
En el diseño de mobiliario, la madera de escuadría destinada a la edificación (habitualmente llamadas vigas con medidas de 10 por 10 centímetros de pino) suele considerarse un insumo estrictamente funcional y carente de interés ornamental. Debido a su acusada tendencia a deformarse y abrirse a medida que pierde humedad, los talleres de carpintería tradicional tienden a descartar estos bloques o a eliminar cualquier grieta antes de su ensamblaje.
Sin embargo, las investigaciones del diseñador afincado en Helsinki, Didi Ng Wing Yin, demuestran que el material de construcción adquiere una estabilidad mecánica notable si se trabaja respetando las tensiones internas de su fibra. En lugar de corregir la pieza, se toma la fractura como punto de partida para desarrollar piezas de alto valor estético.
Tres procesos transformadores: hendido, tallado manual y carbonización
En su espacio de trabajo como parte del colectivo Minestrone Workshop en el estudio Vallila, Ng articuló una metodología que rehúye los acabados sintéticos y confía el resultado visual a la respuesta directa de la materia prima. El proceso consta de tres intervenciones secuenciales:
- Hendido a favor del grano: Empleando una combinación de hachas, formones, gubias y cuchillas de hendir (froes), la madera no se fuerza mediante un corte rectilíneo, sino que se abre a lo largo de las líneas naturales de falla que el propio tronco sugiere. Este método saca a la luz la textura interna fibrosa y rasgada de la pieza.
- Tallado de relieve: La retirada manual de material conserva sobre la superficie la huella explícita del instrumento artesanal. Facetas, marcas de salto de hoja y rebabas permanecen visibles como testimonio del proceso.
- Carbonización superficial: El uso directo de un soplete sobre el pino y el abeto oscurece la cara externa y resalta el veteado profundo. Se trata de una alteración física irreversible que endurece la superficie y proyecta el dibujo de la madera en alto contraste.
El tratamiento térmico se complementa con la aplicación selectiva de pigmentos. La tinta negra no logra penetrar en las oquedades más profundas creadas por el hendido, generando un refinado juego de luz y sombra, mientras que ciertas zonas reciben tintes rojos en gradación para simbolizar la presencia del fuego en el objeto.
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La colección In Between Wood and Fire
Exhibida en el espacio Spazio Rosanna Orlandi durante la Semana del Diseño de Milán, la serie consta de cinco piezas exclusivas que exploran la dualidad entre lo tosco y lo esculpido:
- Mesa de centro Rocket: Caracterizada por una superficie acanalada y patas cónicas acabadas en un tinte rojo degradado. En el plano superior, Ng talló dos cavidades circulares diseñadas a modo de cuencos integrados para albergar frutas esféricas como manzanas u naranjas.
- Mesa auxiliar Rocket No. 2: Configurada como un volumen cúbico carbonizado abierto en su parte superior, donde el exterior negro contrasta con un interior de madera virgen cuyos anillos de crecimiento concéntricos corren en arcos apretados a lo largo del borde.
- Lámpara de pie Pith: Construida a partir de una única viga hendida en toda su longitud vertical. La fisura abierta alberga en su extremo superior una bombilla opalina esférica. La carbonización se muestra densa en la base y se atenúa gradualmente a medida que la columna gana altura.
- Taburetes Pith: Un par de asientos de abeto cuyas caras laterales exhiben costados hendidos y rasgados. La quemadura forma un degradado que pasa del negro carbón en la parte superior a la madera pálida en la base. El plano del asiento se presenta perfectamente nivelado en negro mate con las iniciales «DN» grabadas en una de sus facetas.
Nuevas narrativas sobre la imperfección en la madera
La propuesta de Didi Ng Wing Yin —reconocido como diseñador emergente del año en los Dezeen Awards 2024— plantea un cambio relevante en la apreciación de la ebanistería. Inspirado en la tradición finlandesa de partir leña para saunas, el creador introduce una dosis de humor e intuición que abandona la búsqueda del pulido perfecto para permitir que el propio material exprese sus accidentes.
Al transformar escuadrías económicas de construcción en piezas de mobiliario coleccionable, la obra demuestra que el valor de una pieza de madera no depende únicamente de la escasez de la especie botánica, sino de la capacidad del artesano para leer sus grietas y convertir la supuesta falla estructural en el eje del diseño.
Fuente: Didi NG Wing Yin










