Marco y metodología de evaluación de sistemas de aseguramiento

Apoyo a productos agrícolas y madera legales y trazables, desvinculados de la deforestación.

La deforestación forestal, impulsadas por la creciente demanda de productos agrícolas y madereros, han llevado a los gobiernos de los países consumidores a promulgar leyes de debida diligencia para frenar la importación de productos considerados ilegales, de origen desconocido y producidos de forma insostenible. Según estas leyes, los operadores están obligados a evaluar y mitigar los riesgos correspondientes en la cadena de suministro. El uso de sistemas de certificación o verificación, comúnmente conocidos como sistemas de garantía, para el abastecimiento de productos puede contribuir a mitigar estos riesgos.

Contar con un sello de certificación ecológica o sostenible no otorga automáticamente una «vía verde» para importar productos a mercados exigentes como la Unión Europea. Bajo las nuevas leyes contra la deforestación, la responsabilidad legal sigue siendo 100% del importador.

Para resolver esta incertidumbre, la FAO ha desarrollado una herramienta revolucionaria: el ASEF. En este artículo se pordrá aprender cómo evaluar la solidez de los sistemas de certificación para garantizar cadenas de suministro legales, rastreables y libres de deforestación.

Objetivos de aprendizaje:

  • Comprender qué es el Marco de Evaluación de Sistemas de Aseguramiento (ASEF) y por qué es crucial para la debida diligencia.
  • Identificar los cuatro pilares fundamentales que componen el marco ASEF.
  • Conocer los roles clave de un equipo evaluador y la importancia de la imparcialidad bajo normas ISO.
  • Aprender el proceso paso a paso para aplicar la evaluación, desde el análisis documental hasta la consulta pública.

El Desafío de la deforestación y el rol del ASEF

Pronto, entrará en vigor el Reglamento de la Unión Europea sobre Deforestación (EUDR). Esta ley va más allá de la simple legalidad de la madera: exige que productos agrícolas como el cacao, café, palma de aceite, soja, caucho y ganado demuestren que no provienen de tierras deforestadas ni degradadas.

Para las empresas, cumplir con esto es un rompecabezas logístico. Los sistemas de certificación (como FSC o Rainforest Alliance) ayudan a mitigar riesgos, pero no sustituyen la obligación de debida diligencia del operador.

Aquí es donde entra el Marco de Evaluación de Sistemas de Aseguramiento (ASEF). Diseñado por la FAO, el ASEF es una metodología estandarizada para evaluar si un sistema de certificación realmente cubre todos los requisitos legales, ambientales y de trazabilidad que exigen las nuevas leyes de los mercados de consumo.

Los cuatro pilares del Marco ASEF

Para realizar una evaluación exhaustiva y transparente, el marco ASEF organiza sus criterios e indicadores en cuatro grandes secciones fundamentales:

  • A. Entidad Verificada | Producción: Evalúa los requisitos exigidos en el terreno o finca. Analiza si el estándar cubre la legislación del país productor en temas como derechos de uso de suelo, protección ambiental, leyes forestales, derechos laborales/humanos, consentimiento libre, previo e informado (FPIC), e impuestos. También evalúa los requisitos estrictos de no-deforestación.
  • B. Entidad Verificada | Control Interno: Revisa cómo se gestiona el flujo de productos dentro de la cadena de custodia para evitar que se mezclen materiales certificados con otros de origen desconocido o ilegal.
  • C. El Proveedor de Aseguramiento: Evalúa la competencia, imparcialidad y rigor de las entidades auditoras que otorgan los certificados.
  • D. El Sistema de Aseguramiento: Examina la gobernanza general del sistema de certificación, su transparencia, sus mecanismos de quejas y sus procesos de acreditación.

Roles y competencias del equipo de evaluación

Una evaluación ASEF no puede ser realizada por cualquiera; requiere de un rigor técnico y profesional muy elevado. El marco define tres figuras esenciales para garantizar la calidad del proceso:

  • Evaluador Líder: Es la interfaz principal con el propietario del sistema de certificación. Planifica la evaluación y coordina al equipo. Debe poseer competencias activas como auditor líder en normas clave de certificación (como ISO/IEC 17065 o ISO 19011).
  • Miembros del Equipo Evaluador: Llevan a cabo el trabajo de campo y de escritorio, analizan la documentación legal y del sistema, y proponen calificaciones bien fundamentadas.
  • Revisor de Calidad: Un profesional independiente que no participa en la evaluación, encargado de auditar internamente todo el proceso para asegurar la consistencia del análisis, la suficiencia de las evidencias y que no existan conflictos de interés.

La independencia es clave: ningún evaluador activo bajo el sistema de certificación evaluado puede formar parte del equipo de evaluación de ese mismo sistema.

El camino de la evaluación

El proceso de evaluación de un sistema de certificación sigue una serie de pasos muy bien estructurados para asegurar la máxima precisión:

  1. Definir el alcance: Identificar el reclamo comercial o norma obligatoria que se va a evaluar.
  2. Revisión documental: Analizar estándares, guías y documentos normativos públicos del sistema.
  3. Evaluación de alineación: Contrastar el estándar frente a los indicadores ASEF.
  4. Entrevistas (Ronda 1): Contactar al personal del sistema de certificación para resolver dudas y buscar evidencias adicionales.
  5. Consulta pública (Recomendada): Consultar con partes interesadas locales y expertos del sector (académicos, ONGs, empresas, auditores).
  6. Entrevistas (Ronda 2): Presentar los borradores finales al propietario del sistema para aclarar discrepancias.
  7. Elaboración del Reporte (ASER): Redactar un reporte ejecutivo simplificado de 3 páginas con fortalezas, brechas detectadas y recomendaciones.
  8. Revisión y aprobación final: El Revisor de Calidad da el visto bueno al reporte final.

Niveles de cobertura y consideraciones especiales

Al evaluar un indicador, los profesionales asignan una calificación específica basada en la evidencia disponible:

  • Totalmente cubierto (Fully covered): El estándar cumple a cabalidad con el requisito.
  • Parcialmente cubierto (Partially covered): Hay vacíos o el estándar solo responde a ciertos aspectos.
  • No cubierto (Not covered): El estándar no aborda el requisito, lo que alerta al operador de que debe realizar verificaciones adicionales por su cuenta.
  • No aplicable (Not applicable): Se usa cuando la ley local no contempla esa obligación o el requisito no aplica al tipo de cultivo.

Una regla fundamental es el concepto de Intención Cubierta (Intent Covered). Esta calificación solo se permite aplicar a nivel de criterio general (nunca a nivel de un indicador individual). Sirve para reconocer cuando un sistema cumple con el objetivo global de un criterio, aunque existan pequeñas brechas técnicas en indicadores específicos.

Además, el marco tiene especial sensibilidad con los pequeños productores. Reconoce que en muchos contextos comunitarios o de agricultura familiar, la falta de títulos de propiedad formales puede suplirse con sistemas tradicionales de tenencia de la tierra si las leyes nacionales lo permiten, evitando así su exclusión injusta de los mercados internacionales.

E ha explorado cómo el marco ASEF de la FAO ofrece una metodología sumamente rigurosa y transparente para evaluar la idoneidad de los esquemas de certificación frente a las nuevas demandas del mercado internacional contra la deforestación.

Ideas clave para recordar:

  • La certificación voluntaria no reemplaza la responsabilidad legal de debida diligencia de los importadores, pero sirve como una gran herramienta para mitigar riesgos si es evaluada con ASEF.
  • El ASEF evalúa cuatro dimensiones críticas: producción en terreno, control interno de la cadena, solidez del auditor y gobernanza del sistema de certificación.
  • Una evaluación válida requiere un equipo técnico certificado en auditorías ISO y la participación de un revisor de calidad completamente independiente.
  • El reporte final (ASER) es un formato resumido de 3 páginas diseñado para ser comprensible, visual y altamente práctico para tomadores de decisiones, agencias aduaneras y operadores.
  • El marco reconoce y protege a los pequeños productores adaptándose a esquemas simplificados de verificación y tenencia informal de la tierra cuando sea legalmente válido.
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