Construcción sostenible: casas de madera

Foto: I Casas Ecológicas.

Las casas de madera son opciones de viviendas más ecológicas y económicas que las de ladrillo y concreto tradicional. La madera, no sólo es parte de la naturaleza, sino que su utilización es beneficiosa para el medio ambiente. Materiales naturales, no derivados del petróleo, reciclables y biodegradables, son los que conforman este tipo de viviendas, que también son consideradas ‘ecológicas’.

A la hora del uso de la madera para su construcción, estas vienen certificadas y provienen de tala responsable: los fabricantes plantan nuevos árboles por cada uno que talan. Para ellos es clave mantener este equilibrio.

Casa canadiense. Canexel

Además, la construcción en madera necesita de menos energía, supone un menor impacto ambiental y menor huella de carbono que las convencionales: la madera es un sumidero de CO2.

Tipos de casas de madera

De troncos: El sistema de troncos se usa en elementos verticales como los muros, los forjados y cubiertas se suelen fabricar con entramado ligero o entramado pesado. Se construye o monta directamente sobre el lugar y se utilizan troncos que le dan un aspecto final característico. Este sistema tiene a favor que el grosor de la madera actúa como un estupendo regulador de la humedad y la temperatura interiores. Se pueden emplear troncos cuadrados, que encajan mejor.

Foto: Monte Verde.

De entramado pesado: Son estructuras algo más complejas; se hacen ensamblajes entre las vigas de madera y esto permite montar grandes cristaleras.

Foto: Sostenibilidad.

De entramado ligero: Es el estilo más empleado y el que se usa en las casas canadienses. Se utilizan gran cantidad de elementos pequeños que facilitan la modulación, la intercambiabilidad y la prefabricación.

Foto: Donacasa.

Móviles: Son casas modulares montadas en fábrica y transportadas en piezas muy grandes hasta la ubicación definitiva. Dependiendo del tamaño final de la casa pueden ser una o varias piezas. Los paramentos pueden ser tanto en madera vista como en otro tipo de recubrimientos.

Foto: Amagcy

Ventajas de las casas de madera

La madera no es un puente térmico, sino un aislante, por lo que mantiene la casa fresca en verano y templada en invierno (esto supone mayor eficiencia energética, hasta poder llegar a la certificación A).

Se calcula un ahorro entre un 50% a un 60% al año en calefacción y aire acondicionado.

Los interiores en las casas de madera son más cálidos

En el caso de las casas canadienses, las paredes incluyen un material que además de aislar del ruido exterior, también ayudan a mantener la temperatura: puede ser lana de roca, lana de oveja, algodón reciclado… todos ellos materiales ecológicos, con 0 derivados del petróleo.

Los materiales usados para el revestimiento, pueden ir entre materiales provenientes de madera prensada, a piedra natural, piedra artificial, teja, pizarra… minimizando con ellos el mantenimiento de la construcción.

Dentro de las casas de madera, las casas canadienses no son prefabricadas: tienen mayor durabilidad como vivienda habitual y necesitan de menor mantenimiento.

Se construyen rápidamente y son hasta un 30% más económicas que las viviendas de concreto y ladrillo habituales.

Desventajas

Hay que asegurarse siempre de que el material esté en perfecto estado: cuidado con maderas demasiado húmedas que puedan contener algo de podredumbre.

Algunos insectos, como las termitas o escarabajos del polvo, pueden provocar daños agujereando la madera, por lo que limitaría la vida de tu casa, o haría necesario una reforma.

En cuanto al mantenimiento, ha de ser revisada cada cierto tiempo, ya que puede necesitar de pintura exterior, sellado de huecos, etc.

Este tipo construcciones, no sería viable para toda la población, tanto por los materiales que se emplean como por el espacio que necesitaríamos para ellos teniendo en cuenta el problema de la superpoblación. No resultaría sostenible.

Falsos mitos

Durabilidad: Mientras que algunas de las tan admiradas y sólidas casas de hormigón están listas para derruir después de 40 años, en países del norte de Europa encontramos casas de madera habitadas después de 200 años de vida. 

Incendios: lo que origina comúnmente un incendio en una vivienda es el interior: una colilla mal apagada, un cortocircuito… y lo que se quema son los enseres del interior, por lo que el riesgo de incendio es el mismo. Si no se apaga pronto, la madera se quema pero muy lentamente. Lo peor es que quede reducida a cenizas si no se apaga con rapidez, pero en una casa de hormigón las altas temperaturas provocan grietas, por lo que también puede ser que toque derribar la vivienda.

Teniendo en cuenta el ahorro energético, los materiales reciclables y la diferencia de precio que suponen con viviendas habituales, ¿no es una opción a considerar?

Fuentes: Construcción Sostenible, Maderea.

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