Suelos vivos, tierras productivas, paisajes resilientes

Orientación sobre cómo evitar, reducir y revertir la degradación de las tierras y suelos agrícolas.

Este documento técnico, publicado conjuntamente por la FAO y la CLD en 2026, ofrece una guía estratégica para prevenir y revertir el deterioro de los suelos agrícolas a nivel global. El texto subraya que más del 60 por ciento de la degradación terrestre causada por el hombre ocurre en tierras de cultivo y pastizales, lo cual pone en riesgo la seguridad alimentaria y la estabilidad climática. A través de un enfoque basado en la neutralidad de la degradación de las tierras, la publicación propone sistemas de producción diversificados, como la agroforestería y la gestión integrada de cultivos y ganado. El contenido se organiza en módulos que abarcan desde principios fundamentales y planificación del uso del suelo hasta la creación de marcos de gobernanza y financiamiento que faciliten la restauración a gran escala. Finalmente, los autores enfatizan la necesidad de integrar la salud del suelo en las políticas nacionales para construir paisajes resilientes y comunidades prósperas.

Guía para evitar, reducir y revertir la degradación de las tierras agrícolas y el suelo

Resumen

La degradación de las tierras agrícolas es un desafío global crítico que afecta la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la resiliencia climática. Definidas como el área total utilizada para la producción de cultivos y la cría de ganado, estas tierras han sido históricamente ignoradas en los esfuerzos de restauración a gran escala, los cuales han priorizado áreas de alto valor de biodiversidad. Sin embargo, de los más de 1 600 millones de hectáreas de tierra degradadas globalmente por prácticas insostenibles, más del 60% corresponde a tierras agrícolas (aproximadamente 1 040 millones de hectáreas).

Este documento de información sintetiza las directrices desarrolladas conjuntamente por la FAO y la UNCCD en respuesta a la Decisión 19/COP.16. Los mensajes clave identificados incluyen:

  • Priorización de las tierras agrícolas: Es imperativo integrar plenamente estas tierras en los objetivos nacionales de Neutralidad en la Degradación de las Tierras (NDT).
  • Mejora del monitoreo: Se requieren métricas específicas que capturen la complejidad de los sistemas agrícolas, más allá de los indicadores genéricos actuales.
  • Fomento de la diversificación: La transición hacia sistemas de producción integrados y resilientes (como la agroforestería y la integración agrícola-ganadera) es esencial para restaurar el capital natural.
  • Enfoques integrados: La gestión de la tierra debe abordar de manera conjunta la degradación del suelo, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, vinculando las acciones de las tres Convenciones de Río.

Introducción y contexto global

La degradación de las tierras inducida por el hombre genera un costo anual estimado de 15 billones de USD en pérdida de servicios ecosistémicos. En el contexto actual, se estima que para el año 2050 la agricultura deberá producir un 50% más de alimentos que en 2012 para satisfacer la demanda global. Actualmente, 1 700 millones de personas viven en áreas con brechas de rendimiento vinculadas a la degradación.

El Estado de la degradación agrícola

De acuerdo con los datos de la FAO (2025a), la superficie agrícola degradada se desglosa de la siguiente manera:

Tipo de Tierra AgrícolaSuperficie Degradada (millones de ha)
Tierras de cultivo480
Praderas y pastizales permanentes560
Total1 040

Revertir solo el 10% de la degradación en las tierras de cultivo actuales podría restaurar la producción suficiente para alimentar a 154 millones de personas adicionales anualmente.

Módulo 1: Principios Fundamentales para la Acción

Cualquier intervención para abordar la degradación debe fundamentarse en ocho principios básicos que garantizan la equidad y la sostenibilidad:

  1. Equilibrio intergeneracional: Balancear las necesidades socioeconómicas actuales con la preservación de recursos para el futuro.
  2. Derecho a la alimentación: Las decisiones de gestión deben apoyar la seguridad alimentaria y el acceso a dietas nutritivas y seguras.
  3. Tenencia segura y equitativa: Garantizar derechos de tenencia claros, especialmente para grupos vulnerables y pueblos indígenas, siguiendo las Directrices Voluntarias (DVGT).
  4. Gobernanza inclusiva: Involucrar activamente a agricultores, pastores, mujeres y jóvenes en el diseño de políticas.
  5. Reconocimiento del valor cultural: Respetar los sistemas de conocimiento tradicionales y los valores espirituales asociados a la tierra.
  6. Enfoque integrado: Integrar la biodiversidad y el cambio climático en la planificación agrícola.
  7. Gestión basada en evidencia: Utilizar datos científicos sobre el estado del suelo y el agua para escalar sistemas resilientes.
  8. Consideración de las necesidades hídricas: Evaluar las implicaciones de las acciones de restauración sobre la disponibilidad de agua superficial y subterránea.

Módulo 2: Planificación y neutralidad en la degradación de las tierras (NDT)

La NDT se define como un estado en el que la cantidad y calidad de los recursos de tierra necesarios para mantener las funciones ecosistémicas permanecen estables o aumentan.

La Jerarquía de respuesta

Para alcanzar la NDT, se debe seguir un orden de prioridad:

  1. Evitar: Prevenir la degradación mediante la planificación y zonificación.
  2. Reducir: Mitigar los impactos en tierras que están siendo utilizadas.
  3. Revertir: Restaurar la productividad en tierras ya degradadas.

Mecanismo de neutralidad

El objetivo es que las pérdidas previstas en el capital natural se compensen con ganancias planificadas en otros lugares dentro del mismo tipo de tierra.

Factores del Balance de Neutralidad: | Ganancias Futuras Propuestas (ha) | Pérdidas Futuras Previstas (ha) | | :— | :— | | Áreas donde se evitará la degradación (zonificación/Manejo Sostenible) | Áreas donde el manejo insostenible puede causar declive del capital natural | | Áreas donde se reducirá la degradación (transición a Manejo Sostenible) | Áreas afectadas por cambios de uso de suelo (ej. urbanización) | | Áreas donde se revertirá la degradación (proyectos de restauración) | Áreas afectadas por pérdidas no antropogénicas (fuegos, inundaciones) |

Módulo 3: Sistemas de producción integrados, diversificados y resilientes

La diversificación es la estrategia central para restaurar servicios ecosistémicos. El documento destaca varios enfoques clave:

Sistemas de cultivo

  • Diversificación: Incluye rotación de cultivos, cultivos de cobertura, intercultivo y el uso de especies subutilizadas u «oportunas» que son resilientes y nutritivas.
  • Labranza mínima: La reducción de la labranza es esencial para prevenir la erosión y mejorar la estructura del suelo.
  • Agroforestería: Integración de árboles y arbustos con cultivos o ganado para mejorar la fertilidad mediante la fijación de nitrógeno y la retención de agua.

Pastizales y tierras de pastoreo

  • Gestión del pastoreo: Selección de especies forrajeras tolerantes a la sequía y mejora de la gestión del agua.
  • Movilidad pastoral: El pastoreo rotativo y la trashumancia son vitales para la salud de los ecosistemas de tierras secas.
  • Sistemas silvopastoriles: Combinan árboles con pastoreo, proporcionando sombra y mejorando el secuestro de carbono.

Ecosistemas de Apoyo

Los bosques, humedales y cuerpos de agua no son externos a la agricultura. La restauración de humedales y cuencas mejora la infiltración del agua y reduce los riesgos de inundación y sedimentación en las tierras agrícolas adyacentes.

Módulo 4: Entorno habilitador y gobernanza

La transición hacia sistemas sostenibles requiere un entorno político y económico que elimine los incentivos para prácticas degradantes.

Desafíos de gobernanza y tenencia

  • Tamaño de las granjas: El 85% de las granjas mundiales son de pequeños productores (menos de 2 ha), pero operan solo el 9% de la tierra. Las políticas deben ser diferenciadas: las grandes granjas suelen degradar por intensificación, mientras que las pequeñas lo hacen por falta de acceso a recursos.
  • Género: Las mujeres enfrentan desigualdades significativas en el acceso a la tierra y tecnologías de gestión sostenible, a pesar de su rol crucial en la restauración.
  • Seguridad de la tenencia: Solo el 35% de la tierra a nivel mundial está formalmente documentada. La falta de derechos claros desalienta la inversión a largo plazo en la conservación del suelo.

El rol de la tecnología

El documento presenta el Compañero Digital en la Base de Conocimientos ATIO (Perspectivas de las Tecnologías e Innovaciones en los Sistemas Agroalimentarios). Esta plataforma permite:

  • Acceder a menús estructurados de actividades indicativas.
  • Filtrar herramientas según el perfil del usuario y la escala de acción.
  • Conectar con bases de datos de mejores prácticas como WOCAT.

Limitaciones y vacíos identificados

El análisis identifica varios obstáculos técnicos e institucionales para lograr la NDT en tierras agrícolas:

Capacidad institucional: Necesidad de evolucionar los servicios de extensión más allá de un enfoque estrecho en unos pocos cultivos básicos.

Métricas inadecuadas: Los indicadores actuales de NDT (cubierta terrestre, productividad y carbono) no siempre capturan las dinámicas rápidas de los sistemas agrícolas.

Brechas de datos: Existe una falta de datos precisos sobre la seguridad de la tenencia y la sostenibilidad de los sistemas de cultivo diversificados.

Falta de coherencia política: A menudo, los subsidios y los marcos financieros recompensan la producción intensiva de monocultivos en lugar de la salud del suelo a largo plazo.

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