Un hito científico de siete años de trabajo revela la estructura, biodiversidad y el inmenso reservorio de carbono de la Amazonía colombiana, marcando un antes y un después en la política ambiental del país.
Durante siglos, la Amazonía ha sido un vasto enigma verde, un pulmón del planeta del que se intuía su importancia vital, pero del que faltaban datos precisos y consolidados. Hoy, Colombia cierra esa brecha del conocimiento con un logro sin precedentes: la presentación oficial de los resultados del Primer Ciclo del Inventario Forestal Nacional (IFN), capítulo Amazonía.
Este monumental esfuerzo, liderado por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) bajo la batuta del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, es la caracterización más completa jamás realizada sobre los bosques amazónicos colombianos. Tras siete años de rigurosa investigación científica en campo, el país cuenta por primera vez con una línea base robusta y verificable sobre la composición, estructura, estado de conservación y el papel climático crucial de esta región.
El corazón verde de Colombia, en cifras.
Los datos son contundentes y confirman el lugar central de la Amazonía en la geografía ambiental nacional:
- Extensión forestal: Dos de cada tres hectáreas de bosque en Colombia se encuentran en la Amazonía. En total, el país conserva alrededor de 59 millones de hectáreas de bosques.
- Gigante de carbono: La Amazonía colombiana es el mayor reservorio de carbono en vegetación del país. Los bosques nacionales almacenan cerca de 12 petagramos de carbono (equivalente a 12 mil millones de toneladas), una cifra crucial para la contabilidad climática nacional.
- Escala del estudio: La investigación se desarrolló en 1.410 parcelas distribuidas en todo el territorio nacional, con 520 de ellas localizadas en la región amazónica, movilizando a cerca de 9,000 personas en trabajo de campo, con una participación significativa de mujeres.
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Una herramienta para la vida y la acción
La ministra de Ambiente (e), Irene Vélez Torres, calificó el IFN como «uno de los mayores avances técnicos en la historia ambiental del país». Pero su valor trasciende lo técnico. Esta radiografía forestal es, ante todo, una herramienta estratégica para la toma de decisiones:
- Contra la ilegalidad: Identifica especies críticas, amenazadas o sujetas a veda (incluidas en CITES), aportando información determinante para combatir la tala ilegal y el tráfico de fauna y flora.
- Para la acción climática: Proporciona la base científica para fortalecer la contabilidad nacional de emisiones, cumplir con los compromisos del Acuerdo de París y acceder a financiamiento internacional por resultados en conservación.
- Ordenamiento territorial: Ofrece evidencia sólida para orientar la planificación del desarrollo, la restauración ecológica y la gestión forestal sostenible.
- Saberes que se encuentran: Es el resultado de un esfuerzo colectivo que integró el rigor científico del Ideam, el Instituto Humboldt, el Instituto Sinchi y universidades, con el conocimiento territorial ancestral de comunidades y guardianes del bosque.
Un compromiso de Estado y un camino por recorrer
El lanzamiento de la obra ‘Estructura y biodiversidad de los bosques de la Amazonía colombiana’, que compila todos los hallazgos, no es un punto final, sino un punto de partida. Ghisliane Echeverry Prieto, directora general del Ideam, enfatizó que esta información «fortalece el nexo bosque-clima-desarrollo, entregando información verificable para la acción pública y privada».
En el mismo sentido, José Yunis Mebarak, coordinador del Programa REM Visión Amazonía —que brindó apoyo técnico y financiero clave—, señaló que este hito es un paso decisivo para consolidar una política de Estado integral para la Amazonía, construida con cooperación internacional, gobierno, organizaciones sociales y comunidades.
Los gobiernos de Alemania, Reino Unido y Noruega ya reiteraron su respaldo para la segunda fase del Inventario, asegurando la continuidad de este monitoreo esencial para los próximos cinco años.
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De la aspiración a la acción basada en evidencia
El Primer Inventario Forestal Nacional de la Amazonía colombiana es mucho más que un libro o un conjunto de datos. Es una declaración de principios y un mapa de ruta científico. Significa que proteger los bosques —que albergan el 80% de la biodiversidad terrestre— ya no es una tarea guiada por la intuición, sino por la evidencia.
Colombia demuestra, con hechos y cifras validadas, su decisión de consolidarse como una Potencia de la Vida. Ahora, el desafío es que esta radiografía detallada de nuestro mayor tesoro natural se traduzca en políticas públicas efectivas, inversiones inteligentes y una alianza inquebrantable con quienes han custodiado la selva por generaciones: sus comunidades.
La información ya está disponible. El futuro de la Amazonía depende de cómo se use este conocimiento.
Consulte proximamnte la publicación completa.
Con información de MinAmbiente e IDEAM










