
Hay proyectos que parecen imponerse sobre el terreno. Y hay otros, como el Refugio Chocó Pambil, que hacen exactamente lo contrario: se dejan guiar por él. En una ladera pronunciada y densamente vegetada del Chocó ecuatoriano, este proyecto demuestra que construir en pendiente no tiene por qué significar arrasar con lo que ya estaba ahí. Todo lo contrario.
La pendiente como punto de partida, no como obstáculo
Quienes han trabajado en terrenos inclinados saben que la primera tentación es nivelar. Es lo más simple, lo más rápido. Pero el equipo detrás de este refugio decidió otro camino: escalonar la construcción siguiendo la topografía existente, con un número limitado de puntos de contacto con el suelo.
La pendiente, lejos de ser un problema a resolver, se convirtió en la que dicta la forma y la distribución del proyecto. El resultado es una estructura que se despliega en plataformas fluidas que abrazan el terreno, como si siempre hubieran estado ahí. La huella final del edificio es compacta y se posiciona dentro de la topografía existente en lugar de imponerse sobre ella. El bosque sigue siendo el protagonista; la arquitectura, su acompañante.
Gaviones en L: la columna vertebral que sostiene y ventila
Si hay un elemento que define la lógica constructiva de este refugio, es el gavión. Estas estructuras, rellenas de piedra de río y acomodadas en forma de L, constituyen la columna vertebral del proyecto. No solo sostienen las plataformas adaptándose a las irregularidades del terreno, sino que también cumplen una función que va más allá de lo estructural.
Al quedar expuestos dentro del proyecto, los gaviones se integran en la composición arquitectónica y generan una corriente de aire fresco y natural que circula por debajo de la construcción. Es un canal constante de ventilación que aprovecha las propiedades térmicas de la piedra y la circulación natural del aire en la ladera. Un detalle que, en un clima como el del Chocó, marca una diferencia enorme en el confort interior.
Plataformas que ofrecen una vista distinta en cada nivel
Al estar organizado en diferentes niveles, cada plataforma del refugio tiene su propia división entre espacios, su propia perspectiva y su propia vista panorámica del entorno. Los huéspedes pueden disfrutar del proyecto y de la naturaleza de múltiples formas: desde un nivel más cercano al dosel del bosque, desde otro más elevado con vistas amplias, o desde un rincón más íntimo y resguardado.
Esta estrategia arquitectónica consigue algo difícil de lograr: una comunión real con el entorno natural. La sensación de estar viviendo en una casa del bosque no es una metáfora; es la experiencia cotidiana. El interior y el exterior se fusionan en un solo espacio, y la línea entre ambos se vuelve difusa, casi innecesaria.
Vea: Esta cabaña de dos niveles maximiza las vistas al agua y al bosque circundantes
La estructura de madera como lenguaje espacial
La estructura de madera expuesta no es un simple sistema constructivo. Define tanto la construcción como los espacios interiores. Las grandes aberturas y los acristalamientos superiores hacen que el bosque circundante entre en la casa de manera constante, cambiando la luz a lo largo del día y de las estaciones.
La madera, material principal del proyecto, dialoga con la piedra de los gaviones y con la vegetación exterior. Es un lenguaje material coherente, honesto, que no esconde lo que es. La estructura se muestra, se entiende, se habita.
Interesante: Tres largos muros de concreto de alturas variables, en armonía con la estructura de madera
Un diálogo con el bosque, no un monólogo arquitectónico
La creación de este proyecto no fue solo un ejercicio de diseño. Fue, sobre todo, un diálogo con el bosque. Un proceso que permitió una simbiosis entre la obra y su entorno, donde cada decisión proyectual respondía a lo que el lugar pedía.
Construir en una pendiente pronunciada dejó de ser un desafío para convertirse en una oportunidad. La oportunidad de crear un proyecto original que trascendiera los obstáculos y se convirtiera en algo sensible al espacio que ocupa. Un homenaje a la naturaleza y, al mismo tiempo, una invitación a disfrutarla de manera consciente y respetuosa.
El proceso de construcción y los planos
Nota sobre las imágenes
Las fotografías que acompañan este artículo corresponden a una visita reciente al proyecto ya terminado. Debido a la ubicación remota del refugio, los interiores han sido amueblados virtualmente para estas imágenes. La arquitectura, los materiales y las condiciones construidas que se muestran son tal como se construyeron.
Fotografías: Michael Benitez
Fuente: Minqa Atelier










