Oportunidades para el sector forestal Colombiano en los Mercados de Carbono.

Foto: Plantación de Teca en Urabá. Junnier Felipe Usuga Escobar.

Recordando un poco la historia, específicamente finales del siglo XIX e inicios del siglo XX con la segunda revolución industrial, la humanidad avanzó aceleradamente con la invención de los motores de combustión interna y la emergente industria automovilística, el bombillo cambió la forma en que se llevó luz a los hogares y el teléfono la forma en que nos comunicamos. Esas generaciones de grandes avances científicos y tecnológicos determinaron en gran medida que hoy 150 años después, el petróleo y la electricidad sean elementos transversales en casi todos los modelos de producción y prestación de servicios.

Hoy las concentraciones de Dióxido de carbono (Co2) en la atmósfera han alcanzado cifras alarmantes, debido a la transformación en los usos del suelo, expansión de la frontera agrícola, combustión de hidrocarburos, crecimiento de la población y otras acciones que emiten gases de efecto invernadero a la atmósfera (GEI) como el CO2( el Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) mencionan y definen los otros tipos de GEI presentes en la atmósfera). Como consecuencia de estos aumentos, los patrones del clima están siendo afectados, haciendo del cambio climático una amenaza actual para la supervivencia de muchas especies y ecosistemas estratégicos, como los páramos y los nevados en Colombia, por ejemplo.

En el año 1997, con el protocolo de Kioto, se crean los bonos de carbono como mecanismo de mitigación de cambio climático; un bono de carbono se refiere a una tonelada de CO2 equivalente, que se remueve de la atmosfera o que se deja de emitir, y que ha sido verificado por un organismo certificador acreditado; estos bonos pueden generarse en proyectos forestales o de deforestación evitada, entre otras actividades del sector AFOLU (Agricultura, silvicultura y usos del suelo). En Kioto, los países industrializados que hicieron parte se comprometieron a reducir sus emisiones de GEI creando entonces mercados de carbono (regulados y voluntarios) que han ayudado a financiar iniciativas de mitigación del cambio climático, o que remueven GEI de la atmósfera como las plantaciones forestales.

Sin embargo, hasta hace un poco más de dos años hablar de bonos de Carbono en Colombia seguía siendo una Utopía para algunos, ya que el mercado de bonos en Colombia tenía una baja demanda y lograr certificaciones para acceder a mercados internacionales ha representado inversiones muy altas por parte del productor o el proponente del proyecto e ingresos por venta de bonos que terminan siendo muy inferiores al valor esperado. Algunos proyectos tuvieron éxito en la venta de sus bonos, pero se ha especulado mucho acerca de su uso y precios a nivel nacional. Con el reciente compromiso de país, adquirido en los acuerdos de parís en el año 2015 y a diferencia del protocolo de Kioto, donde solo los países industrializados adquirieron compromisos de reducción, Colombia se compromete a reducir en un 20% sus emisiones al 2030, teniendo como línea base el año 2010. Entre las estrategias del gobierno de Juan Manuel Santos se crea el impuesto al carbono en la reforma tributaria del año 2016, el cual es causado sobre los combustibles fósiles con el fin de desincentivar su uso.

Buena noticia para el sector forestal en Colombia

La buena noticia para el sector forestal en Colombia y algunos otros sectores como el de energía, es que el uso de combustibles fósiles puede ser compensado con bonos de carbono proveniente de iniciativas de mitigación en Colombia, permitiendo a la empresa privada tener algunos beneficios como la no causación del impuesto al carbono, generando a su vez, un ingreso en el corto plazo a las iniciativas de mitigación como las plantaciones forestales y los proyectos de deforestación evitada (proyectos REDD+). Actualmente la demanda de bonos en Colombia es superior a la oferta, por lo cual se requiere establecer nuevos proyectos forestales y que proyectos ya establecidos se puedan certificar, para que puedan percibir ingresos por este tipo de servicios. Es necesario aclarar que los ingresos por venta de bonos de carbono no cubren los costos totales de establecer un proyecto forestal, sin embargo, representan hoy en día un ingreso adicional, el cual no estaba proyectado en muchos flujos de caja.

Recientemente el Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo nacional emitió la resolución 1447 de 2018 que reglamenta el sistema de monitoreo, reporte y verificación de las acciones de mitigación a nivel nacional, la cual trae nuevos retos y oportunidades para el sector. La invitación es entonces a que los propietarios de proyectos del sector agroforestal, bosques naturales, comunidades con títulos colectivos entre otros actores del sector, en base al escenario actual, identifiquen como sus proyectos se pueden ver beneficiados y que puedan mirar los pagos por servicios ambientales como una opción real de financiamiento para el sector forestal colombiano y próximamente en otros países de Latinoamérica.


Junnier Felipe Usuga Escobar es Ingeniero Forestal de la Universidad Nacional, Cofundador de algunas empresas del sector agroforestal y actual Director de Operaciones de la marca Help Planet. Ha trabajado durante 8 años en el sector en diferentes ámbitos, desde las industrias de aserrío y cosecha forestal, mercados nacionales e internacionales de maderas tropicales, plantaciones y consultoría en pago por servicios ambientales. Actualmente lo apasionan los agronegocios y los negocios verdes, es un total convencido de que Colombia es un país con cualidades únicas en oferta ambiental, haciéndolo competitivamente superior para la futura oferta de madera y servicios ambientales que requiere el mundo.

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