México es una de las naciones con mayor diversidad de pinos. De las más de 120 especies que existen en el mundo, en este país habitan alrededor de 50, y casi la mitad de ellas son endémicas.
La mayoría vive en sierras y montañas, desde el nivel del mar hasta los 4,000 metros de altitud. Pueden habitar terrenos inhóspitos, con climas extremos y escasez de nutrientes.
¡Son verdaderos campeones de la adaptación!
Los pinos pertenecen al grupo de plantas que carecen de flores y poseen semillas desnudas. Para su estudio, se clasifican según el número y la longitud de sus hojas, la forma y las dimensiones de sus conos (femeninos y masculinos) y el tipo de escamas. Estas características, junto con las regiones donde habitan y la altitud sobre el nivel del mar en la que se encuentran, permiten identificar las especies.
Los bosques de pino regulan el clima, capturan carbono y protegen el suelo; además, son el hogar de una gran diversidad de especies de fauna y de casi una cuarta parte de la flora mexicana. También brindan productos muy valiosos como madera, papel, resina y piñones. Sus senderos y paisajes son ideales para el esparcimiento y el turismo sustentable, y generan oportunidades económicas para las comunidades locales.
Valorar la diversidad de los pinos permite comprender su importancia en la naturaleza y en la vida cotidiana.
Esta guía de campo acerca al lector a la riqueza natural de los pinos mexicanos, con el propósito de ayudar a conocerlos, identificarlos y conservarlos.










