Balso

Ochroma pyramidale (Cav. ex Lamb) Urban

Alvaro Vallejo, Ingeniero Forestal MSC. Universidad Nacional, sede Medellín.  avallejor@gmail.com.
Fredy Zapata, Ingeniero Forestal.  Universidad Nacional, sede Medellín.  fzd1961@gmail.com

Sinónimos. Ochroma lagopus Sw., Ochroma obtusa Rowlee, Ochroma bicolor Rowlee, Ochroma tomentosa Wild, Bombax pyramidale Cav. ex L., Bombax angulata Seese et Moc., Bombax pyramidales Cav. ex Lam., Ochroma peruviana Johnst.

Familia. Bombacaceae.

Nombres comunes. Algodón, árbol del algodón, balsa, balso, balso de lana, balso lanoso, ceibón botija, ceibón lanero, corcho, gatillo, guano, huempo, lana, lana de tambor, lanero, lanilla, lano, moho, palo de balsa, palo de lana, pata de liebre, polak, tacarigua, tocumo, topa; pau de balsa (Port.); balsa wood, corckwood (Ingl.).

Distribución natural. Ampliamente distribuida en América en las zonas bajas y valles intramontanos, desde el sur de México hasta Bolivia y Brasil en América del Sur, incluyendo las Antillas. Ampliamente introducida en las regiones tropicales y subtropicales. Se cultiva comercialmente en la India, Malasia, Zimbabwe, Camerún, África oriental, etc.

Rango altitudinal: 0 a 1800 msnm. Rango latitudinal: 20 °S a 19 °N.

Descripción

Especie de vida corta, siempreverde, variable en tamaño, normalmente de 20 m de altura, en condiciones óptimas de 25 m o más. Sistema radical superficial, de base cónica y con raíces tablares pequeñas. Fuste, recto, cilíndrico, libre de ramas hasta 15 m de altura o más, en sitios abiertos usualmente ramificado desde cerca de la base, de hasta 100 cm de diámetro, excepcionalmente de hasta 122 cm. Corteza lisa, con algunas cicatrices lineares, de color claro con manchas blanquecinas, a veces parda o pardo-grisácea, lenticelada, y de ca. 1 cm de gruesa; corteza interior crema-amarillenta, a veces rosada; las ramas con corteza verdosa o verde-pardusca. Copa abierta, amplia y aparasolada, de hasta 18 m de diámetro, con las ramas primarias gruesas y muy extendidas cuando crece en sitios abiertos, ramas pubescentes cuando jóvenes con cicatrices lineares bien pronunciadas.

Hojas simples, alternas, dispuestas en espiral, grandes, ligeramente poligonoorbiculares, de ápice redondeado o subagudo y base acorazonada, largamente pecioladas, nervios principales 5-7, algo lobuladas u onduladas, discoloras, de color verde oscuro y glabras en el haz y verde-grisáceas o gris-amarillentas y pubescentes en el envés, de 15-30 cm de largo y 13-24 cm de ancho, en los ejemplares jóvenes de mayor tamaño; pecíolos de 10-25 cm de largo, gruesos, de color rojizo a carmelita, con dos estípu
las anchas y redondeadas.

Flores solitarias, vistosas, fragantes, grandes, de 10-15 cm de largo y 7-9 cm de diámetro, sobre largos y gruesos pedúnculos que emergen cerca del extremo de las ramitas; cáliz tomentoso, de color verde castaño a rojizo, tubular, de ca. 5 cm de largo, con 5 lóbulos extendidos de ca. 3.5 cm de largo, los 2 exteriores angostos y puntiagudos, 2 muy anchos y hendidos, y un último lateral ancho; corola pentámera, pétalos de color blanquecino a amarillo pálido con bordes marrón, de 12-17 cm de largo, angostos en la base y anchos y redondeados en el ápice; estambres columnares, espiralados, de 5-8 cm de largo, de color amarillo a anaranjado; anteras numerosas, rodeando el pistilo, el cual posee 5 estigmas también en espiral; ovario súpero, pentalocular.

Fruto una cápsula casi cilíndrica, leñosa, de 10-25 cm de largo y 2-3(-5) cm de diámetro, pentalocular, de color marrón a ferrugíneo, pubescente, con dehiscencia loculicida por cinco valvas longitudinales que le dan al fruto la apariencia de poseer 10 costillas prominentes, y con numerosas semillas embebidas en una abundante fibra lanosa muy sedosa de color pardo claro o amarillento. Semillas ovoides, de color castaño oscuro, de 2-5 mm de largo y ca. 1.5 mm de diámetro, con un extremo acuminado, y embebidas en la fibra que al transportar el viento contribuyen con su diseminación; el embrión es recto, la radícula es inferior, y el endospermo abundante y carnoso.

Es una especie de floración precoz, y normalmente se inicia en los árboles a los 3 ó 4 años de edad. En México florece de diciembre a marzo, en Cuba de diciembre a febrero, en Honduras de noviembre a enero, en Costa Rica de diciembre a enero, en Colombia de febrero a abril, en Venezuela de marzo a abril, y en Perú en enero. La polinización es realizada por insectos nocturnos. Fructifica a lo largo del año en su rango de distribución natural. En México y Cuba fructifica de marzo a junio, en Honduras de febrero a abril, en Costa Rica de enero a marzo, en Colombia y Venezuela de finales de abril o comienzos de mayo hasta junio, en Ecuador de septiembre a enero, y en Perú de junio a septiembre.

Adaptación

Clima Precipitación promedia anual: 1000 a 4000 mm/año. Régimen de lluvias: Verano y uniforme. Estación seca: 0 a 4 meses. Temperatura media anual: 20 a 28°C. Temperatura media mínima: 16 a 24°C. Temperatura media máxima: 24 a 34°C.

Suelos Textura: Liviana/media/pesada. Reacción: Alcalina/neutra/ácida. Drenaje: Bueno; moderado.
Otras características del suelo. Especie exigente en cuanto a sus requerimientos edáficos. Logra su mejor desarrollo en suelos de origen aluvial, profundos, fértiles, húmedos bien drenados, bien aireados, de reacción neutra a alcalina, o en suelos arenosos o moderadamente arcillosos producto de la meteorización de rocas ricas en bases. En zonas con estación seca prolongada requiere acceso al nivel freático o riego complementario. Crece con preferencia en suelos sobre los márgenes de las corrientes de agua, en lugares abiertos, y en el bosque secundario que se desarrolla en áreas deforestadas o quemadas.

Requerimientos lumínicos; Aunque es una especie heliófita muy exigente, su crecimiento en las primeras etapas se favorece por el sombreado lateral.

Ecología y silvicultura

Ochroma pyramidale forma parte de los bosques húmedos siempreverdes de las regiones intertropicales de América. En Ecuador, se le encuentra en los bosques higrofíticos perennifolios. También es componente de los bosques mesofíticos semicaducifolios. Es una especie gregaria, y se halla casi siempre en grupos aislados colonizando áreas abandonadas o sitios donde de han producido claros a causa del fuego, el viento, los deslizamientos, las talas u otros agentes. Las semillas permanecen en reposo durante largo tiempo sin perder su capacidad germinativa. Se acumulan en el suelo del bosque, y germinan abundantemente cuando las condiciones de luz, calor y humedad del suelo les son propicias. En los claros que se producen en el bosque, en los campos de cultivo agrícola abandonados, en las tumbas de monte donde se ha quemado la broza, o en suelos aluviales recientes, ocurre una buena generación natural de la planta si existen suficientes árboles portagranos y las condiciones del medio son favorables. En lugares abiertos se convierte en especie invasora.

Ochroma pyramidale es sensible a las heladas y moderadamente resistente a la sequía; usualmente tolera períodos secos de hasta 4 meses en zonas con humedad relativa del 75%, aunque en Cuba se ha reportado en zonas con hasta 5 meses de seca. Es planta perennifolia, muy heliofita, y tiene la tendencia a formar parte del estrato superior del bosque. Para facilitar la regeneración natural de la especie en bosques secundarios o en la manigua, es necesario chapear los bejucos y malezas en general y efectuar el aprovechamiento de la totalidad del arbolado, dejando en pie sólo los árboles de balso, si existen en el lugar, como porta-granos para que diseminen las semillas. Inmediatamente antes de que se inicien las lluvias, se prende fuego a la tumba y se quema toda la broza, y la regeneración natural emergerá con las primeras lluvias. Si la especie no está presente en el área quemada, se efectúa la reforestación con el material producido en el vivero. Así mismo, la regeneración natural que emerge después de quemar los residuos del aprovechamiento de una plantación previa, es excelente.

Para la siembra directa de la semilla, se recomienda preparar bien el terreno eliminando las malezas. En cada hoyo, espaciados a 3×3 m, se siembran entre 10 y 15 semillas, y posteriormente, las plantas son raleadas dejando la más vigorosa en cada hoyo. La semilla también se puede sembrar al voleo, y sí la vegetación rastrera se pretende quemar luego, no es necesario tratar previamente la semilla. La plantación se debe realizar al comienzo de la estación de lluvias, y cuando se establecen con material de vivero, se emplean espaciamientos de 4×4 ó 5×5 m, que son los más comúnmente utilizados para esta especie. Los hoyos de plantación deben ser de por lo menos 20-25 cm de profundidad. Como el objetivo final es cosechar cerca de 400 árboles/ha a los 6 ó 7 años de edad (máximo 9), es más recomendable emplear el espaciamiento de 4×4 m que permitiría realizar una selección de los mejores ejemplares a partir de una operación de entresaca (usualmente a los 4 años), y lograr una mayor proporción de fustes limpios a una mayor altura. Cuando la especie crece en competencia en pleno bosque, puede desarrollar fustes limpios de ramas hasta los 15 m, en ocasiones hasta 20 m.

Ochroma pyramidale también es ideal para ser plantada en suelos fértiles mediante métodos agrosilviculturales, en plantaciones junto a canales de riego, guardarrayas, cortinas rompevientos, límites de campos agrícolas y pastizales, etc. Asociada con pastos se recomienda plantarla con espaciamientos entre 10×10 y 15×15 m. También se puede plantar en los suelos aluviales de los márgenes de los ríos y arroyos. Si bien el balso requiere plena luz desde arriba, también tolera y hasta demanda sombreado lateral, tal como se produce en los claros y aberturas naturales del bosque, y por lo tanto, su cultivo en mezcla con otras especies también es factible. Se recomienda intercalarla con el guandul (Cajanus cajan) o Tephrosia candida, a fin de que éstas produzcan sombra lateral que resulta muy favorable para el buen desarrollo de las plantas jóvenes de balso. Otros autores recomiendan la mezcla con Cordia alliodora o con Chlorophora tinctoria, en un diseño que permita que la balsa forme, por lo menos, 50% del rodal. Si se dispone de buena provisión de semillas, y las condiciones del suelo son adecuadas, se puede ensayar la siembra directa en el campo.

Durante los dos primeros años de vida se deben mantener limpias las plantaciones y mullir el suelo en un círculo de por lo menos 1 m de diámetro junto a cada arbolito, y si fuere necesario, aplicar fertilizantes. Después los árboles presentan buena competencia con la vegetación espontánea, pero siempre es necesario cuidar que las plantas trepadoras no perjudiquen su buen desarrollo. Un aspecto que se debe tener en cuenta durante las operaciones silvícolas, es que las heridas causadas al fuste durante las operaciones de limpias, entresaca, o por las podas, son difíciles de sanar y afectan la calidad de la madera. Por esta misma razón, se debe evitar que el ganado dentro de las plantaciones. El balso es de crecimiento muy rápido, y bajo condiciones favorables, en 7 años puede llegar a un diámetro de 71 cm y una altura de 24 m, lo cual equivale a un crecimiento anual promedio de 10 cm de diámetro y 3.44 m de altura. En buenas condiciones se pueden lograr crecimientos de 2 m de altura y 11 cm de diámetro en el primer año, 5 m y 15 cm a los 2 años, 7 m y 20 cm a los 3 años, 9 m y 25 cm a los 4 años, 11 m y 30 cm a los 5 años, 12 m y 35 cm a los 6 años, 13 m y 40 cm a los 7 años, 14 m y 45 cm a los 8 años, 16 m y 53 cm a los 10 años, 18 m y 60 cm a los 12 años, y 19 m y 65 cm a los 15 años. Algunos autores señalan que si el desarrollo de los árboles es lento, la calidad de la madera es de inferior calidad. Como la especie reduce considerablemente su crecimiento entre los 7 y 12 años de edad, y a partir de entonces también comienza a desarrollar el duramen y adquirir una mayor densidad, la madera pierde parte de las características que la hacen adecuada para usos especiales.

Como se anotó anteriormente, el turno de cosecha más recomendado para el manejo de la especie, considerando la producción de madera con las características exigidas en el mercado, es a lo sumo de 9 años, y el ideal de 6 ó 7 años; con un turno más largo es posible que se obtenga madera con una mayor densidad, lo que afecta el uso final de la misma. Se reportan incrementos medios anuales de 17-30 m3/ha/año. Después de la tala rasa y quema de los desperdicios de los aprovechamientos, normalmente se establece una repoblación natural satisfactoria.

Utilidades del árbol vivo. Mejoramiento de suelos; recuperación de tierras baldías y tierras quemadas. Sistemas agrosilviculturales; sombrío para cultivos de café y cacao; plantación en líneas. Cercas vivas. Cortinas rompevientos. Sistemas silvopastoriles; si bien en muchas regiones se planta en mezcla con pastos, especialmente para abrigo del ganado, no es una práctica recomendable si se considera la explotación del balso para la producción de madera, debido a que los animales ocasionan graves daños al arbolado y a la madera.

El balso también ha ganado mucha popularidad como ornamental, por su bella forma y rápido crecimiento. Se recomienda su plantación en zonas verdes amplias debido a que desarrolla un sistema radical superficial y algo agresivo, y porque facilita el desarrollo de su amplia copa. Por el tipo de raíces se debe resguardar de los vientos fuertes ya que es propensa al volcamiento. Así mismo, por la altura que puede alcanzar no se debe localizar bajo tendidos de cables aéreos. Los árboles pueden desprender ramas de gran envergadura. Es ejemplar adecuado para parques, jardines amplios, y en general, para zonas verdes amplias.

Madera

Densidad básica: 0.10-0.25 g/cm3.

Durabilidad natural: Baja.

Trabajabilidad: Fácil.

Secado: Moderadamente fácil.

Impregnación: Fácil.

La madera de Ochroma pyramidale, blanda y medulosa, es la más ligera y suave de las maderas comerciales; pesa menos que el corcho cuando procede de árboles jóvenes. En Ecuador han determinado que el peso específico es muy variable y que el promedio es de 0.13 g/cm3, en peso seco. La madera es más ligera cuando los árboles tienen de 4 a 6 años, edad a la cual se deben talar ya que a los 10 años es más densa y pierde su valor comercial. Estudios efectuados en Ecuador han permitido llegar a la conclusión de que a partir de los 8 años el árbol empieza a formar madera de un color ligeramente rosado (la cual no se acepta en los mercados), y que a partir de los 10 años la madera que se forma en las capas externas es bastante dura para los propósitos industriales para los cuales se utiliza. La madera comercial, compuesta casi en su totalidad de albura, varía de blanquecina hasta grisácea muy clara, con poca diferencia entre la albura y el duramen, y puede presentar un veteado rosáceo. La textura es gruesa y las líneas de vasos son prominentes, pero no muy numerosos.

El grano es recto a muy levemente entrecruzado. Los radios de la madera se destacan visiblemente en las superficies aserradas debido a su coloración más oscura. El lustre es alto y la madera tiene un efecto de terciopelo al tacto. No tiene olor ni sabor o éstos son poco distinguibles. La madera se compone básicamente de celulosa pura, y con un peso específico de 0.13 g/cm3 se reporta una contracción radial de 3%, tangencial de 3.5%, longitudinal de 0.6%, y volumétrica de 7.1%, la cual se considera baja.

El secado de la madera debe ser lento y en dos fases; primero se debe secar al aire y luego en estufa. En ambos casos, sin embargo, se deben establecer condiciones moderadas de secado y en la estufa temperaturas bajas, a fin de evitar rajaduras y otros defectos. Debido a su bajo peso, la madera se puede trabajar con facilidad, pero se requieren herramientas bien afiladas para prevenir el desgarre en los cortes; permite la penetración fácil de clavos y tornillos, pero a causa de ser tan blanda no los retiene bien. El cepillado es satisfactorio, la resistencia a las rajaduras por tornillos es excelente, el moldeado, torneado, taladrado y escopleado algo deficientes, el lijado regular, y el encolado bueno. La madera es muy blanda, y se hunde con facilidad por medio de la uña, y un alfiler penetra sin dificultad en ella sólo bajo la presión de los dedos. Presenta poca resistencia al tratamiento con preservativos, y es muy susceptible al ataque de las termitas de madera seca.

La madera, dentro del rango de densidad exigido en los mercados, es altamente eficiente donde la flotabilidad, aislamiento térmico (tanto del calor como del frío), o la mitigación de los ruidos y las vibraciones sean consideraciones importantes. Es uno de los mejores absorbentes de energía conocidos. La madera del balso es prácticamente imposible de «ahogar», y menos aun sí se encuentra en el rango inferior de densidad. Sólo los vasos, los cuales son pocos en número con respecto al área de sección transversal, pueden absorber soluciones.

La madera es muy elástica y resistente para su peso, e incluso, su resistencia mecánica es inversamente proporcional a la temperatura. Esta última característica le hace de gran utilidad como aislante en el transporte de gases líquidos, los cuales presentan temperaturas extremadamente bajas.

El manejo de las plantaciones es un factor esencial para alcanzar las tasas de crecimiento que produzcan la madera con la densidad que exigen los estándares comerciales (0.10-0.17 g/cm3).

La mayor parte de la madera que se comercializa es albura, y Ecuador produce cerca del 90% de la madera que se comercializa en el mundo.

Usos

Madera de aserrío. Construcción de botes. Elementos aislantes térmicos como refrigeradores de trenes, camiones y buques, edificios y cabinas de aeroplanos; elementos aislantes fónicos o de sonidos para revestimiento en estaciones de radio, de paredes, tabiques, cielos rasos, etc.; elementos aislantes de resorte o elásticos como partes de pianos, corchos para recipientes muy grandes, asentadores de navajas, moldes, maniquíes, figuras esculpidas, protección de muebles en transportes, cojines, amortiguadores para diversos usos, etc.; elementos aislantes vibratorios para aislar la maquinaria pesada del suelo. Modelos (aviones) y maquetas arquitectónicas. Aeromodelismo, Partes para vehículos. Construcción de aeroplanos. Elementos flotadores para pesca, salvavidas, botes salvavidas, boyas, almadías para mar y ríos, pontones, etc. Carpintería corriente (incluye féretros). Artículos deportivos (incluye esquíes acuáticos). Instrumentos musicales. Juguetes de diversas clases. Embalajes especiales; recipientes para el transporte de gases líquidos y otras sustancias químicas que poseen temperaturas muy bajas, cajones para transportar alimentos preenfriados de fácil descomposición, tales como levaduras frescas, productos lácteos, carnes, pescado. Cajas para granos.

Madera redonda. El balso también es apropiado para la producción de pulpa de fibra corta, y la longitud de su fibra se considera larga para una latifoliada; presenta un rendimiento de 40-50% de pulpa, y la celulosa cruda se reporta fácil de blanquear. Tornería. Canoas.

Otros productos no maderables (PFNM). Del fruto se obtiene una fibra de relleno (lana) con aplicaciones similares a las del «kapok» que se obtiene de la Ceiba pentandra (aunque de inferior calidad), y de gran utilidad para la fabricación de colchones, almohadas, cojines, salvavidas, flotadores y sombreros de fieltro. La lana, de color gris oscuro, tiene gran flotabilidad, es suave al tacto y no se pudre. Del líber se obtienen fibras que se utilizan en la fabricación de sogas y cordelería. La corteza produce tanino.

Semilla y manejo en vivero

Recolección y almacenamiento de semillas. Los frutos del Ochroma se recogen directamente del árbol cuando presentan una coloración café-rojiza; el período óptimo de recolección está entre los meses de junio y julio. Si la corta de los árboles para su aprovechamiento coincide con la época de recolección de los frutos, éstos se cogen de los árboles talados durante las horas de la mañana, cuando aún están húmedos, o bien después de la lluvia, a fin de evitar que se abran y la semilla sea transportada por el viento en sus copos de lana. Posteriormente los frutos sin abrir se colocan en lonas y se dejan secar al sol uno o dos días, por períodos de 3 a 4 horas, hasta que se produzca su dehiscencia total; luego se meten en un saco y se golpean ligeramente.

Después, los copos de lana con las semillas embebidas se colocan sobre una criba con malla de por lo menos 5×5 mm, la cual se sitúa sobre un recipiente con agua, se aplica fuego a la lana, y en la medida que ésta se quema las semillas caen al agua; la semilla también se puede extraer manualmente separando la lana que la envuelve. Por último, las semillas se secan bien y se almacenan en recipientes de cierre hermético, o bien se emplea para su siembra inmediata. Las semillas son ortodoxas, y almacenada en este tipo de recipientes y en ambiente seco y fresco, se conserva viable por 1-2 años. Una mayor viabilidad, de hasta 5 años, se logra almacenando los recipientes en cámaras frías a 4 °C y con C.H. de 5-6%. Aproximadamente 70000-100000 semillas viables por kilogramo.

Pretratamientos de la semilla. Dado que la capacidad germinativa de las semillas no tratadas es baja, para lograr mejores resultados se recomienda tratarlas con agua hirviendo por (-10) 30-60 segundos dejando las semillas en el agua hasta que ésta enfríe por aproximadamente 15 minutos. La germinación de la semilla también se puede activar sumergiéndolas en agua de coco durante 12 horas, o mediante la escarificación mecánica lijando la semilla hasta que pierda su brillo y adquieran un aspecto poroso.
Material de plantación. El material de plantación se produce generalmente en bolsas y no se recomienda para plantaciones a raíz desnuda. Como las plantas jóvenes de balso son extremadamente susceptibles al daño de las raíces, con frecuencia se prefiere la siembra directa como método de propagación, colocando 10-15 semillas/hoyo.

Germinación y crecimiento. La germinación de la semilla es epígea. La semilla sin tratamiento presenta una tasa de germinación baja, de 10-15%, se inicia 5-7 días después de sembrada y finaliza de 12 a 20 días después. En semilla tratada la germinación alcanza porcentajes de 70%, a veces hasta el 90%, y se inicia de 3 a 4 días después de la siembra. El material se encuentra listo para el trasplante al campo cuando alcanza un tamaño de 20-25 cm de altura, lo que se da tras 3-5 meses de permanencia en el vivero. Durante la primera fase de desarrollo requiere control de malezas, y especialmente, control de bejucos y enredaderas.

Requerimientos especiales en el vivero. La siembra se puede realizar en germinadores con sustrato bien drenado y previamente desinfectados para su posterior repique a bolsas, o directamente en bolsas, con sustrato de tierra arcillo-arenosa, colocando 2-4 semillas por bolsa a una profundidad de 5-8 mm; oportunamente, se deben suprimir las posturas en exceso dejando sólo las más vigorosas. Las atenciones a las plantas en el vivero son las normales: riego, escardas, aspersión de pesticidas para controlar plagas o enfermedades, y remoción de las bolsas en caso de que las raíces tiendan a penetrar en el suelo; esta última operación se debe realizar con sumo cuidado para evitar causar daños a las raíces que son muy delicadas y precisan manejo cuidadoso. Se debe evitar la humedad excesiva, pues las plántulas son muy susceptibles a la pudrición basal o mal del talluelo. Algunos autores señalan que el desarrollo de las plantitas, especialmente del tronco, se favorece con hasta un 50% de sombra lateral en el vivero.

Plagas y enfermedades. En general, el balso se reporta libre de plagas y enfermedades de importancia económica. Algunos insectos atacan a las plántulas y a los árboles en las plantaciones jóvenes pero no causan daños serios. Se reportan ataques de Asterolecanium pustulans, y en Ecuador se da cuenta de 2 insectos, uno que ataca las yemas de los árboles, y un taladrador que se cría en los residuos de las operaciones de corta y luego afecta los árboles jóvenes. La madera es atacada por termitas y pequeños coleópteros, que al igual que varios hongos, penetran por cualquier daño presente en la corteza. La madera es poco resistente a la pudrición en contacto con el suelo. Si después de cortado el árbol la madera no se seca pronto, ésta se mancha y pierde calidad; se ha registrado a Penicillium sp. produciendo en ella la mancha azul. Se recomienda la aplicación de fungicidas apropiados para su protección. Las plántulas en los viveros se reportan susceptibles a la pudrición basal o mal del talluelo (damping off).

Referencias

Bartholomäus, Agnes, et al. 1990. El manto de la tierra: flora de los Andes. Guía de 150 especies de la flora andina. CAR/GTZ/KfW. Bogotá, Colombia. Ed. Lerner Ltda. 332p.

Betancourt B. A. 1983. Silvicultura especial de árboles maderables tropicales. La Habana, Cuba. Ed. Científico-Técnica. 427p. + il.

Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza – CATIE. 1998. Ochroma lagopus Sw. PROSEFOR-DFSC. Turrialba, Costa Rica. Nota Técnica sobre Manejo de Semillas Forestales, No. 46. 2p.

Geilfus, Frans. 1994. El árbol al servicio del agricultor: manual de agroforestería para el desarrollo rural. Vol. 2: Guía de especies. Catie-Enda Caribe. Serie Técnica, Manual Técnico 9. Turrialba, Costa, Rica. Editorial Unidad de Producción de Medios de Catie. 780p.

Johnston, David. 1989. La madera: clases y características. Barcelona, España. Ediciones CEAC, S.A. ISBN 84-329-7516-8. 160p.

Kind, R., Muasya, S., Kimotho, J. & Waruhiu, A. 1997. Tree seed suppliers directory: sources of seeds and microsymbionts. Nairobi. International Centre for Research in Agroforestry-ICRAF. ISBN 92 9059 127 7. 411p.

Kukachka, B. Francis. 1970. Properties of imported tropical woods. USDA Forest Service. Forest Products Laboratory, Madison, Wi. 67p.

Lamprecht, Hans. 1990. Silvicultura en los trópicos. Los ecosistemas forestales en los bosques tropicales y sus especies arbóreas: posibilidades y métodos para un aprovechamiento sostenido. República Federal de Alemania: Ed. TZ-Verlagsgesellschaft mbH. 335p.

Ospina P., Carlos M & Villa A., Daniel de J. 1994. Manejo y conservación del árbol urbano. Tesis de grado Ingeniería Forestal. Medellín, Universidad Nacional de Colombia. 480p.

Webb, D.B., Wood, P.J. & Smith, J. 1984. A guide to species selection for tropical and subtropical plantations. Tropical Forestry Papers 15: Second Edition. CFI, University of Oxford. Oxford, U.K. Ed. Express Litho Service. 256p.

¿Comentarios?, ¿aportes? Comparta con el público sus conocimientos sobre la Melina y obras con la madera , envíenos textos y fotos en formato jpg y complemente la información publicada hasta el momento.

2 thoughts on “Balso

  1. Me pareció muy completa la ficha técnica de la madera pero quería saber si conocían de artículos donde hablen del ataque fungico hacia esta especie
    muchas gracias

  2. Venden semilla certificada de balso?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *