Doce ideas erróneas sobre los sistemas agrosilvopastoriles y cómo superarlas

Los sistemas agrosilvopastorales (ASP) son sistemas socioecológicos deliberadamente gestionados que integran plantas leñosas perennes (árboles, arbustos, palmeras o bambúes) con cultivos, pastos y ganado. Lejos de ser meras prácticas de «pastoreo bajo árboles», representan una compleja red de interacciones ecológicas y socioeconómicas diseñadas para fortalecer la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la resiliencia climática, especialmente en zonas áridas y de montaña.

El documento sintetiza la evidencia frente a doce conceptos erróneos comunes que han limitado el potencial de los sistemas ASP debido a políticas simplistas o modelos industriales especializados. La conclusión central es que la fortaleza de estos sistemas reside en la integración deliberada de componentes sociales y ecológicos, adaptados a contextos locales y respaldados por una gobernanza equitativa. Para transformar estos sistemas de intervenciones aisladas a realidades territoriales, es imperativo reconocer su multifuncionalidad y basar la innovación en el conocimiento local e indígena.

Definición y Componentes de los Sistemas ASP

Un sistema agrosilvopastoral no se define por la simple coexistencia de elementos, sino por las interacciones creadas mediante una gestión consciente.

Los 8 componentes clave

  1. Bosques, árboles y arbustos: Proveen forraje, sombra, leña, madera y frutos.
  2. Tierras de pastoreo y pastizales: Base forrajera primaria.
  3. Cultivos y forrajes: Integración de residuos agrícolas para alimentación animal.
  4. Ganado y otras especies animales: Transformadores de biomasa y dispersores de semillas.
  5. Personas y comunidades: Gestores directos del sistema.
  6. Sistemas de conocimiento: Saberes locales, indígenas y científicos combinados.
  7. Instituciones, tenencia y gobernanza: Reglas de acceso y gestión colectiva.
  8. Mercados y cadenas de valor: Canales para productos múltiples.

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Análisis de los doce conceptos erróneos

A continuación se detallan los conceptos erróneos identificados, la evidencia que los refuta y la respuesta política recomendada.

Concepto ErróneoEvidencia de los HechosRespuesta Recomendada
1. Es solo «amontonar» usos de suelo.La ASP es un diseño intencional donde los residuos alimentan ganado y el estiércol nutre suelos. La gestión es adaptativa y espacialmente conectada.Definir y mapear los sistemas por sus flujos de recursos y objetivos de gestión, no solo por proximidad física.
2. Son sistemas obsoletos.Muchos sistemas tradicionales son altamente eficientes ante la escasez de agua. Herramientas modernas (sensores remotos, trazabilidad) deben fortalecer este saber, no reemplazarlo.Tratar el conocimiento indígena como base para la innovación y evaluar la «modernidad» por la capacidad adaptativa.
3. Los árboles reducen la productividad ganadera.Aunque hay competencia por luz, los árboles reducen el estrés térmico, mejoran el ciclo de nutrientes y extienden la disponibilidad de forraje en sequía.Gestionar la densidad, el raleo y seleccionar forrajes tolerantes a la sombra. Medir la productividad total del sistema.
4. Los bosques solo se protegen excluyendo al ganado.El pastoreo bien gestionado controla vegetación competidora y reduce cargas de combustible de incendios. La exclusión total puede aumentar el riesgo de incendios.Co-crear planes de gestión forestal-ganadera con calendarios de pastoreo rotativo y protecciones temporales para plántulas.
5. Cualquier árbol en cualquier lugar funciona.En pastizales abiertos naturales, introducir árboles inadecuados puede reducir el forraje y alterar funciones ecosistémicas.Promover el «árbol correcto, en el lugar correcto y con la densidad correcta» basándose en condiciones ecológicas locales.
6. El ganado depende del pasto, no de los bosques.Los bosques son depósitos críticos de forraje en estaciones secas (hojas, vainas). El ganado, a su vez, recicla nutrientes en el bosque.Reconocer los bosques como parte integral del paisaje ganadero y proteger los derechos de acceso legítimos.
7. La biodiversidad se conserva sin la diversidad de personas.Los paisajes son bioculturales, moldeados por la movilidad pastoral, el uso del fuego y la selección de razas por parte de hombres, mujeres y jóvenes.Asegurar la participación equitativa de todos los usuarios del sistema (sedentarios y transhumantes) en la toma de decisiones.
8. Combinar componentes garantiza la sostenibilidad.Un mal diseño puede introducir especies invasoras o compactar suelos. La sostenibilidad depende de la gobernanza y los límites ecológicos.Establecer líneas base, usar salvaguardas sociales y monitorear los compromisos entre producción y ecología.
9. Son sistemas de subsistencia de baja productividad.Producen múltiples salidas (alimento, madera, resinas, servicios ecosistémicos). El valor por unidad de tierra es a menudo superior al monocultivo.Utilizar evaluaciones de «toda la granja» y varios años que consideren la estabilidad frente a choques de precios o clima.
10. Su contribución a la seguridad alimentaria es marginal.Estabilizan la disponibilidad de alimentos al producir en diferentes ciclos. El ganado convierte biomasa no comestible en proteína densa.Invertir en servicios veterinarios, movilidad pastoral y cadenas de valor inclusivas para fortalecer estas funciones nutricionales.
11. Escalar consiste en replicar un modelo técnico.El éxito depende de condiciones habilitadoras: derechos de tenencia seguros, acceso a finanzas y mercados, y gobernanza local.Escalar las condiciones (derechos, gobernanza, financiamiento) que permiten que florezcan sistemas adaptados localmente.
12. El carbono es el valor principal.El carbono es un cobeneficio. Los beneficios inmediatos más valorados son la adaptación, el bienestar animal y las funciones del agua y suelo.Tratar el carbono como parte de una propuesta de valor más amplia. Evitar que el enfoque en carbono excluya a usuarios habituales.

El Ganado como «bombero» en zonas áridas

Un hallazgo crítico de la evidencia es el papel del pastoreo estratégico en la gestión de incendios forestales.

  • Zimbabwe: El pastoreo oportuno redujo la biomasa herbácea en casi un 50%.
  • California (2017): El ganado eliminó aproximadamente 5,300 millones de kg de vegetación no leñosa, reduciendo el combustible disponible.
  • España (Andalucía): Ovejas, cabras y vacas mantienen más de 2,000 hectáreas de cortafuegos estratégicos.
  • Conclusión: El pastoreo dirigido, combinado con el conocimiento indígena del fuego, es una Solución Basada en la Naturaleza para reducir riesgos de incendios y fortalecer la resiliencia del paisaje.

Descargue: Guía para el establecimiento y manejo de viveros agroforestales

Directrices para los tomadores de decisiones

Para evaluar si una iniciativa en zonas áridas es realmente un sistema agrosilvopastoral funcional, se deben plantear cinco preguntas fundamentales:

  1. ¿Está la iniciativa basada en el ecosistema local, el sistema de medios de vida y la historia del territorio?
  2. ¿Se gestionan explícitamente las relaciones y los compromisos (trade-offs) entre bosques, pastizales, cultivos, ganado, suelo y agua?
  3. ¿Se consideran los derechos, la movilidad, el conocimiento y las instituciones como partes esenciales del sistema?
  4. ¿Se evalúan múltiples resultados ecológicos, sociales y económicos a lo largo del tiempo?
  5. ¿Puede el enfoque adaptarse y escalarse sin imponer un modelo rígido o preestablecido?

Mensaje Central: La gestión exitosa de los sistemas agrosilvopastorales requiere pasar de intervenciones sectoriales aisladas a una visión integrada donde la fortaleza reside en la relación entre sus componentes.

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