Un hecho la generación de Energía Eléctrica con Biomasa Forestal en Chihuahua, México

Inician Gobierno del Estado, la Comisión Nacional Forestal, la Comisión Federal de Electricidad, la Comisión Reguladora de Energía y Green 2 Energy (G2E), la primera visita para analizar y avalar los proyectos de generación de energía eléctrica a partir de la biomasa forestal, así lo informó el Ing. Víctor Guzmán, Director Forestal de Gobierno del Estado, quien manifestó que con la visita de estas dependencias se determinarán requerimientos y necesidades para llevar a cabo cada uno de los proyectos.

Al respecto el funcionario estatal informó que ya existen los recursos económicos disponibles para llevar a cabo este proyecto en los ejidos La Trinidad, municipio de Guadalupe y Calvo, San Carlos y su anexo El Vergel, municipio de Balleza y Yoquivo, de Guachochi, quienes producirán energía eléctrica para autoconsumo de los nuevos aserraderos apoyados con el Programa de Modernización de la Industria Forestal, mismos que abaratarán los costos a la hora de transformar la madera.

Cada uno de estos proyectos tiene un costo aproximado de 2.7 millones de pesos, aportados por Comisión Nacional Forestal y el Gobierno del Estado, buscando con ello que los ejidos seleccionados sean más eficientes y productivos de una manera moderna y sustentable.

El cuarto proyecto se realizará en el Ejido El Largo y Anexos, municipio de Madera, el cual busca abastecer a su gran industria de la transformación, pero además iniciará con la producción de energía doméstica para el consumo de la población en general, este tendrá un costo superior a los anteriores.

Al respecto se deberá buscar, para este último caso, desde la forma de producción y la conexión con las redes de la Comisión Federal de Electricidad.

Así mismo, la comisión integrada por funcionarios de las dependencias llevarán a cabo una reunión de trabajo de varios días en el ejido El Largo y Anexos, en donde se presentarán los avances del proyecto de instalación de las plantas generadoras de energía eléctrica a partir de gasificación de biomasa forestal de los cuatro ejidos, lo anterior a fin de establecer el plan de acción y el cronograma que se seguirá, para incorporar a estas comunidades al Proyecto Nacional de Generación de Energía Eléctrica.

 

Conociendo más de la producción de energía eléctrica a partir de la biomasa

La biomasa forestal (leña, corteza, restos de poda, residuos de desbroce, etc.) es una fuente de energía renovable cuya explotación supone dos importantes beneficios para el medio ambiente: la puesta en valor de los bosques que es una de las mejores formas de luchar contra los incendios forestales y la reducción de emisiones de CO2.
Existen básicamente dos tecnologías a las que se puede recurrir a la hora de diseñar una de estas plantas, que son: generación de biogás mediante proceso de gasificación ó combustión directa en caldera. A día de hoy las plantas con caldera y turbina de vapor son las más comunes, pero la tecnología más adecuada dependerá de las condiciones específicas de cada proyecto.

El proceso de gasificación consiste en generar biogás en un digestor a partir de la biomasa forestal. Este biogás alimentará a uno o varios motores que accionan los correspondientes generadores obteniendo así energía eléctrica. La eficiencia del proceso se puede incrementar mediante la cesión del calor sobrante (humos de escape, refrigeración del motor, interccoler) que no se emplee en el digestor a otros procesos (generación de agua caliente, calefacción, otros procesos industriales, etc.)

El proceso de combustión en caldera consiste en la adecuación de la biomasa mediante secado y astillado para conseguir un combustible homogéneo que pueda alimentar al generador de vapor. El vapor de alta presión generado acciona una turbina y posteriormente es condensado hasta volver a tener agua que pasa a la caldera para ser vaporizado de nuevo. La turbina acciona el generador y así obtenemos la energía eléctrica que es el fin último de una planta de este tipo.

El proceso de gasificación, sobre todo en el caso de pequeñas plantas, presenta una ventaja ya que al no existir la necesidad de condensar vapor tampoco es precisa la instalación de torres de refrigeración que evacúen calor del condensador. Sin embargo, cuando la planta está asociada a algún proceso industrial en el que se necesita vapor puede no ser la tecnología más conveniente.

Fuente: eldigital.com.mx

 

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