La sauna finlandesa Panu donde el fuego, la madera y la simplicidad se convierten en refugio.

En el corazón de la mitología finlandesa, Panu es el dios del fuego. No es un fuego devorador ni caótico, sino la encarnación de la calidez que relaja la piel, reconforta el cuerpo y aquieta la mente. Inspirándose en esta deidad ancestral, surge un proyecto de arquitectura en madera que lleva su nombre: la sauna Panu. Más que un simple espacio para el baño de vapor, esta pieza de arquitectura es un manifiesto sobre cómo la materia prima y el diseño consciente pueden crear un refugio espiritual.

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La geometría de la tranquilidad

Lo primero que cautiva de la sauna Panu es su absoluta pureza formal. El proyecto se estructura a partir de un principio sistemático y una profunda reverencia por la naturaleza. Esta conexión se traduce en una decisión geométrica clave que rige la experiencia espacial.

En el interior del habitáculo principal, la relación de aspecto es de 1:1. Esta proporción perfecta no es una casualidad estética, sino una herramienta para generar una sensación de tranquilidad absoluta. En un espacio cuadrado y contenido, la mente deja de divagar y el cuerpo encuentra un punto de quietud, preparándose para el ritual del calor.

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Un filtro entre dos mundos

Contrastando con la serenidad estática del interior, el vestíbulo o antesala juega un papel completamente diferente. Con una relación de aspecto de 1:2, este espacio actúa como un enlace protector, un filtro arquitectónico que media entre el exterior y el sanctasanctórum de la sauna.

Es en este punto donde la madera se manifiesta en uno de sus elementos más expresivos: unos listones verticales dispuestas en forma de abanico. Estas no solo cierran y definen la antesala, sino que funcionan como una pantalla de privacidad. La magia reside en su inclinación calculada: protegen la intimidad de quien descansa desde el exterior, pero permiten una vista despejada del paisaje desde el interior de la sauna. Es un diálogo constante entre el refugio y el entorno, una manera de no desconectarse del mundo, sino de observarlo desde la calidez.

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La simbiosis de los valores nórdicos

La sauna Panu no se entiende sin sus cuatro pilares fundamentales: diseño, artesanía, regionalismo y bienestar. Lejos de ser conceptos abstractos, aquí se materializan en cada junta de madera y en cada detalle constructivo.

La simplicidad de las formas permite que la artesanía regional brille con luz propia. La madera, tratada con respeto, no es un simple revestimiento; es la protagonista que narra una historia de tradición local. La claraboya estratégicamente ubicada no es solo un punto de luz, es un elemento que conecta al bañista con el cielo y las copas de los árboles, recordándole que el bienestar también se encuentra en esa contemplación.

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En Panu, el dios del fuego encuentra su hogar contemporáneo. Es una arquitectura que demuestra que la alta tecnología y el diseño minimalista pueden convivir con los materiales más primitivos para crear espacios que no solo albergan, sino que sanan. Porque, al final, la mejor arquitectura es la que nos envuelve con la misma calidez con la que el fuego mitológico cuidaba de la piel y la mente de los antiguos finlandeses.

Nominado al premio Tirol 2025 en la categoría Objeto do diseño.

Fotografías:  Aria Sadr – Salek, SNOW Architektur.
Fuente: SNOW Architektur

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