Qingshan Forest, un espacio circular para el aprendizaje scout bajo techo.

El proyecto Qingshan Forest, del estudio 317studio, obtuvo el premio del jurado en la categoría de Interiores Educativos dentro de la decimocuarta edición de los Architizer A+Awards.

Este reconocimiento no es casual. Responde a un desafío concreto: la educación scout, en regiones de clima lluvioso, se ve obligada a trasladar sus actividades al interior. El diseño de 317studio aborda esa limitación de frente.

En lugar de repetir el esquema tradicional de un aula con un frente fijo y pupitres alineados, el estudio propone otra cosa. Qingshan Forest se organiza como un entorno circular. La disposición espacial pierde su jerarquía rígida y se vuelve fluida, abierta a distintos usos.

Ese mismo espacio alberga la instrucción formal, los debates colectivos, las prácticas con cuerdas y el trabajo manual. También permite montar tiendas de campaña bajo techo. Cada actividad encuentra su lugar sin necesidad de reconfigurar el mobiliario o de trasladar a los participantes a otra sala.

La flexibilidad no es un añadido estético, sino una respuesta funcional. La circularidad fomenta la participación visual y verbal de todos los ocupantes, diluye la barrera entre quien enseña y quien aprende, y convierte el aula en un escenario versátil para la exploración.

El galardón en los A+Awards no solo certifica la calidad del proyecto, sino que asegura su presencia en la publicación impresa anual que Architizer dedica a los trabajos premiados. Qingshan Forest queda así registrado como un referente en el diseño de espacios educativos interiores, pensados desde la experiencia real y no desde la abstracción tipológica.

Con el concepto de Bosque de Montaña como guía, el proyecto busca recrear la experiencia espacial de reunirse alrededor de una fogata, rodeados de árboles, en un entorno interior. El aula de los Scouts se transforma en una base de exploración inmersiva. Al entrar, se tiene la sensación de estar en un campamento Scout: cuerdas entrelazadas en la estructura de madera del techo forman una tienda simbólica que dirige el espacio hacia un centro compartido, fusionando las habilidades Scout con la estética espacial.

Además, las paredes y el techo están decorados con ejemplares de plantas en acrílico, elaborados artesanalmente por los alumnos. Estos elementos traen fragmentos de la naturaleza al interior, creando una capa abstracta que evoca un bosque, envolviendo la zona de reunión central y reforzando el contexto cultural del escultismo.

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Fotografías: Yuchen Chao Photography
Fuente: 317studio

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