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La gestión integrada de incendios comprende un conjunto de acciones planificadas destinadas a minimizar los impactos negativos del fuego, a la vez que se promueven o restauran sus usos beneficiosos. Este enfoque incluye la prevención, la detección, la extinción, la restauración y la gestión de los recursos naturales, y otorga gran importancia a la participación comunitaria. También abarca el uso social y cultural del fuego y sus alternativas, así como la sensibilización, la comunicación y la gestión comunitaria de incendios forestales. Es importante destacar que no todas las acciones emprendidas bajo un enfoque de GII implican el uso directo del fuego (por ejemplo, las quemas controladas). Sin embargo, todas ellas influyen intencionalmente en la dinámica de los incendios forestales.
Se pueden destacar dos diferencias principales entre la Gestión Integrada de Incendios y los enfoques de gestión de incendios existentes en los países occidentales: la gestión actual se centra en la extinción (incluidas acciones relacionadas como la preparación y la detección temprana) y utiliza un enfoque jerárquico para la toma de decisiones. Adoptar un enfoque de Gestión Integrada de Incendios implica un cambio en la gobernanza, donde las comunidades locales desempeñan un papel más relevante tanto en el proceso de toma de decisiones como en otras actividades de prevención.
Esto puede variar e incluir actividades extensivas de pastoreo y/o agricultura, así como quemas controladas o con fines culturales.
Decargue: Los incendios forestales, guía para comunicadores y periodistas.

Lectura recomendada:
Myers, R. L. (2006). Living with Fire—Sustaining Ecosystems and Livelihoods Through Integrated Fire Management.
The Nature Conservancy. Global Fire Initiative. June 2006.










