
Vanessa Michaud y Alexis Giard, estudiantes de la licenciatura en diseño ambiental, se alzaron con el primer premio en el concurso internacional The Architect’s Chair gracias a su proyecto Brochette, una creación que destaca por su elegancia atemporal y un sólido compromiso con la sostenibilidad. Organizado por la plataforma Buildner, el certamen reunió propuestas de profesionales y estudiantes de todo el mundo, y contó con un jurado de renombre internacional que incluyó al prestigioso diseñador francés Philippe Starck.
Para los jóvenes creadores, este premio representa una valiosa vitrina de sus inicios como diseñadores y los motiva a seguir apostando por un enfoque interdisciplinario que fomente el diseño de calidad en Quebec.
Brochette es mucho más que una silla: es una celebración de la nobleza y la robustez de la unión de caja y espiga, una técnica ancestral que ha marcado la evolución de la arquitectura y el mobiliario. Con un perfil expresivo y refinado, esta chaise longue se inspira en las sillas icónicas del siglo pasado, combinando forma y funcionalidad para crear una pieza que resulta cómoda y visualmente atractiva. Su estabilidad se basa en dos travesaños curvos que sostienen tres componentes esenciales: respaldo, asiento y base. Estos elementos están diseñados con ángulos cuidadosamente estudiados, inspirados en la ergonomía de las camas de hospital para favorecer la circulación sanguínea y mejorar la experiencia del usuario. Además, las patas traseras incorporan una espiga ciega clásica, integrándose con elegancia en el travesaño y garantizando firmeza incluso en posiciones voladizas.
Fabricada con abeto Douglas de la Columbia Británica, una madera sostenible que se caracteriza por su tono rosado y una veta singular, Brochette destaca por su aspecto orgánico y natural. La ausencia de tornillos y el acabado con jabón no tóxico reflejan un enfoque ecológico coherente con la filosofía de sus creadores, mientras que su cuidada elaboración simboliza la evolución refinada de la artesanía tradicional.
En Brochette, el diseño y la responsabilidad ambiental se dan la mano para ofrecer una chaise longue única que reinterpreta el pasado y proyecta el mobiliario hacia un futuro más consciente y sostenible.
La madera










