Los japoneses siempre se han caracterizado por su gran eficacia y eficiencia. Así lo reflejan también sus construcciones con madera.
El término ‘carpintero’, para designar a aquel profesional que trabaja con la madera, proviene del latín ‘carpentarius’ (de igual significado) y se refería a aquel que fabricaba el ‘carpentum’ un tipo de carruaje (al latín llegó procedente del celta).
Cuando entramos de lleno en el mundo de la carpintería y el bricolaje unas de las tareas que en algún momento hay que afrontar es la de doblar o curvar madera. A diferencia de lo que suele pensarse no es un proceso especialmente complejo, aunque tampoco es rápido, se debe tener paciencia y esperar a que la pieza esté curvada y fija en la posición, es decir no vuelva a su posición inicial.