El fenómeno de los “árboles borrachos”

Píceas canadienses que no pueden ni tenerse en pie. Fuente

El fenómeno del que se habla hoy es curioso, aunque en este caso sí que se conoce perfectamente la causa. Se trata de lo que en inglés se llama “drunken trees” o “árboles borrachos”, y se da en muchas zonas de bosque boreal, sobre todo en Canadá y Siberia. El nombre del fenómeno lo dice todo, y es que los árboles de estos bosques aparecen inclinados y caídos en cualquier dirección, de forma caótica, como si estuvieran pagando las platos de una noche de excesos.

 

Como decía mi abuelo: “noches alegres, mañanas tristes”

El fenómeno de los árboles borrachos sólo se da en el bosque boreal, también conocido como taiga: es el bioma terrestre más extenso, cubriendo casi 17 millones de km2, el 30% de los bosques de todo el mundo. La taiga se encuentra en el hemisferio norte, entre los paralelos 50 y 70, y se caracteriza por los largos y fríos inviernos, hasta 7 meses en los que las temperaturas medias pueden estar por debajo de los -20°C. En estas duras condiciones, solo unas pocas especies de arboles son capaces de prosperar, y la mayor parte son coníferas: abetos, píceas, alerces y pinos, dependiendo de la región.

Alerces siberianos, con un pedo considerable. Fuente

Pero lo que hace que este fenómeno sea exclusivo del bosque boreal es el permafrost: la zona donde el suelo permanece helado durante todo el año. Para que se forme el permafrost, las temperaturas medias anuales en la superficie deben estar alrededor de -2°C. A partir de esa temperatura, el efecto aislante de la capa superficial del suelo hace que la capa helada no llegue a fundirse en verano, aunque la temperatura de la superficie esté por encima de los 0°C. Penetrar el suelo permanentemente congelado no es nada fácil, y los arboles que crecen en estas zonas suelen tener raíces superficiales, sobre todo las píceas y los alerces (Larix). Por supuesto, no todo el bosque boreal crece sobre permafrost, pero una buena parte sí que lo hace, y es el que es susceptible de emborracharse.

Distribución de los tipos de permafrost en el bosque boreal. En oscuro, las zonas de permafrost continuo, donde más del 80% del terreno está bajo una capa congelada. En el discontinuo y esporádico, estos valores son de entre el 30-80%, y menor del 30%, respectivamente. Fuente: University of the Arctic

Y aquí llegamos finalmente a la causa de este fenómeno, que muchos han intuído ya: el cambio climático. Durante el siglo XX la temperatura de las regiones boreales ha subido bastante, alrededor de 1.5°C. Este ascenso, mayor que la media planetaria, ha sido aún mayor en los meses de invierno, y como consecuencia el permafrost ha comenzado a derretirse. Cuando esto ocurre, el terreno, saturado de agua, se vuelve blando e inestable. Ya hablamos de las consecuencias de este deshielo sobre los trabajos forestales, pero cuando el terreno se ablanda mucho, las raíces superficiales de los arboles no pueden soportar su peso y se inclinan hacia los lados o llegan a caer del todo.

 

Los de National Geographic son capaces de hacer fotos preciosas hasta

de un fenómeno preocupante como este.

 
Existen varios estudios que sugieren que el fenómeno de los “drunken trees” aunque conocido desde siempre por las comunidades locales, se está volviendo mucho más habitual. Y no es más que una de las señales de alerta de que estamos cambiando el funcionamiento de los ecosistemas, quizá de manera irreversible. Esperemos que la borrachera del bosque boreal no acabe en una resaca descomunal.
 
Los restos de una “rave” boreal

Fuente: Ecofolestalia

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