Melina

Gmelina arborea Roxb.

Alvaro Vallejo, Ingeniero Forestal MSC. Universidad Nacional, sede Medellín.  avallejor@gmail.com.
Fredy Zapata, Ingeniero Forestal.  Universidad Nacional, sede Medellín.  fzd1961@gmail.com

Familia. Verbenaceae.

Otros nombres comunes. Gemelina, gmelina, melina, yemane; gmelina, gumhar, kashmir tree, Malay beechwood, snapdragon, yemane, white teak (Ingl.); le peuplier d’Afrique (Fr.); mai saw, yemani (Birmania); so, so-maeo (Tailandia); gumhar, kumhar, sewan (Pakistán, noroeste de la India); gumadi, shivan, shivani (India Central); gamar (Bangladesh).

Origen y distribución. Distribución amplia en las regiones tropicales y subtropicales de Asia, desde el nordeste de Pakistán hasta el sudeste en Camboya, Vietnam, y el sur de la China. Ampliamente cultivada en el sudeste de Asia, la India, África tropical, Colombia, Costa Rica, Brasil, Venezuela, Trinidad, Belice, Cuba, y otros países de las regiones tropicales.

Rango altitudinal: 0 a 1300 msnm. Rango latitudinal: 6 °N a 31 °N.

Descripción. Especie decidua de vida corta (30-50 años), de porte medio a alto, normalmente de hasta 30 m de altura, excepcionalmente hasta 40 m. Sistema radical profundo, superficial en suelos con capas endurecidas u otros limitantes de profundidad. Fuste marcadamente cónico, por lo regular de 50-80 cm de diámetro, en ocasiones de hasta 143 cm, sin contrafuertes pero en ocasiones engrosado en la base. Corteza lisa o escamosa, marrón pálida a grisácea; en árboles de 6-8 años de edad se exfolia en la parte engrosada de la base del tronco y aparece la nueva corteza, de color más pálido y lisa. Copa amplia en sitios abiertos. Ramas gruesas. Ramillas glabras o pubescentes, espinosas o inermes.

Hojas simples, opuestas, enteras, dentadas o festonadas, usualmente más o menos acorazonadas, de 10-25 cm de largo y 5-18 cm de ancho, discoloras, la haz verde y glabra, el envés verde pálido y aterciopelado, nerviación reticulada, con entre 3 y 6 pares de nervios secundarios, estípulas ausentes.

Inflorescencia un racimo o panícula cimosa terminal; flores de coloración pardusca, zigomorfas, bisexuales, con pequeñas brácteas, pubescentes; cáliz tubular o en ocasiones campanulado, con 4 ó 5 dientes o subentero, generalmente con glándulas prominentes; corola con (4-)5 sépalos soldados a la base del ovario, amarillo brillante, ca. 2.5 cm de largo, tubo fino abajo, ventricoso arriba, más o menos bilabiado, piloso en la parte externa; estambres 4, didínamos, alterna dos con los lóbulos de la corola, insertados en la parte inferior del tubo de la corola, filamentos planos, filiformes, con frecuencia esparcidamente glandular, antera bilocular, dorsifija, elíptica a oblonga; ovario tetralocular, glabro, con un óvulo en cada celda, estilo filiforme.

Fruto una drupa ovoide u oblonga, suculenta, pericarpo coriáceo, endocarpo un cuesco de textura dura, usualmente tetralocular, ca. 3 cm de largo y 2.5 cm de diámetro, amarilla al madurar. Semilla un cuesco ovoide u oblongo, puntiagudo en un extremo, de 1.5-2 cm de largo, con 2 lóculos y 2 semillas, en ocasiones sólo 1 o hasta 3 cavidades y semillas. Número de cromosomas 2n=36, 38. Se han descrito tres variedades para la especie: arborea, glaucescens C.B. Cl., y canescens Haines.

Usualmente, la especie bota las hojas durante los meses de enero o febrero en casi todas las regiones donde se cultiva. Las hojas nuevas se producen en marzo o principios de abril. La floración ocurre justo cuando las hojas han caído o cuando las nuevas hojas comienzan a desarrollarse, pero su intensidad es variable. En su área de distribución natural, la melina florece en los meses de febrero a abril. En el norte de Colombia, Venezuela, Cuba, y otros países de América tropical, florece de febrero a marzo, y a veces se prolonga hasta abril. Los árboles pueden iniciar la floración y fructificación con regularidad a partir de los 3-4 años de edad. Los frutos maduran en períodos de 2-3 meses, cambian su color de verde a amarillo y caen al suelo cuando maduran. La fructificación tiende a ser anual y abundante.
Adaptación

Clima Precipitación promedia anual: 762 a 5000 mm/año. Régimen de lluvias: Verano y uniforme. Estación seca: 2 a 8 meses. Temperatura media anual: 21 a 28 °C.

Temperatura media mínima: 14 a 24 °C. Temperatura media máxima: 24 a 35 °C.

Suelos Textura: Liviana/media/pesada. Reacción: Alcalina/neutra/ácida. Drenaje: Bueno; moderado; imperfecto.

Otras características del suelo. Aunque G. arborea se adapta a una amplia variedad de condiciones edáficas, su mejor desarrollo lo alcanza en suelos cuyas texturas varían de arenosas a francas, profundos de origen aluvial, húmedos, bien drenados y aireados, y ricos en bases. Según varios autores, la melina puede crecer vigorosamente en suelos cuyas capas superficiales son alcalinas o ligeramente ácidas, y siempre y cuando, existan suficientes nutrientes, pero no tiene éxito en suelos muy ácidos y lixiviados, en donde se pueden desarrollar mejor algunas especies de pinos. Según las experiencias obtenidas en Sierra Leona, cuando se establece en sitios inapropiados, especialmente con subsuelos pedregosos o concrecionales que limitan el desarrollo del sistema radical en profundidad, los árboles sufren de muerte descendente después de los 15 años y son muy sensibles a la competencia de malezas. Se adapta en suelos calcáreos y moderadamente compactos, y no prospera adecuadamente en suelos sujetos a inundación, superficiales, o en suelos pedregosos o con horizontes endurecidos, en suelos ácidos muy lixiviados, o en suelos arenosos sujetos a resecamiento prolongado. En Cuba se ha plantado en diferentes suelos y su desarrollo ha sido aceptable en los pobres y excelente en los fértiles y profundos.
Requerimientos lumínicos. Especie muy exigente; requiere gran cantidad de iluminación para lograr un buen desarrollo.

Ecología y silvicultura. En su área de distribución natural la Gmelina arborea ocurre en hábitats que varían desde los bosques húmedos hasta los bosques deciduos secos. Se le encuentra principalmente en las selvas mixtas de Birmania, asociada con Tectona grandis, Terminalia tomentosa, y diversas especies de bambúes. Su máximo desarrollo lo alcanza en los bosques más húmedos de Birmania, especialmente en los valles húmedos fértiles. Puede crecer hasta los 1260 m de altitud, pero a menudo, los árboles son de forma achaparrada. En cuanto a las condiciones climáticas, su desarrollo óptimo lo alcanza en zonas con una precipitación anual de 1750-2300 mm, un período seco de 35 meses, y una humedad relativa del 40%.

Gmelina arborea es una especie oportunista en los bosques húmedos y se clasifica como una pionera de vida larga. Su capacidad de rebrote del tocón es alta, y los rebrotes presentan un crecimiento rápido y vigoroso. Es susceptible a las heladas y resistente al fuego. Existe gran variación entre procedencias, y algunas de ellas se reportan resistentes a la sequía y al calor.

En Birmania, la regeneración natural de la melina es abundante en las tierras abandonadas de taungya, donde los cuescos de los frutos han permanecido enterrados hasta cierto punto. Igual se reporta en los alrededores de las plantaciones de melina en Nigeria Oriental y Sierra Leona, en suelos arenosos y a campo abierto, y en otras regiones donde una adecuada combinación de calor y humedad, favorecen la germinación de la semilla. La regeneración en plantaciones sólo es posible luego de realizar aclareos que permitan la entrada de luz intensa al sotobosque; no obstante, desde el punto de vista silvicultural es fácil de establecer, produce semillas abundantes desde una edad temprana, y rebrota bien de cepa.

Esta especie es más apropiada para el establecimiento de plantaciones puras que mixtas. Ensayos realizados en Sierra Leona, donde se mezcló la especie con otras de crecimiento más lento, reportan pobres resultados, pero ensayos realizados en Birmania, Malaya y Nigeria, confirman que se debería utilizar el sistema taungya en el establecimiento de plantaciones de Gmelina donde quiera que sea posible.

La melina se debe plantar a campo abierto, a plena luz, y la comienzo de la estación de lluvias. La preparación del sitio de plantación depende de las condiciones del lugar, de la vegetación presente, del tipo de suelo, y la topografía, entre otras. Los espaciamientos que se utilizan para la siembra varían en los diferentes países donde se cultiva, pero comprenden desde 1.5×1.5 hasta 4×5 m. El espaciamiento empleado también depende del objetivo final del cultivo, pero por lo general se planta entre 2.5×2.5 y 3.5×3.5 m. En Malaya plantan a 3×3 m, en Nigeria occidental a 3×3 y 3.66×3.66 m, y en Sierra Leona a 2.44×2.44 m. En este último país, en las décadas de 1940 y 1950 se plantó a 3×4.5 y 3.66×3.66 m, y se concluyó que el uso de mayores espaciamientos reducía en forma considerable el número de árboles bien formados. En Cuba los espaciamientos varían desde 2×2 hasta 4×5 m, pero de acuerdo con algunos resultados, parece que los espaciamientos más apropiados son de 3 a 3.5 m.

Como la melina es altamente demandante de luz y muy susceptible a la competencia, una adecuada preparación del sitio y el control oportuno de bejucos y malezas indeseables con labores de cultivo o con fuego durante los 2 ó 3 primeros años, son esenciales para garantizar su buen crecimiento y establecimiento. Usualmente son suficientes 3 ó 4 limpias en los primeros 2 años, y rara vez se requiere de esta operación después del tercer año. Si se planta con espaciamiento moderado, no mayor de 4 m, se efectúan oportunamente las labores de cultivo, y el sitio de plantación es medianamente fértil, el dosel se debe cerrar a los 3 ó 4 años. Una vez que la plantación cierra el dosel, elimina rápidamente la vegetación que compite por luz, y por lo tanto, en zonas de laderas con problemas de erosión (o susceptibles) se deben establecer las plantaciones con espaciamientos más amplios.

Es importante equilibrar el espaciamiento con la buena forma de los fustes. Si el objeto de la plantación es obtener madera recta y trozas para chapas, se debe considerar la siembra con altas densidades combinada con aclareos tempranos y regulares para mejorar la forma del fuste y reducir la producción de ramas gruesas y la bifurcación del tronco. Aunque la especie generalmente presenta una poda natural aceptable en condiciones de plantación, las ramas persisten en el tronco y es preferible podar para producir fustes limpios y con madera de mejor calidad. El corte de todas las hojas de las plántulas, excepto los 2 ó 3 pares superiores, se recomienda con el propósito de obtener un fuste recto. Así mismo, en las plantaciones jóvenes se deben realizar labores de mantenimiento para eliminar los tallos dobles y los fustes retorcidos, así como las ramas gruesas que se produzcan en la parte inferior del fuste.

Aunque existe poca información sobre los esquemas de aclareo en esta especie, éstos dependen de la clase de producto que se quiera obtener, y por lo tanto, se deberá diseñar un programa de aclareos periódicos para reducir la densidad del rodal hasta acercarse al espaciamiento final en el décimo o duodécimo años. Si el sitio es ecológicamente adecuado para la especie, y se ha plantado con espaciamiento moderado, el primer aclareo se deberá hacer al tercer o cuarto año, el segundo en el quinto o sexto año, el tercero en el séptimo u octavo año, el cuarto en el décimo año y, en caso necesario, el quinto en el duodécimo o decimotercer año. Los aclareos permiten obtener gran cantidad de madera para productos intermedios, de varias aplicaciones.

En Sierra Leona se ha empleado un método de aclareos que tiene como base la altura máxima de los árboles y las existencias por unidad de área. Según el método, los rodales plantados a 2.13×2.13 m se entresacan cuando la altura media es de 6.1 m, la que, generalmente, alcanzan los árboles a los 3 ó 4 años después de plantados.

Después del raleo deben quedar ca. 741 árboles/ha. Si el espaciamiento inicial es de 3.66×3.66 m, no se ralea hasta que la altura media alcance 9.14 m. En este caso, las existencias después de la entresaca se reducen a ca. 247 árboles/ha. Al efectuar estos tratamientos silviculturales, se deben eliminar en la primera intervención de la masa todos los árboles mal formados, y en los aclareos posteriores se dejan en pie los mejores árboles para la corta final. Como la expansión de la copa es muy considerable en las plantaciones viejas, es preciso aclarar hasta dejar un espaciamiento definitivo amplio.

La melina se ha constituido en una de las principales especies utilizadas en los programas de plantación de muchos países de África, particularmente en Sierra Leona, Nigeria y Malawi, y de América, especialmente en Brasil, Costa Rica y Colombia. En África se utiliza para diversos usos, especialmente para paneles de madera, porque se descorteza sin necesidad de hervir las trozas, y es excelente para pasta. Bajo condiciones adecuadas es una de las especies con mayor crecimiento en el mundo. En los primeros 5 ó 6 años su desarrollo es muy rápido, pero luego disminuye en forma apreciable. Bajo condiciones favorables puede alcanzar una altura de 30 m y un diámetro de 50 cm en 20 años. Estudios realizados en Sierra Leona, reportan para parcelas de investigación establecidas en sitios buenos y con 3046 mm de precipitación, un promedio de 7.31 m de altura y 11.3 cm de diámetro a la edad de 3 años, de 13.4 m y 22.7 cm a la edad de 6 años, de 14 m y 32 cm a los 7 años, y de 15.2 m y 32.9 cm a los 10 años. No obstante, el crecimiento es fuertemente dependiente de las condiciones del sitio. Árboles de 10 años de edad pueden presentar un rango muy variable en altura, de 5 a 31 m.

En la región de Chittagong, Bangladesh, se reportan crecimientos medios anuales de 2.5 m en altura y 2.6 cm en diámetro en rodales de 5 años de edad; de 1.74 m y 1.85 cm a los 10 años de edad; de 1.32 m y 1.45 cm a los 15 años; de 1.08 m y 1.18 cm a los 20 años; de 0.91 m y 0.98 cm a los 25 años; de 0.79 m y 0.75 cm a los 30 años, y de 0.70 m y 0.75 cm en rodales de 35 años de edad. Además, se indica que los crecimientos medios anuales comienzan a disminuir alrededor de los 7 años.

En Cuba, para una parcela de 4.5 años de edad establecida en la Estación Experimental Forestal de Camaguey, en suelo fersialítico rojo-pardusco ferromagnesial, se registró un crecimiento promedio a los 4.5 años de edad de 12.3 m de altura y 19 cm de diámetro, correspondientes a un crecimiento medio anual de 2.73 m en altura y 4.2 cm en diámetro; a los 11.5 años de edad, el crecimiento promedio registrado en la misma parcela fue de 14.8 m de altura y 32.1 cm de diámetro, correspondientes a un crecimiento medio anual de 1.28 m en altura y 2.79 cm de diámetro. Para un bosquete plantado en el vivero forestal Simón Bolívar, en la Habana, con espaciamiento de 3×3 m y en suelos ferralíticos rojos típicos, se registró a los 4.5 años de edad un crecimiento promedio de 12.2 m de altura y 23.9 cm de diámetro, equivalentes a un crecimiento medio anual de 2.71 m en altura y 5.31 cm en diámetro; a los 11.5 años de edad el crecimiento medio registrado fue de 17.2 m de altura y 44.6 cm de diámetro, cuyo incremento medio anual corresponde a 1.49 m en altura y 3.87 cm en diámetro. Para otra parcela de 6 años plantada en la provincia de La Habana, con espaciamiento de 4×4 m y en suelos húmicos carbonáticos, se registró un crecimiento promedio de 14 m de altura y 23.2 cm de diámetro, los cuales corresponden a un crecimiento medio anual de 2.33 m en altura y 3.86 cm en diámetro. Para un rodal plantado en la Estación Experimental de Topes de Collantes, a 750 m de altitud, en suelos ferralíticos rojos derivados de esquistos talco serpentínicos, se obtuvo un crecimiento promedio de 13.2 m de altura y 18.9 cm de diámetro a los 6.5 años de edad, que corresponden a un crecimiento medio anual de 2.03 m en altura y 2.9 cm en diámetro; a los 13.5 años de edad se registró un crecimiento promedio de 24.2 m de altura y 38 cm de diámetro, cuyos incrementos medios anuales corresponden a 1.79 m en altura y 2.81 cm en diámetro. De acuerdo con los anteriores resultados, se resalta que la disminución del crecimiento medio anual registrado en las parcelas de Gmelina arborea durante el período de 7 años trascurridos entre las dos mediciones, parece confirmar la tesis sobre la reducción del crecimiento en esta especie a partir de los 7 años de edad.

Gmelina arborea es una especie de no muy larga vida, excepto en los lugares donde se dan las condiciones más favorables. Crece rápidamente durante los primeros 6-7 años, y a partir de dicha edad el crecimiento es más lento; sólo en sitios buenos puede persistir hasta 30 ó 40 años. En Sierra Leona, la experiencia ha revelado que cuando los obstáculos que oponen las capas del suelo restringen el desarrollo de la raíz hacia abajo, el árbol no sobrevive más que unos 15 años en las plantaciones. En el mismo país, en terrenos aluviales jóvenes situados sobre grava fluvial y también en las plantaciones de Nigeria oriental en suelos franco-arenosos profundos, la especie ha sobrevivido mucho más tiempo, aunque el índice de crecimiento del diámetro a la altura del pecho ha descendido entre el octavo y el décimo años en todos los casos. Es evidente que las condiciones edáficas son de importancia capital donde se quiera que la especie se plante para la obtención de madera de construcción.

La melina es apropiada para turnos de cosecha cortos, de 5-8 años para la producción de pasta para papel, En algunos países asiáticos se emplean turnos de 5-6 años para la producción de pulpa, leña o para tableros de partículas, y turnos de 10-12 años para madera de aserrío, realizando entresacas a los 4-5 y 7-8 años de 50% cada vez. También se emplean turnos de 20 a 25 años para la producción de madera para desenrollado o para aserrío. Algunos autores reportan que las plantaciones establecidas en sitios buenos y que reciben buena atención, pueden rendir hasta 35 m3/ha con turnos de cosecha cortos destinados para la fabricación de pasta. La segunda rotación se puede producir a partir del manejo de rebrotes. Las plántulas o seudoestacas se emplean para una tercera rotación.

De otra parte, varios estudios han mostrado que se requiere de la aplicación extensiva de fertilizantes para mantener un crecimiento adecuado de la especie durante el segundo ciclo. Al parecer, la melina responde muy bien a los nutrientes y, por ejemplo, se siente estimulada a un crecimiento vigoroso en los terrenos de antiguos corrales de ganado vacuno. Para un desarrollo óptimo requiere abundancia de bases y de nitrógeno.

Bajo condiciones favorables Gmelina arborea puede alcanzar incrementos medios anuales de 20-25 m3/ha, aunque se han reportado rendimientos de más de 30 m3/ha con un máximo de 38 m3/ha. Los índices típicos de producción en buenos terrenos de arcilla o laterita (ferríticos) en la zona de sabana derivada de Nigeria oscilan entre 17.5 y 25.2 m3/ha/año en plantaciones de 10 años de edad, mientras en terrenos arenosos más pobres se han registrado producciones de tan sólo 84 m3/ha en plantaciones de 12 años (rendimientos de 7 m3/ha/año). Se estima que en zonas de bosque higrofítico, las plantaciones de melina pueden alcanzar producciones de 250 m3/ha a los 8 años. En términos generales, los índices de producción decaen rápidamente cuando las precipitaciones son más escasas, es decir, por debajo de los 1200 mm aproximadamente. En Zambrano, Bolívar, Colombia, con una precipitación promedia anual de 1000 mm, una temperatura media de 27 °C, y en suelos arcillosos montmorilloníticos (Vertisoles, Alfisoles), se han registrado rendimientos anuales de 18-22 m3/ha en rodales con 3-5 años de edad, y de 8-15 m3/ha para rodales de 6-11 años.

Aunque la melina se ha utilizado extensivamente para el establecimiento de plantaciones industriales, su éxito es aún incierto debido a los problemas que se han encontrado en las plantaciones de JARI en el Brasil. El principal problema radica en que la especie presenta un desarrollo altamente variable en los diferentes tipos de suelos en que se planta. De otra parte, la necesidad de aplicar gran cantidad de nutrientes hacen que el establecimiento de las plantaciones sea costoso. Los programas de mejoramiento pueden superar este problema, así como también producir una mejor forma del fuste y del árbol.

Utilidades del árbol vivo. Sistemas agroforestales; sistemas taungya durante los dos primeros años con cultivos de ciclo corto como maní, tabaco, habichuela, maíz, anacardo, etc.; se siembra en cultivos de café y cacao para proteger los árboles jóvenes y para suprimir las malas hierbas; plantación en líneas. Cercas vivas. Cortinas rompevientos. Barreras protectoras. En muchas regiones se planta como especie ornamental en avenidas y jardines.

Madera


Densidad básica: 0.40-0.58.
Durabilidad natural: Muy baja/moderada.
Trabajabilidad: Fácil. Secado: Fácil.
Impregnación: Moderadamente difícil.

Madera moderadamente liviana, de color crema uniforme a pardo-amarillento claro, tornándose pardo-rojizo con la edad. Existe poca diferencia entre la albura y el duramen. Grano recto a entrecruzado, textura gruesa. El lustre es alto y sedoso, y no presenta olor ni sabor distintivos. En Nigeria se ha reportado que la densidad de la madera se incrementa del centro hacia la corteza en árboles de 8 años de edad, y también hacia la parte superior del tronco. Los estudios indican una alta correlación entre la densidad y la edad.

Con un contenido de humedad de 15%, el módulo de ruptura es de 61-75(-82) N/mm2, módulo de elasticidad 8900-9600 N/mm2, compresión paralela al grano 28-39 N/mm2, compresión perpendicular al grano 2.5-3 N/mm2, cizalladura 7.5-9(-10.5) N/mm2, clavado radial 49 N/mm2 y el tangencial 53 N/mm2, la dureza en los lados Janka 2580-3440 N/mm2. Pruebas realizadas en la India, Malasia y Birmania, con madera procedente de plantaciones, indican diferencias en las propiedades de resistencia. El módulo de elasticidad, la resistencia al impacto, y la dureza de los árboles introducidos en Malasia, son más altos que la de los árboles estudiados en la India y Birmania.

Cuando está seca, la madera presenta buena estabilidad debido a que las tasas de contracción son bajas; de verde a 15% de C.H. la contracción radial es de sólo 0.50.6%, y la tangencial de 1.1%; de verde a 12% de C.H., la radial es de 1.2-1.5% y la tangencial de 2.4-3.5%, y de verde a anhidra, la radial es de 2.4% y la tangencial de 4.9%.

El secado de la madera se reporta desde bueno y moderadamente rápido hasta lento con ligeros problemas de alabeo. El secado al aire puede tomar cerca de 3.5 meses para tablas de 12.5 mm de espesor y cerca de 11 meses para tablas de 38 mm. La lentitud en el secado probablemente se debe a la presencia de numerosos nudos en la madera. El secado al horno es satisfactorio, y se recomiendan temperaturas de 71 °C para tablas de hasta 38 mm. Para tablas más gruesas se requieren mayores temperaturas pero éstas pueden causar ennegrecimiento de la superficie. Se requieren cerca de 2 semanas para secar al horno tablas de 25 mm de espesor desde verde hasta 12% de C.H.

La madera aserra fácilmente y produce sólo ligeros efectos de desgaste en las herramientas. Con el cepillado se obtiene un acabado fino y la madera pule bien, pero es algo rugosa en el corte radial. Cuando la madera presenta nudos, los ángulos de corte se deben reducir. La madera es demasiado blanda para lograr un torneado satisfactorio.

El clavado es moderadamente fácil, pero debido a que la madera tiende a rajarse, se recomienda el pretaladrado para el atornillado. El desenrollado de la madera rolliza es fácil sin tratamiento previo (sin calentamiento previo), las chapas se manipulan fácilmente y muestran poca tendencia a la rajadura; además, las chapas permanecen planas después del secado y presentan buenas propiedades de encolado. El duramen es difícil de tratar con preservativos debido probablemente a la presencia de numerosas tilosis. Se reporta que el duramen absorbe sólo 32 kg/m3 de creosota utilizando el proceso de célula llena, mientras la albura absorbe, bajo las mismas condiciones de prueba, 112 kg/m3. En general, la madera se reporta de gran estabilidad una vez puesta en servicio.

La madera es de baja durabilidad, y se reporta una vida media de 1.3 años en contacto con el suelo en condiciones del trópico; el duramen más denso se clasifica como moderadamente durable. La resistencia a las termitas y a los perforadores marinos es variable, pero por lo general, la madera se clasifica como susceptible.

Diversos análisis sobre la composición química de la madera han arrojado resultados más o menos similares. El contenido de lignina es de 27%, el contenido de cenizas de 1%, y el contenido de extractivos de 5%. El contenido de holocelulosa es normalmente alto y varía entre 67 y 81%.

La forma pobre del fuste, y su alta conicidad, limitan su uso como madera de aserrío, pero, en general, el árbol reúne la propiedad de la madera de crecimiento rápido, que es buena para la construcción, y de la de crecimiento lento, más apta para la fabricación de pasta. Aunque se cultiva frecuentemente para la obtención de leña, sólo da un producto de calidad mediocre, especialmente debido a que quema rápidamente; el carbón, por su parte, quema bien y con poco humo, pero produce mucha ceniza.

La pulpa de la melina es más bien de fibra corta, pero éstas son comparativamente muy flexibles. La calidad del papel elaborado con su fibra se puede mejorar con la adición de pequeñas cantidades de fibra larga. Varios ensayos realizados con madera procedente de Ibadán, Nigeria, para determinar sus propiedades de pulpeo, reportan que con el proceso químico al sulfato se puede esperar una pulpa adecuada para la elaboración de papel de embalaje, de escritura y de imprenta, mientras que con el proceso semiquímico al sulfito se obtienen mayores rendimientos de pulpa, adecuada para la elaboración de papeles de escritorio o de imprenta de inferior calidad, o láminas de cartón. Se puede obtener un rendimiento satisfactorio de pulpa química al sulfato sin requerir un alto consumo de productos químicos y bajo condiciones aceptables de pulpeo. Los resultados de las pruebas físicas del papel elaborado con pulpa de sulfato no blanqueada son excelentes, a excepción de la resistencia al desgarre y al doblez, que son moderadamente buenos, como ocurre normalmente con la mayoría de las pulpas elaboradas con madera de latifoliadas. La pérdida de rendimiento por el blanqueo es relativamente bajo, el consumo de agente blanqueador es ínfimo y se produce un papel de alta brillantez.

De otra parte, varios ensayos de fabricación de pulpa con madera de Gmelina arborea realizados en 5 instituciones diferentes con material procedente de Asia, África y América, indican que con la fabricación de pulpa mediante el proceso al sulfato, la digestión con 15% de álcali activo a 170 °C durante 3 ó 4 horas, produjo alrededor de 50% de pulpa no blanqueada; la pulpa presentó buenas características de resistencia y se pudo blanquear hasta un alto grado de brillantez, y se consideró útil para la fabricación de papeles de escritura, de imprenta, bond, cebolla, y papel de envoltura. En los ensayos mediante el proceso semiquímico al sulfito neutro (NSSC por sus siglas en inglés), se obtuvo entre 66 y 76% de pulpa sin blanquear, la cual presentó una resistencia satisfactoria para este tipo de pulpa. La pulpa es posible blanquearla en su totalidad empleando una alta dosis de cloro; la resistencia y brillantez de la pulpa NSSC completamente blanqueada fue comparable a la de la pulpa al sulfato blanqueada; con dosis más bajas de cloro se obtuvo una pulpa útil semiblanqueada. En opinión de algunos autores, una fábrica de pulpa cuya producción sea cercana a las 300 ton/día de pulpa al sulfato de Gmelina arborea, necesitaría un área plantada de ca. 15000 ha, suponiendo un manejo bajo rotaciones cortas y un crecimiento adecuado de las masas boscosas. Para una fábrica que produzca la misma cantidad de pulpa pero NSSC, sólo se requeriría una superficie de plantación de 9000 ha.

Según las pruebas llevadas a cabo por el Centro Técnico Forestal Tropical de Nogentsur-Marne, Francia, durante 15 años, la obtención de pasta de papel a partir de Gmelina es satisfactoria en su conjunto, tal que las posibilidades de empleo de esta especie son numerosas. Se puede utilizar para la fabricación de pasta kraft con elevada blancura y características mecánicas comparables a las de los abedules y hayas europeas; la pasta química al bisulfito es de calidad satisfactoria; las pastas al sulfito neutro y las pastas semiquímicas presentan muy buena solidez.

Con la madera de melina se pueden preparar pastas de alto rendimiento y calidad suficiente para su transformación en diversos tipos de cartones y después de blanqueada, para papeles periódicos. Con pasta al sulfito neutro se ha fabricado cartón corrugado de excelente calidad, desde el punto de vista de sus características mecánicas y aptitud para la ondulación.

Usos

Madera de aserrío. Construcción liviana; madera estructural y de obra. Construcción de barcos; cubiertas. Carpintería en general. Muebles; piezas para muebles. Ebanistería; gabinetes, paneles y entrepaños, partes laterales y posteriores de gavetas, armarios, muebles de cocina, archivadores. Molduras. Pisos livianos. Instrumentos musicales (de resonancia). Embalajes. Cajas corrientes y guacales.
Madera redonda. Chapas decorativas. Tableros contrachapados. Tableros de partículas. Pulpa de fibra corta; la pulpa semiquímica pura sólo es adecuada para tableros de cartón o papel de escritura de baja calidad, pero la pulpa kraft es muy apropiada para la fabricación de papel de escritura de alta calidad; el papel presenta buenas propiedades de resistencia. Postes para construcción. Leña (v.c. = 4960 kcal/kg) y carbón de buena calidad; la leña se utiliza para curar el tabaco. Fósforos. Mangos para herramientas. Madera para minas (entibas). Talla y esculturas. Canoas.
Otros productos no maderables. Las hojas se emplean como forraje; los frutos y corteza también son eventualmente consumidos por el ganado. Las raíces, corteza, hojas, flores, frutos, y semillas, se emplean en la medicina Hindú; tanto los frutos como la corteza tienen propiedades medicinales contra las fiebres biliosas. Las flores producen abundante néctar, fuente de miel de excelente calidad. La Gmelina arborea se recomienda para el cultivo del gusano de seda. Tanto la ceniza de la madera como los frutos, producen una tinta amarilla muy persistente.

Semilla y manejo en vivero

Procesamiento y almacenamiento de la semilla. Lo recomendable es que la semilla proceda de frutos cuyo exocarpo sea de coloración amarillo-verdosa o amarilla. Los frutos con cualquier coloración oscura se deben descartar. Luego los frutos se colocan en maceración en agua durante al menos 3 ó 4 días, preferiblemente cambiando el agua cada 12 horas. Pequeñas cantidades de frutos se pueden despulpar pisándolos en sitios apropiados para luego extraer la semilla. Para grandes cantidades es más práctico utilizar una despulpadora de café modificada, la cual puede procesar 50 kg de frutos por minuto. Se requieren cerca de 400 kg de frutos frescos para obtener 50 kg de semilla despulpada.

De otra parte, es necesario lavar posteriormente los cuescos para remover cualquier remanente de pulpa, el cual puede inducir la infección por hongos durante el almacenamiento. Después del despulpe, la semilla se debe secar rápidamente para prevenir cualquier pérdida de viabilidad. Si bien cada cuesco se considera en la práctica como una semilla, puede contener 2 y hasta 3 embriones. Las pérdidas de viabilidad en semilla almacenada por 1 año a temperatura ambiente suelen ser considerables, y con frecuencia también en semilla con tan solo 6 meses de almacenada. Aunque el almacenamiento a 4 °C disminuye las pérdidas, las semillas con 3 o más años de almacenamiento pierden prácticamente su capacidad germinativa. Aproximadamente entre 700 y 2200 semillas viables por kilogramo.

Pretratamientos de la semilla. La semilla almacenada se remoja en agua por 1-2(-4) días, y luego se ponen directamente al sol por igual período. El proceso, sin embargo, no es necesario si se dispone de riego suficiente o si se cuenta con lluvia diaria en el vivero. Para el efecto se aconseja sembrar las semillas cubriéndolas con una ligera capa de tierra o de hojarasca en mezcla con materia orgánica bien descompuesta, no sombrear el semillero y regarlo copiosamente en las últimas horas de la tarde. También se recomienda el remojo en ácido sulfúrico por 45 ó 60 minutos, o la estratificación en arena húmeda por 30 días. Las semillas frescas no requieren tratamiento.

Material de plantación. En la actualidad, el material que se produce en bolsa se prefiere para la siembra que aquel para plantar a raíz desnuda. Aunque las seudoestacas también se han empleado a gran escala para el establecimiento de plantaciones, en la mayoría de proyectos recientes se viene descartando este sistema debido a la alta tasa de mortalidad reportada (ca. 50%); las seudoestacas usualmente son de 20-30 cm de raíz por 3-10 cm de tallo y 1.2-1.5 cm al cuello de la raíz. Así mismo, numerosas plantaciones se han establecido por el sistema de siembra directa en sitios sometidos a un extensivo proceso de preparación, como es el caso del proyecto JARI en el Brasil. También se reporta la propagación artificial por injerto.

Germinación y crecimiento. La germinación de la semilla recién recolectada es alta, pero disminuye rápidamente cuando envejece; son usuales tasas de germinación superiores al 65%, la cual se inicia 14 días después de la siembra y se prolonga hasta los 30 días. Un ensayo realizado en Dehra Dun, India, registró un 90% de germinación con semilla fresca, y tan solo un 30% con la misma semilla después de haber sido almacenada durante 1 año. En Cuba se han obtenido porcentajes de germinación entre 85 y 90% en semilla fresca.

La germinación de la semilla es epigea. El endocarpo endurecido abre por las valvas laterales, emerge primero la radícula y algo más tarde el hipocótilo y los cotiledones, éstos últimos de consistencia un tanto carnosa. El cuesco abierto permanece a veces en el suelo, o es levantado por los cotiledones y cae cuando éstos se separan. En los primeros estados la raíz principal es larga y fina y luego engrosa, produciendo una moderada cantidad de raíces laterales. Éstas son comúnmente largas, bien distribuidas en la parte inferior de la raíz principal, y más abundantes en la superior. La profundidad que alcanza el sistema radical es variable. El tallo de la plántula es más o menos cuadrangular cerca de los nudos, algo pubescente y de color verdoso.

El material producido en bolsas se encuentra listo para la siembra cuando alcanza de 23 a 30 cm de altura, la cual se presenta tras 4 ó 6 meses de cultivo en el vivero. El material para la producción de seudoestacas requiere de 8 a 9 meses de permanencia en el vivero, tiempo durante el cual puede adquirir de 1.2 a 2.5 cm de diámetro al cuello de la raíz. Las seudoestacas o tocones se preparan cortando el tallo de la planta unos 3-10 cm por encima del cuello, y dejando la raíz principal de 20-30 cm de largo. Una vez sembradas en el campo, las plántulas requieren control de malezas durante los dos primeros años, en especial de malezas muy agresivas y bejucos.

Requerimientos especiales en el vivero. En la mayoría de países donde se cultiva esta especie, el material de siembra se produce en los viveros, para ser plantado en forma de seudoestacas, aunque en algunos también se produce el material en bolsas para plantarlo con cepellón en sitios donde la precipitación es escasa.

Para la producción en el vivero, se colocan grupos de 2-3 semillas a distancias de 1012 cm entre sí en surquitos separados 20-25 cm; la parte roma de las semillas se debe colocar aproximadamente al nivel de la superficie del suelo y la parte puntiaguda hacia abajo, y luego se cubren con una ligera capa de tierra.

Las semillas también se pueden sembrar en germinadores para su posterior repique a bolsas. El sustrato de los germinadores se debe componer preferiblemente de una mezcla de arena y arcilla, o de suelo areno-francoso. Las semillas se siembran con espaciamientos de 2×5 cm y se cubren con una capa fina de arena. Cuando las plántulas desarrollan su primer par de hojas se repican a bolsas de polietileno, aunque también se pueden utilizar otros tipos de envases como el paper-pots, fertil-pots, etc. Sin embargo, las semillas también se pueden sembrar directamente en las bolsas colocando 2 semillas por bolsa y cubriéndolas con ca. de 1.5 cm de tierra. El riego de las almácigas o de las bolsas se debe hacer en las horas de la tarde, ya que las semillas requieren para su germinación que se alterne la humedad con el calor solar intenso. Posteriormente, la sombra ligera y el riego abundante favorecen el desarrollo de las plantas.

Plagas y enfermedades. En las regiones tropicales de Centro y Suramérica, las hormigas del género Atta pueden causar defoliación seria, pero rara vez causan la muerte del árbol. En Cuba, se han registrado ligeras defoliaciones causadas por Atta insularis. En la India y Birmania las termitas afectan su crecimiento, aunque en escala reducida. En Malaya, el duramen de los árboles en ocasiones es taladrado por las termitas cerca de la superficie del suelo, y en la India algunas plantaciones han sido defoliadas severamente por Calapepla leayana. En Asia es importante el ataque del hemiparásito Loranthus scurula. En África los bruchidios hacen galerías en los tallos de los árboles jóvenes, y uno de ellos, Xiloperta picea, se ha identificado en Costa de Marfil. Las plantas jóvenes son propensas al ramoneo (de la corteza y las hojas).

De las enfermedades se reporta que el hongo Armillaria mellea es un parásito bastante activo, sobre todo en suelos húmedos arcillosos, pero que raramente causa daños muy graves, aunque en Sierra Leona y Malawi se sospecha que es el causante de la muerte de algunos árboles. En Nigeria, una pudrición que se produce en pequeños grupos se atribuye a Rigidoporus lignosus; esta enfermedad provoca algunos daños, pero no demasiado graves. En Sierra Leona, también se reporta una enfermedad que causa la muerte del árbol, y cuyos primeros síntomas son el deterioro de la raíz a partir de la cofia, pero cuyo agente causal no ha sido identificado. En la India y Bangladesh los mismos síntomas son producidos por el hongo Poria rhizomorpha, sobre todo en suelos arcillosos muy húmedos. En la zona del río Mamu, en Nigeria Oriental, Ganoderma colossum (sin. Phaeolus manihot) pudre la raíz de los árboles, aunque en forma muy restringida. Otra enfermedad registrada en 1966 en Nigeria, la cual causó la pudrición de la raíz, y la muerte de unos pocos árboles, se atribuyó a Fomes lignosus. La enfermedad del «machete», causada por Ceratocystis fimbriata, puede ser severa en climas húmedos. Las plantaciones establecidas en sitios en extremo secos, y que no son raleadas oportunamente, son susceptibles a la muerte descendente.

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Referencias

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Geilfus, Frans. 1994. El árbol al servicio del agricultor: manual de agroforestería para el desarrollo rural. Vol. 2: Guía de especies. Catie-Enda Caribe. Serie Técnica, Manual Técnico 9. Turrialba, Costa, Rica. Editorial Unidad de Producción de Medios de Catie. 780p.

Kind, R., Muasya, S., Kimotho, J. & Waruhiu, A. 1997. Tree seed suppliers directory: sources of seeds and microsymbionts. Nairobi. International Centre for Research in Agroforestry-ICRAF. ISBN 92 9059 127 7. 411p.

Lamprecht, Hans. 1990. Silvicultura en los trópicos. Los ecosistemas forestales en los bosques tropicales y sus especies arbóreas: posibilidades y métodos para un aprovechamiento sostenido. República Federal de Alemania: Ed. TZ-Verlagsgesellschaft mbH. 335p.

Murillo, Olman & Valerio, Juvenal. 1991. Melina (Gmelina arborea Roxb.), especie de árbol de uso múltiple en América Central. Colección de Guías Silviculturales 10. Catie. Serie Técnica, Informe Técnico 181. Turrialba, Costa Rica. Ed. Litografía e Imprenta LIL, S.A. 72p.

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Webb, D.B., Wood, P.J. & Smith, J. 1984. A guide to species selection for tropical and sub-tropical plantations. Tropical Forestry Papers 15: Second Edition. CFI, University of Oxford. Oxford, U.K. Ed. Express Litho Service. 256p.

20 thoughts on “Melina

  1. saludos cordiales deseo una asesoria sobre la planta de Melina..deseo producir esta madera es rentable sembrar esta planta ..Gracias por su respuesta..

  2. Buen artículo felicidades.
    Quiero sembrar Melina en Manabi – Ecuador, ¿Puedo sembrar directamente sin hacer viveros? ¿Donde puedo adquirir la semilla? Gracias.

  3. necesito comprar semilla de la Melina para sembrar 60 ectareas cuanto costaria

  4. Existe la posibilidad de revertir la médula corchosa en una plantación joven (4-5 años) de establecida.? Mil gracias por su amable respuesta.

  5. valor en el mercado de la madera por pieza en colombia me intereza saber el costo

  6. Que precio tiene un árbol de Melina ya grande

  7. necesito saber el precio de el m3 de esta especie

  8. Deseo sembrar Santo Domingo Ecuador como puedo conseguir la planta y asesoramiento. Gracias

  9. Hola muy interesante la información. Deseo saber cuál es el precio de un árbol de Melina en pie? De más o menos 30cm o más de diámetro.

  10. Muy buenas noches q precio tiene un árbol de melina de 80cm donde puedo conseguir la cemilla de melina gracias

  11. se puede concluir que en sitios de precipitaciones anuales entre 2000 y 2500 mm la celulosa en de menor calidad

  12. Buen día necesito asesoria para sembrar melina en pucallpa es rentable la tierra será ideal.

  13. Buenos días, me gustaría saber de que diámetro, altura y edad esta ya para corte de los arboles de Melina. gracias.

  14. Hola buen día. Tengo 20 hectáreas y quisiera incursionar en la melina , donde podría conseguir semilla .soy de México. Gracias

  15. Muy interesante e ilustrativo artículo. tengo un vivero de Teca listo para sembrar, ¿cómo me sobra terreno puedo sembrarlo con melina? ¿donde consigo la semilla a que precio? Estoy en Chocó

  16. Disculpe a como vale una hectarea de melina

  17. Necesito saber el precio de una hectarea de melina

  18. Muy interesante esta especie de Árbol maderable con fines comerciales, pero que tan efectivo es? Basado en la información suministrada, por que me interesa para un proyecto macro en alturas desde 900 a 1500 snm. Quisiera asesoría y apoyo en el proyecto. Gracias

  19. Hola saludos desde el sur de Costa Rica.
    Tengo cabras y me gustaría consultar si se puede utilizar en la cabrerisas, ya que me han dicho que es toxico el aserrin.
    Les agradezco mucho de antemano.

  20. En el Urabá antioqueño (Colombia) el ganado en época de calor cuando escasea la comida comen la corteza de la melina (limpian el arbolito»).

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