, consideran el primero un sinónimo de la última.

Variedades y cultivares. Aunque se han utilizado diferentes líneas en diversos países, el cv. Basilisk es el más difundido en la actualidad y fue liberado en Australia en 1966. Este cv. fue introducido a Australia de Uganda en 1930, pero su pobre germinación fue la mayor limitante para su comercialización hasta que se demostró que la germinación en semilla recién cosechada mejoraba con la escarificación en ácido o por la maduración en almacenamiento. Es una planta perenne, vigorosa, con hojas cortas verde oscuras, de 1-1.5 cm de ancho y menos de 20 cm de largo; los tallos emergen de una larga base estolonífera y enraízan en los nudos inferiores, usualmente son de 30-45 cm de largo en la fase de crecimiento, pero al florecer se elongan y alcanzan hasta 1 m de altura; las inflorescencias están compuestas por 2-7 racimos unidos casi en ángulo recto al pedúnculo; es una gramínea muy productiva bajo un uso intensivo, tolera condiciones de baja fertilidad, y es relativamente poco afectada por plagas y enfermedades.

Usos. Especialmente pastoreo; pasto de corte (forraje verde); ensilado; henificación. También es de gran valor para el control de erosión ya que cubre bien el suelo, soporta el pastoreo intensivo y se establece sin dificultades, tanto en suelos pobres como en suelos pedregosos.

Adaptación

Clima Altitud: 0 a 1800 msnm.
Precipitación: 800 a 5000 mm/año.
Temperatura: 18 a 32°C.
Época seca: 1 a 5 meses.

Otras características climáticas. Resistente al calor, a la sequía (máximo 5 meses), al fuego, y muy susceptible a las heladas. Logra su mejor desarrollo en zonas con 1500 mm de precipitación promedia anual o más y con temperaturas superiores a los 26°C. Se adapta bien en zonas de topografía plana o ligeramente inclinada. Se adapta muy bien a las condiciones del piedemonte llanero colombiano. El cv. Basilisk está muy bien adaptado a las zonas húmedas tropicales, donde la estación seca no es mayor de 4-5 meses; bajo estas condiciones permanece verde durante los períodos secos y es más resistente a la sequía que el U. mutica o Digitaria decumbens. Se reporta un crecimiento aceptable bajo sombrío en plantaciones de coco.

Suelos

Textura: De muy liviana hasta moderadamente pesada.
Reacción: De neutra hasta muy ácida.
Drenaje: Bueno a moderado.

Otras características del suelo. Mejor desarrollo en suelos fértiles de texturas livianas o medias bien drenados, y moderadamente profundos, pero se adapta en suelos superficiales pobres con altos contenidos de hierro y alta saturación de aluminio intercambiable (hasta 4 ppm o más); no tolera suelos sujetos a inundación aun por períodos de relativa corta duración.

Manejo

Propagación y siembra. Se propaga fácilmente por semilla, aunque también se propaga por cepas, rizomas y estolones bien desarrollados, los cuales enraízan sin dificultad en la estación lluviosa. Se recomienda preparar el suelo con suficiente anticipación para lograr un control inicial adecuado de las malezas. Dado que las semillas son muy pequeñas se requiere que al momento de la siembra el suelo esté completamente suelto y libre de terrones. En suelos pesados las labores de preparación deben ser más intensivas y se recomienda dar un pase de arado y 2 de rastra; en suelos franco-arenosos se recomiendan 3 pases de rastra aplicando un herbicida preemergente durante la preparación.

En siembras al voleo se requieren 4 kg/ha de semilla con un porcentaje de germinación del 20%; con semilla seleccionada y escarificada con una capacidad de germinación del 80-90% se requieren 1-3 kg/ha. El cv. Basilisk se siembra a razón de 2-5 kg/ha, dependiendo de la calidad de ésta. En siembras a chuzo se requieren 2-2.5 kg/ha sembrada a 30-40 cm entre sitios y colocando 3-6 semillas por sitio. Cuando se siembra mecánicamente el método más funcional es utilizar una voleadora de tractor mezclando la semilla pura con 25 kg de material inerte (cascarilla, arena seca, calfos u otro), de tal forma que la semilla se pueda distribuir con facilidad y en forma más uniforme. Cuando se utiliza cascarilla se aconseja esparcir ésta sobre un piso limpio para luego mezclarla cuidadosamente con la semilla. Cargada la tolva se procede a distribuir la semilla, la cual se debe cubrir ligeramente (máximo 2 cm) empleando ramas, cadenas o vigas tiradas por un tractor para protegerla de aves, hormigas y otros insectos; no se debe emplear rastra o rastrillo para cubrir la semilla. La germinación de la semilla fresca del cv. Basilisk es inhibida por mecanismos de dormancia. Sin embargo, esta se puede mejorar escarificando la semilla en ácido sulfúrico concentrado por 10-15 minutos o almacenándola por cerca de 10 meses.

Con buenas condiciones de humedad la emergencia se presenta 15 a 30 días después de la siembra. Cuando la siembra se realiza con tallos o cepas se requieren de 800 a 1000 kg/ha y se emplea el sistema de siembra utilizado para el establecimiento del pangola. Otros autores recomiendan emplear 3-5 ton/ha del material, sembrando a 0.6-1 m en cuadro. En Ecuador se siembra el material a 0.8 m en cuadro. En Venezuela se recomienda utilizar entre 1.5 y 2.5 ton/ha de material para la siembra. Este sistema es más lento para formar la pradera y requiere entre 4 y 5 meses para lograr una buena cobertura del terreno.

En Brasil, ensayos realizados para determinar el método más apropiado de siembra cuando se cultiva en forma simultánea con arroz de secano, aplicando 2 niveles de fertilización correctiva fosfatada (0 y 230 kg/ha de P2O5), indican que los mejores resultados de establecimiento se logran cuando se aplica el fósforo y cuando se siembra la gramínea entre los surcos del arroz. Con esta método se obtuvo un promedio de 8.75 plantas/m2, mientras con la siembra al voleo de la semilla se registró un menor número de plantas establecidas por unidad de área (promedio de 2.75 plantas/m2). En las praderas sin fertilización se presentó una baja población de plantas. De igual forma, se han obtenido muy buenos resultados cuando se establecen praderas de braquiaria 2 ó 3 años después de cosechar un cultivo anual (arroz, soya o maíz), ya que se obtiene un reembolso parcial de las inversiones a corto plazo, disminuyendo los costos de establecimiento de las praderas.

El vigor de crecimiento de las plántulas es excelente y se considera mayor que las del buffel (Cenchrus ciliaris) o el pasto Castilla (Panicum maximum cv. trichoglume). Las plántulas presentan un crecimiento rápido, y cuando las condiciones son adecuadas, especialmente en ausencia de malezas, logra una cobertura completa del suelo 3 meses después de la siembra. La especie se propaga naturalmente a partir de las semillas que produce.

Compatibilidad con otras especies. Es una especie difícil de asociar en forma persistente con leguminosas herbáceas o rastreras por ser muy agresiva. Se reportan resultados promisorios con especies como leucaena (Leucaena leucocephala). Otras especies como el kudzú tropical (Pueraria phaseoloides), centrosema (Centrosema pubescens), Desmodium ovalifolium, hetero (D. heterophyllum), siratro (Macroptilium atropurpureum), y stylo común (Stylosanthes guianensis), persisten durante algún tiempo, pero la gramínea las suprime rápidamente para formar un césped puro.

El cv. Basilisk forma praderas muy estables y persistentes con el hetero, una leguminosa perenne, postrada, fuertemente estolonífera; a largo plazo, sin embargo, al igual que la mayoría de las leguminosas sucumbe ante el denso y vigoroso crecimiento de este cv. Algunas leguminosas, no obstante, forman una mezcla satisfactoria a corto plazo como es el caso del stylo común (Stylosanthes guianensis cv. Cook y Endeavour), soya perenne (Neonotonia wightii cv. Tinaroo), plateado (Desmodium intortum), y Centrosema acutifolium. Con ésta última se reportan buenos resultados en ensayos realizados en Florida, Valle del Cauca, Colombia, con ganado doble propósito en praderas manejadas en forma alterna y con cargas de 1.5 animales/ha. En el Brasil un estudio reporta un incremento significativo en el contenido de nitrógeno y proteína cruda en el forraje de la mezcla de la gramínea con calopo (Calopogonium mucunoides) respecto al de la gramínea pura. Además, se indica que la leguminosa también fue responsable de un incremento significativo en el contenido total de nitrógeno en la capa superficial del suelo, y del contenido de amonio más nitrato en el perfil.

Un estudio realizado en la localidad de Chimoré, Bolivia, para evaluar el grado de compatibilidad y persistencia de varias gramíneas y leguminosas, destaca por sus altos rendimientos la asociación de U. decumbens con Desmodium ovalifolium o Zornia latifolia, las cuales contribuyeron a mejorar la calidad del forraje y a aumentar la disponibilidad del mismo, especialmente durante la época seca. El estudio tuvo una duración de 20 meses.
Control de malezas. La especie compite excepcionalmente con todo tipo de malezas, en especial cuando se encuentra bien establecida y se maneja en forma adecuada. Su vigoroso y denso crecimiento, su marcada respuesta al nitrógeno, y la rápida recuperación después de un pastoreo fuerte, le permiten competir exitosamente con cualquier tipo de malezas. Sin embargo, como el establecimiento puede ser inicialmente lento, es necesario ejercer varios controles de malezas durante esta fase de crecimiento. Las malezas se pueden controlar mecánicamente utilizando cultivadora o azadón. La guadaña se puede utilizar para el control de malezas anuales.

Es posible la aplicación de herbicidas preemergentes y postemergentes para el control de malezas de hoja ancha. El cv. Basilisk tiene un alto grado de tolerancia a las aplicaciones preemergentes de atrazina, la cual, aun a bajas concentraciones, ejerce un buen control sobre un amplio rango de malezas anuales. La dosis recomendada es de 2.5 kg/ha de un 80% del producto, la cual elimina satisfactoriamente las malezas sin afectar las plántulas del Basilisk. De otra parte, la braquiaria misma se puede convertir en maleza pero es posible eliminarla con el arado reiterado.

Fertilización. Los programas de fertilización con esta gramínea son variados y dependen en gran medida del tipo de suelo en el cual se la cultiva. En general, se reporta que la producción no es satisfactoria cuando el fósforo y el potasio en el suelo son bajos. En suelos pobres, como los de los Llanos Orientales, Colombia, responde muy bien a la aplicación de nitrógeno, fósforo y potasio. En esta y otras zonas similares, usualmente se recomienda aplicar al momento de la siembra un fertilizante completo, repitiendo la dosis cada año. En el estado Anzoátegui, Venezuela, en suelos franco-arenosos, bajos en fósforo y nitrógeno, se recomienda aplicar 80-120 kg/ha de P2O5 y un reabono con 300 kg/ha de nitrógeno. A veces es necesario aplicar elementos menores. En algunos casos se recomienda aplicar 500-700 kg/ha de calfos (abono fosfórico) antes de realizar la última rastrillada, y 100 kg/ha de un fertilizante completo de grado 10-20-20 cuando los tallos comienzan su desarrollo. Anualmente se debe aplicar la misma dosis del abono completo, al inicio de las lluvias.

Otros autores recomiendan aplicar 1 bulto de urea/ha después de cada pastoreo, si las praderas se utilizan por algún tiempo durante la época seca. En un suelo oxisol de Carimagua, Colombia, se reportan rendimientos máximos con la aplicación de 50 kg/ha de P2O5, con una respuesta mucho mayor al fósforo que el Guinea (Panicum maximum) y el andropogon (Andropogon gayanus). En un suelo ultisol de Quilichao, Colombia, produjo una respuesta lineal a más de 400 kg/ha de nitrógeno. En tanto, ensayos realizados en suelos ultisoles de la Amazonia peruana reportan mayores rendimientos cuando se aplicaron 200 kg/ha de nitrógeno.

De otra parte, en un ensayo realizado en Brasil, en suelos oxisoles, se aplicaron tasas variables de cal y fósforo, utilizando para esta última 3 fuentes distintas: superfosfato simple, termofosfato, y roca fosfórica; después del segundo corte aparentemente respondió a la aplicación de 4.5 ton/ha de cal a tasas de 86 y 345 kg/ha de P2O5. El aumento del rendimiento debido a la cal fue de aproximadamente 1 ton/ha tanto para el superfosfato triple como para el termofosfato. Cuando la fuente de fósforo fue la roca fosfórica, la cal tendió a disminuir los rendimientos. En suelos del Valle del Sacta, Bolivia, caracterizados por ser ácidos, de baja fertilidad natural, deficientes en fósforo, y con alta saturación de aluminio, la aplicación de 5 niveles de roca fosfórica (20% de fósforo) en praderas de braquiaria en vías de degradación y sometida bajo pastoreo continuo por cerca de 3 años, no presentó ninguna diferencia significativa con respecto al testigo después de 2 años de evaluación.

Sin embargo, desde hace varias décadas varios estudios han encontrado evidencias de que los requerimientos de fósforo se pueden reducir en un 50% cuando ciertos tipos de hongos micorrícicos se encuentran o añaden al suelo. Estas micorrizas, al formar una relación simbiótica con las raíces de las plantas, permite que éstas absorban una mayor cantidad de fósforo y aumenten la eficiencia en el uso de las cantidades disponibles del elemento en el suelo. El Ciat en Colombia, desde comienzos de los 80’s viene desarrollando las investigaciones necesarias para establecer la combinación óptima entre hongos y especies forrajeras. Estudios preliminares han registrado incrementos en peso seco debidos a la inoculación de suelos no fertilizados con micorrizas que oscilan entre 30 y 110% de acuerdo con la especie. La dependencia de estos hongos no sólo afecta el desarrollo y productividad de las leguminosas, como se creía anteriormente, sino que además del braquiaria también incluye gramíneas como Urochloa brizantha, U. mutica, U. humidicola, y Andropogon gayanus, etc. En un ensayo realizado con suelo esterilizado, con adición de nutrimentos, la braquiaria en asociación con hongos efectivos produjo cerca de 15 veces más de peso seco que la misma planta privada de los hongos.

En ensayos de encalamiento realizados en Carimagua, Colombia, en suelos oxisoles ácidos y de baja fertilidad, la especie mostró una alta tolerancia al aluminio, y la mayor aproximación al rendimiento máximo se registró cuando se aplicaron 0.5 ton/ha de cal; el rendimiento máximo promedio para los cortes efectuados fue de 6.3 ton/ha de materia seca cuando se aplicaron 6 ton/ha de cal.

Estudios realizados en México, en suelos alfisoles, ácidos, de fertilidad media, reportan que no hubo respuesta significativa a la aplicación de nitrógeno (0, 100, 200, 300 kg/ha) y de fósforo (0, 50, 100 y 150 kg/ha) en la producción total de materia seca, y se concluyó que la aplicación de fertilizantes para esta gramínea en este tipo de suelos es de baja viabilidad económica.

En Queensland, Australia, el cv. Basilisk es la gramínea preferida para las praderas que requieren fertilización con nitrógeno ya que utiliza el fertilizante disponible con gran eficiencia y soporta una mayor presión de pastoreo. En Colombia se ha señalado que para un rendimiento anual de 19 ton/ha de materia seca, la braquiaria extrae anualmente del suelo ca. 230 kg/ha de nitrógeno, 53 de P2O5, y 252 de K2O. En exigencia de nutrimentos del suelo se considera un poco más exigente que el gordura (Melinis minutiflora) y menos que el andropogon (Andropogon gayanus cv. Carimagua). De cualquier forma, lo más conveniente es establecer las dosis y tipos de fertilizantes a partir de un análisis previo del suelo.

Riego. Es una especie muy rústica y soporta muy bien los períodos de sequía; sin embargo, la aplicación de riego durante la época seca permite al pasto utilizar mejor los nutrimentos disponibles con la consecuente mayor producción de forraje.

Ordenación del pastoreo. Es una de las gramíneas más tolerantes al pastoreo y pisoteo, y es más persistente bajo una alta presión de pastoreo y en suelos bajos en fósforo, que la mayoría de gramíneas tropicales. En Zaire, donde se le conoce como Brachiaria emini, se considera una de las mejores gramíneas para praderas temporales o permanentes. A los 3-4 meses de efectuada la siembra se puede someter a un pastoreo ligero con ganado adulto; un pastoreo fuerte puede afectar el rendimiento posterior. Sin embargo, el primer pastoreo se puede realizar a los 45-50 días si se han registrado buenas lluvias y si se ha ejercido un buen control de las malezas, y a los 70-80 días si la siembra se realizó a partir de estolones. Sin embargo, a pesar de que esta gramínea resiste bien el pastoreo continuo se recomienda el pastoreo en rotación.

El Ciat recomienda esperar un mes después de las primeras lluvias para establecer las cargas animales para la estación lluviosa. Después de cada pastoreo intensivo, cuya duración no debe exceder los 6 días, es conveniente someter las praderas a períodos de descanso de 35-40 días en la estación lluviosa y de 55-60 días en el verano. Estos mismos intervalos, o el pastoreo cuando las plantas alcanzan 60 cm de altura, son los recomendados para la región oriental del Ecuador. Para la región húmeda del litoral ecuatoriano se recomienda el pastoreo cada 28-30 días en la estación lluviosa y cada 40-45 días en la época seca.

En Carimagua, Colombia, el pastoreo con un ciclo de rotación de 42 días arrojó el mejor resultado con la braquiaria y kudzú tropical (Pueraria phaseoloides); en rotación cada 56 días, la gramínea produjo semillas y las nuevas plántulas invadieron al kudzú. En Brasil se recomienda el pastoreo cuando la vegetación alcanza de 30 a 60 cm de altura. Bajo sistemas menos intensivos y con la aplicación de riego y fertilizantes, el período de recuperación se puede reducir. Para las praderas puras es importante considerar la fertilización con nitrógeno para mantener un crecimiento activo de las hojas; cuando este elemento se aplica con frecuencia mantiene a la gramínea en condiciones muy nutritivas y permite obtener mayores ganancias de peso en vivo, especialmente si prevalecen condiciones de lluvias fuertes. La altura de pastoreo se debe establecer entre 15 y 25 cm para evitar el ataque de plagas y enfermedades.

El estado de prefloración del pasto es el más indicado para obtener el máximo valor nutritivo, y al igual que con otras gramíneas tropicales, la digestibilidad disminuye notablemente al ir alcanzando la madurez. La braquiaria se considera un buen pasto para ceba y excelente para la producción de leche; no se recomienda para levante ya que los animales jóvenes pueden presentar trastornos causados por fotosensibilización. Para el cv. Basilisk se recomienda un manejo intensivo para lograr las mayores ganancias de peso en vivo. Este cv., al igual que la mayoría de otras líneas, soporta el pastoreo fuerte y el pisoteo, y es muy palatable cuando se mantiene en una condición de producción constante de renuevos. El contenido de proteínas del Basilisk se puede incrementar notablemente con la fertilización con nitrógeno. En Queensland, Australia, la aplicación de nitrógeno se recomienda en la época seca fresca, cuando el crecimiento de la gramínea es lento. Sin embargo, la dosis aplicada debe estar sujeta a las cargas animales aplicadas a las praderas, de tal forma que se minimice la acumulación de material viejo; al aumentar la edad del rebrote se presenta una disminución en el nivel de la proteína cruda y aumenta el de la fibra cruda, lo que puede resultar en una baja producción animal. Aunque la braquiaria es afectada por las quemas si el medio es lo suficientemente seco, la gramínea soporta el fuego y se recupera generalmente en forma satisfactoria.

Producción

Calidad del forraje y producción. La calidad del forraje, tanto en contenido de proteína como en digestibilidad, ha sido considerada como de satisfactoria a buena en casi todos los países donde ha sido cultivada esta gramínea. Sin embargo, se reporta que a partir de la sexta semana el contenido de proteína disminuye, al igual que la digestibilidad de la fibra cruda y del extracto libre de nitrógeno.
En Sarawak se reporta que el contenido de proteína cruda varía de 6.1 a 10.1%, de acuerdo con las tasas de fertilización con nitrógeno; en Trinidad los valores encontrados varían entre 8.2 y 13.1% (2.6-9.7% de proteína cruda digestible), y en Brasil del 7-9%. En Colombia se reportan valores más bajos, 6%, y un mayor contenido de fibra cruda, 37%. Se reportan contenidos de proteína cruda en el estado de prefloración del 11%, en la floración del 9.9% y cuando se forman las semillas de 8.3%. El forraje de la braquiaria es de buena aceptación por parte del ganado, especialmente en la etapa foliar temprana; ésta disminuye al endurecerse los tallos.

Es una gramínea de relativo alto rendimiento. Bajo condiciones adecuadas de humedad y fertilidad del suelo la producción de materia seca puede oscilar entre 14 y 18 ton/ha al año. En Colombia se han obtenido rendimientos de 14.6 ton/ha de materia seca al año en suelos fértiles y sin la aplicación de abonos; la fertilización con nitrógeno ha incrementado los rendimientos a 20 ton/ha con cortes realizados cada 6 semanas. Otros estudios indican que la producción bajo condiciones naturales y en suelos de mediana fertilidad puede alcanzar las 18 ton/ha de materia seca al año, equivalentes a 90 ton/ha de forraje verde. En Sarawak se reportan rendimientos anuales de 9.9 ton/ha de materia seca sin la aplicación de fertilizantes; con la aplicación de 112 kg/ha de nitrógeno se han obtenido 14 ton/ha y con la aplicación de 224 kg/ha, 19.7 ton/ha. En Honduras la producción media anual de materia seca fue de 23.07 ton/ha con la adición de nitrógeno en la forma de sulfato de amonio a razón de 450 kg/ha. En un ensayo de corte se registró una producción anual de materia seca de 36.3 ton/ha, superando significativamente la producción del pará (U. mutica), pangola (Digitaria decumbens), y Guinea (Panicum maximum). Resultados similares se han obtenido en Jamaica, Surinam y Australia.

En Koronivia, en la región húmeda de Fiji, produjo 34.12 ton/ha de materia seca en un período de 11 meses, mientras en las Islas Salomón se han registrado hasta 30 ton/ha de materia seca al año en praderas establecidas bajo cocoteros. En suelos oxisoles de fertilidad baja en la región central del Brasil forma una pradera sumamente productiva a continuación de la cosecha de arroz (de secano), registrando rendimientos entre 5 y 12 ton/ha de materia seca al año. Se reporta con un gran potencial para la producción de heno de excelente calidad. En los estados del cerrado en Brasil (Goiás, Mato Grosso y Minas Gerais) se registran producciones de hasta 1.46 ton/ha de heno por corte en praderas fertilizadas con 240 kg/ha de P2O5.

En Florida, Valle del Cauca, Colombia (1150 msnm, 1339 mm de precipitación promedia anual, 25°C de temperatura media anual, suelos inceptisoles ligeramente ácidos con pH 5.8-6.3), se realizó un estudio para evaluar la disponibilidad, composición botánica, frecuencia y calidad del forraje en 4 praderas de la gramínea, 2 de ellas en asociación con Centrosema acutifolium y las restantes en monocultivo. Los resultados obtenidos indican una mayor disponibilidad de materia seca verde de la gramínea, de la leguminosa, y total, en la pradera asociada que en las praderas de la gramínea pura a través de todos los períodos de medición, con medias de 4627 vs. 2296 kg/ha, 689 vs. 45 kg/ha, y 6476 vs. 3698 kg/ha, respectivamente. Así mismo, se registró una menor disponibilidad de materia seca verde de malezas y de material inerte en las praderas asociadas respecto a la registrada en los monocultivos de la gramínea. La composición botánica de las praderas asociadas fue de 72% de gramínea y 11% de leguminosa, mientras en los monocultivos de la gramínea fue de 65 y 1%, respectivamente. Además de registrar una menor presencia de malezas en las praderas asociadas, también se estableció un menor porcentaje de áreas descubiertas en las mismas, y un mayor contenido de proteínas en la gramínea asociada (6.4%) que en los monocultivos (5.2%). La digestibilidad de la materia seca de C. acutifolium fue de 37.9%, mientras la de la gramínea fue similar en las 2 praderas con 55.2%.

Bajo condiciones normales de oferta, el forraje no es consumido por los equinos. Algunos autores no reportan efectos tóxicos del forraje; otros registran sólo entre 1 y 1.1% de oxalatos en la materia seca. Puede producir fotosensibilización en los animales, especialmente en los jóvenes (4-15 meses de edad). En Brasil se ha encontrado que éste es un problema típico de manejo, y establecen pastos con otras gramíneas para alternar el ganado más joven tan pronto aparecen los primeros síntomas (p.e. pasto Guinea). En Nueva Zelandia se ha demostrado que la fotosensibilidad en las ovejas y el ganado vacuno (p.e. eczema facial) se debe al mal funcionamiento del hígado ocasionado por una fitotoxina, Pithomyces chartarum (=Sporidesmium bakeri), un hongo saprofítico del raigrás perenne (Lolium perenne) y otras gramíneas. Se ha podido comprobar que la ingestión de grandes cantidades de zinc protege el ganado vacuno y las ovejas contra la fitotoxina y la fotosensibilidad. El hongo se encuentra en todo el mundo y ocurre en Brasil y otros países de América Latina, así que puede estar involucrado en la fotosensibilidad del ganado que consume braquiaria en estas regiones.

Análisis bromatológicos

Producción animal. La braquiaria compite en incrementos de peso y carga animal con grandes ventajas sobre los pastos nativos, incluso sobre algunas otras especies introducidas como el gordura (Melinis minutiflora) y el pasto puntero (Hyparrhenia rufa). En la Estación Turpina, Colombia, se reportan ganancias diarias de 600 g/animal en pastos bien manejados con cargas de 2 a 2.5 animales por ha. Otros resultados indican que bajo pastoreo en rotación (4 días de ocupación por 24 de descanso), la capacidad de carga varió entre 3 y 3.3 animales/ha (365 kg de peso vivo promedio) durante la época seca y lluviosa, respectivamente, con ganancias diarias de peso por animal de hasta 379 g.

Un ensayo realizado en los Llanos Orientales, Colombia, durante un período de 448 días, demostró que la capacidad de carga del braquiaria bajo pastoreo continuo era similar a la de los pastos puntero y gordura; sin embargo, cuando se aplicó escorias Thomas la producción de carne fue superior para la braquiaria, la cual registró 597 kg/ha con una capacidad de carga de 1.97 animales por hectárea. En la misma región, bajo rotación de potreros y fertilización se han logrado mantener hasta 4 animales/ha con ganancias diarias de 700 g/animal.

En el Valle del Cauca, Colombia, se registran ganancias de peso en vivo de 1700 kg/ha con novillos pastando en praderas fertilizadas inicialmente con 100 kg/ha de nitrógeno, 50 kg/ha después de cada pastoreo, y con la aplicación de riego. En Yurimaguas, Perú, ensayos realizados durante 4 años para evaluar la asociación entre varias gramíneas y leguminosas, reportan la mezcla de braquiaria con Desmodium ovalifolium como una de las más productivas con una producción total de 640 kg/ha de peso vivo al año. La pradera se estableció con la aplicación de 22 kg/ha de fósforo, 40 de potasio, 250 de calcio, 10 de magnesio y 20 de azufre; la aplicación de estos elementos se repitió anualmente, con excepción del calcio.

En Queensland, Australia, el cv. Basilisk fertilizado con 196 kg/ha de nitrógeno, y con una carga constante de 4.55 animales/ha, registró una ganancia de peso en vivo de 1030 y 869 kg/ha en las temporadas 1965/66 y 1967/68, respectivamente. Praderas con la misma aplicación de nitrógeno, pero con una carga de 3.45 animales/ha, registraron una ganancia de 740 y 693 kg/ha, mientras que en las praderas sin fertilización, y con una carga constante de 3.45 animales/ha, las ganancias fueron de 592 y 553 kg/ha.

Un estudio realizado en el Valle del Cauca, Colombia (1150 msnm, 1339 mm de precipitación promedia anual, 25°C de temperatura media anual, suelos inceptisoles ligeramente ácidos con pH 5.8-6.3), en praderas puras de U. decumbens y en mezcla con Centrosema acutifolium, para evaluar el cambio de peso en 24 vacas (15 de tipo racial Hartón del Valle y 9 del tipo racial Mestizo) y sus crías, la producción de leche, y los índices de preñez al finalizar el ensayo, reporta que la producción de leche ajustada (incluyendo los días de no ordeño) y corregida por covarianza de la producción acumulada durante los 3 primeros días de ordeño, fue significativamente mayor en las praderas asociadas con 680 kg que en las praderas puras donde se registraron 550 kg. El cambio de peso postparto de las vacas, medido después de 210 días de lactancia y corregido por covarianza del peso inicial, registró diferencias altamente significativas a favor de la pradera asociada con 466 kg vs. 429 kg registrado en las praderas puras. El peso en las crías, no obstante, no presentó diferencias significativas. Por último, en las praderas asociadas las vacas no preñadas presentaban actividad ovárica, y se estimó una diferencia de 3 meses adicionales de intervalo entre partos en las vacas que pastorearon la pradera pura.

Semillas y producción. Esta especie es de reproducción apomíctica. Normalmente florece en forma abundante pero la semilla difícilmente se desarrolla. Adicionalmente presenta un bajo poder germinativo, atribuido principalmente a la impermeabilidad de las duras escamas florales que encierran las cariópsides. La producción se presenta principalmente en la época de verano y no madura en forma uniforme. En Queensland, Australia, ha fructificado bien durante los 12 primeros meses después de la siembra, siempre que no se defolie con demasiada frecuencia.

El Ciat reporta que en Colombia la floración se inicia a comienzos de julio y alcanza un nivel máximo de maduración de la semilla el 9 de agosto. Además, indica que en un estudio la recolección con combinada rindió sólo el 59% de la semilla cosechada manualmente. Durante la fase de fructificación se pueden realizar hasta 3 cosechas de semilla, siendo la primera la de mejor rendimiento.

En Brasil, en praderas fertilizadas con 120 y 240 kg/ha de P2O5, se han obtenido producciones de semilla de 35 y 240 kg/ha, respectivamente. El Ciat reporta una producción de 100 kg/ha de semilla pura. En Queensland, Australia, se reportan rendimientos que varían de 100 a 200 kg/ha de semilla limpia. La semilla se debe procesar y almacenar por períodos de 4-9 meses para mejorar los porcentajes de germinación. No obstante, el tratamiento con ácido sulfúrico concentrado durante 10-15 minutos mejoró la germinación de la semilla recién cosechada del cv. Basilisk del 1 al 30%. Entre 220000 y 225000 semillas/kg.

Plagas y enfermedades. En Brasil, Ecuador, Colombia, Bolivia, y otros países, se reportan ataques del salivazo, el cual comprende varios insectos como Deois flavopicta, D. schach, Zulia entreriana, Aeneolamia sp., etc. (Cercopiadae). En Colombia el insecto más común parece ser el Aeneolamia sp., también llamado mión de los pastos, el cual puede causar el marchitamiento completo de las planta. Estos insectos se desarrollan y protegen bajo masas espumosas de saliva y cuando la incidencia de la plaga es alta puede causar una reducción del rendimiento de hasta el 60%. Los insectos se alimentan con la savia de la planta y ocasionan un marcado retardo en el crecimiento, e incluso pueden causar la muerte de ésta; el mayor daño se produce en las épocas de lluvia. Los ataques del salivazo se pueden controlar en gran medida con prácticas de buen manejo. Cuando aparece se debe pastorear o guadañar el potrero a ras del suelo. Si los ataques se presentan durante la estación seca una buena práctica de control consiste en permitir que el pasto madure totalmente para reducir su atractivo para los insectos. El insecto se puede combatir empleando insecticidas granulados, especialmente.

La braquiaria no se reporta susceptible a las enfermedades causadas por hongos, bacterias o virus, y en Queensland, Australia, el cv. Basilisk, en particular, se reporta libre de plagas y enfermedades en comparación con el pangola (Digitaria decumbens).

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Referencias

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