La vida ilimitada de la madera; reusable, reciclable y revalorizable.

La madera es un material ya tradicionalmente reusado en las construcciones tradicionales. Encontrando vigas que han pasado de ser soportes a desmontarlas para realizar muebles con ellas. Se podría afirmar que la vida de la madera tratada es ilimitada, pues se puede reusar indefinidamente si no ha sido afectado por los agentes atmosféricos, xilófagos o fuego.

Madera reusable reciclable y revalorizable

 

De este modo, la madera es un material 100% reciclable y una vez reciclado posee todas sus cualidades físicas intactas. Añadir, que su proceso de reciclaje no lleva asociado tratamiento y genera bajas emisiones de la maquinaria que en su caso se requiera, evitando problemas secundarios medioambientales, y tan sólo se ha de tener especial cuidado en programar un tratamiento de la pieza de dimensiones inferiores o el astillado en pequeñas fibras, para la conformación de nuevas piezas o tableros; las grandes vigas de madera pueden tener una larga vida de utilidad.  

La madera reciclada es uno de los materiales que actualmente se utilizan en construcción como tableros aglomerados o tableros de fibras, si bien, hay más tradición de reusar piezas directamente, que es más favorable pues evitamos procesos de transformación y emisiones ligadas a ellos. Esta última acción ha sido la más común en las construcciones tradicionales, en las que transformaban las grandes vigas en elementos de carpintería, refuerzos o mobiliario, sin un proceso de transformación tan industrial, como los que ahora se aplican.

Podemos encontrar en el mercado maderas recuperadas y maderas reconstruidas que posteriormente se reutilizan, perfiles de madera laminada, perfiles con tiras de madera PSL, perfiles de virutas pequeñas LSL o madera plástico, entre otros. O combinando las maderas con otros elementos como el plástico reciclado, el cemento, el yeso o subproductos, dependiendo de las necesidades y las propiedades que se requieran. Su destino varía, incluso en otros sectores como el compost, ganado o derivados.

Pero aún se puede dar un paso más en esa economía del recurso natural, y es el uso de los residuos de algunas especies como el olivar, por ejemplo, generalmente se destinan a su combustión en pequeños hogares, o en otros casos, se eliminan en el propio terreno, para evitar su transporte y gestión.

La biomasa ha ido gestionando y revalorizando algunos de esos subproductos o residuos, sobretodo los provenientes de las zonas boscosas y se están implantando políticas de gestión para esos remanentes en los territorios, pero antes de llegar al punto de su combustión, la madera en astillas puede conformar tableros resistentes, como los novedosos tableros de OSB, revalorizando un residuos a priori de pequeño tamaño, en un elemento constructivo valioso.

La madera, es de los pocos materiales de construcción testificados históricamente que, si no ha sido afectada por agentes externos, mantiene sus propiedades físicas y resistencias intactas, a lo largo de las décadas e incluso siglos. 

Por: Beatriz Segura Plaza

Fuente: Maderea

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