Los indicadores para la gestión forestal sostenible (GFS) son características medibles que respaldan la toma de decisiones sobre los bosques y su gestión. Abarcan aspectos de los recursos forestales, el almacenamiento de carbono, la biodiversidad, las funciones protectoras y los beneficios socioeconómicos. Mediante el seguimiento de los indicadores correspondientes, podemos determinar si las prácticas de gestión forestal mantienen y mejoran las funciones forestales y contribuyen a la bioeconomía.
Durante más de tres décadas, los indicadores de GFS —ampliamente utilizados por procesos intergubernamentales de cooperación e innovación como Forest Europe, la OIMT o la FAO, así como para la elaboración de informes nacionales— han demostrado ser fundamentales para traducir el concepto abstracto de sostenibilidad en acciones prácticas y proporcionar un marco fiable para el seguimiento y la evaluación de las múltiples dimensiones de la gestión forestal. Entre los retos se encuentran la identificación de indicadores que sean relevantes, medibles, rentables y significativos, así como el logro de un consenso sobre los umbrales que definen lo que es sostenible o no. El uso de indicadores también varía según la escala: los indicadores adecuados a nivel nacional pueden no coincidir con los necesarios para las unidades locales de gestión forestal. La armonización de las definiciones, la mejora de los métodos de recopilación de datos y el aprovechamiento de los avances en teledetección son prioridades de investigación constantes para respaldar la toma de decisiones basada en la evidencia.

Lectura recomendada:
Linser et al. 2018. 25 Years of Criteria and Indicators for Sustainable Forest Management: How Intergovernmental C&I Processes Have Made a Difference. Forests, 9(9), 578. https://doi.org/10.3390/f9090578










