El consumo de los hogares se lleva el 60% de la actividad económica a nivel mundial. Sin embargo, con demasiada frecuencia, nuestro consumo es sinónimo de degradación ambiental y social.
“Eso es puro monte”, dice el observador a lo lejos, y en una palabra se cifra su condena. Monte suena a estorbo, a lo prescindible. A maleza que sería mejor aprovechada si se devasta para convertirla en pastizal, en alimento para vacas; o si se recubre de asfalto para que pasen los camiones cargados de bienes, bienes verdaderos, que brillan como oro.
La FAO ha monitoreado los bosques del mundo cada cinco a diez años desde 1946. Las Evaluaciones de recursos forestales mundiales (FRA) ahora se realizan cada cinco años, en un esfuerzo de proporcionar un enfoque coherente para describir el estado de los bosques del mundo y cómo estos están cambiando.
Foto: Archivo EFE
La Casa en el Árbol proporciona dinámicos espacios educativos y de reunión para explorar y entender el sitio y el ecosistemas a nivel de suelo, las copas de los árboles y el cielo. El marco de acero de Corten eleva a los visitantes a extraordinarias vistas y provee una armadura para los sistemas verdes de construcción,…