Geolocalización según el EUDR: de requisito de cumplimiento a oportunidad para la cadena de suministro

Foto: geolocalización de palma de Malasia

Un nuevo análisis desarrollado por el Centro Técnico de EFI sobre cadenas de valor libres de deforestación explica cómo las coordenadas precisas de las parcelas, presentadas con la Declaración de Debida Diligencia de la UE, se convierten en la columna vertebral de las cadenas de suministro producidas legalmente y libres de deforestación, y en un catalizador para la digitalización y la inclusión de los pequeños productores.

El Reglamento sobre Deforestación de la UE (EUDR) establece un parámetro claro: los productos básicos que entran o salen de la UE deben estar libres de deforestación y producidos legalmente. Desde su entrada en vigor, los operadores deben implementar la debida diligencia, que abarca la recopilación de información, la evaluación y la mitigación de riesgos, priorizando la geolocalización para el cumplimiento normativo. La geolocalización identifica el lugar de cultivo de un producto básico y permite a los operadores verificar su estado libre de deforestación y el cumplimiento legal. Sin geolocalización, los productos no pueden comercializarse en el mercado de la UE.

Lea: Entender y aplicar la geolocalización de manera efectiva para cumplir con la reglamentación EIDR

La geolocalización precisa sustenta tres controles críticos: riesgo de deforestación, riesgo de incumplimiento legal y riesgo de mezcla en cadenas de suministro complejas. La recopilación de datos de geolocalización es posible con herramientas como FAO Ground, TerraTrac, INATrace, KoboCollect, QField y GeoRoots.eu. Estándares emergentes como GeoID también ayudan a asignar identificadores anónimos y consistentes para trazar polígonos en diferentes sistemas.

Los programas prácticos demuestran lo que es posible: Uganda mapea a casi un millón de caficultores; Malasia fortalece GeoPalm; el registro SICA de Colombia; y el programa piloto de la Junta del Café de Tanzania. Los problemas comunes, como los puntos atípicos o los formatos incorrectos, pueden mitigarse mediante procedimientos operativos estándar (POE), capacitación, controles de calidad automatizados y gestión centralizada de datos. Es fundamental que los operadores conserven los registros de geolocalización y diligencia debida durante al menos cinco años.

La geolocalización es más que un simple requisito regulatorio. Si se implementa correctamente, mejora la posición en el mercado, apoya la formalización de los pequeños productores e impulsa la digitalización y los estándares de datos en todo el sector.

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