
La infraestructura urbana suele asociarse al hormigón frío, pero en el Parque Nacional de la Ciudad en Estocolmo (Nationalstadsparken), dos torres de ventilación desafían este paradigma combinando madera tradicional con diseño de vanguardia. Diseñadas por el estudio sueco &Rundquist para la administración de carreteras (Vägverket), estas estructuras de 20 metros de altura ubicadas en Frescati y Värtan evacúan de forma eficiente el aire de los túneles viales de la autopista Norra Länken, disminuyendo el impacto contaminante en los accesos terrestres.
El gran acierto del estudio fue emplear madera maciza como núcleo resistente y no meramente estético, logrando una síntesis entre lo natural (low-tech) y la tecnología de fabricación más sofisticada (high-tech). La silueta de cada torre es un «supertriángulo» que rota helicoidalmente sobre su eje a medida que se eleva, una geometría orgánica inspirada en el movimiento natural de los flujos de aire. Esta morfología se ensancha en la base y en su remate superior para optimizar aerodinámicamente la salida del aire al reducir la resistencia física en la boca de salida.
Para resolver esta geometría tridimensional tan compleja, se recurrió al modelado paramétrico algorítmico. Este método digital permitió descomponer la superficie curvada en módulos simplificados y realizar ajustes precisos hasta etapas avanzadas del proyecto. Una vez definido el modelo 3D, el despiece se automatizó y exportó a una fresadora de control numérico (CNC) para cortar con precisión milimétrica los paneles de madera contralaminada (CLT) de abeto (gran). La prefabricación de estas piezas optimizó el material y redujo drásticamente el tiempo de ejecución en la obra.
A nivel exterior, las torres están revestidas con bandas horizontales de tejas de cedro (cederspån) que copian la silueta helicoidal y envejecen con belleza cambiante ante el sol y la humedad nórdica. No obstante, el desafío mecánico más notable fue resolver la dinámica higroscópica de la madera, que se contrae y expande constantemente según el clima. Una unión metálica rígida convencional agrietaría los paneles portantes. Los ingenieros solucionaron esto apilando los bloques de la torre y sujetándolos mediante tensores de acero verticales que incorporan resortes metálicos de compresión en sus extremos. Este ingenioso sistema de muelles actúa como un amortiguador que absorbe las tensiones naturales y permite el movimiento elástico del material sin comprometer la integridad estructural de la torre.
Estas torres de ventilación se han consolidado como un hito de infraestructura sostenible. Al fundir la ingeniería paramétrica con los recursos forestales, &Rundquist no solo resolvió un problema de ingeniería vial, sino que demostró que el equipamiento técnico urbano puede convivir en total sintonía con la naturaleza circundante.
Fuente: &rundquist










