Pasto imperial – Axonopus scoparius (Flügge) Kuhlm.

Serie: Forrajeras

Alvaro Vallejo, Ingeniero Forestal MSC. Universidad Nacional, sede Medellín.  avallejor@gmail.com.
Fredy Zapata, Ingeniero Forestal.  Universidad Nacional, sede Medellín.  fzd1961@gmail.com

Axonopus scoparius (Flügge) Kuhlm.

Familia. Poaceae.

Sinónimos. Paspalum scoparium Flügge, Paspalum leptostachyum Flügge, Paspalum polydactylon Steud., Paspalum iridifolium Poepp., Paspalum pressum Nees, Paspalum hackelianum Sodiro, Paspalum tripinnatum Mez., Panicum columbiense Kuntze, Paspalum columbiense Kuntze, Paspalum fournierianum var. maximum Thell., Paspalum giganteum Kuntze, Paspalum suffultum Mikan, Axonopus leptostachys (Flügge) Hitchc., Axonopus macrostachyus Hitchc. & Chase, Axonopus scoparius (Flügge) Hitchc., nom. illeg., non (Flügge) Kuhlm.

Otros nombres comunes. Cachi, caricachi, carpeta, gamalote, grama dulce, gramalote, guaratara, hierba imperial, imperial, maicillo, micay, paja mansa, pasto carpeta, pasto chato, pasto dulce, pasto maicillo, pie de paloma, saracachu, telembí, yerba imperial, zacate imperial (Esp.); capim do teso, capim Colombia, capim Colúmbia, capim imperial, capim Venezuela, palha branca, pasto imperial (Port.); capim Columbia, carpet grass, imperial grass (Ingl.).

Origen y distribución. Nativa de la zona tropical de Suramérica, desde Colombia hasta el Brasil.

Descripción y hábito. Especie perenne, vigorosa, cespitosa; las plantas pueden producir estolones robustos y extensos cuando crece en pendientes muy escarpadas; tallos erectos, frondosos, sólidos, suculentos, comprimidos, estriados, glabros, de hasta 1.5 m o más de altura, simples, ocasionalmente ramificados; entrenudos sólidos, suculentos, glabros, de hasta 7 mm de espesor; vainas quilladas no muy fuertemente comprimidas, las inferiores estrechamente imbricadas, glabras, excepto en la parte próxima a la lígula, donde a veces son ciliadas; lígula una membrana gruesa, arqueada, barbada con una línea de pelos cortos, rígidos, en total de 1-2.7 mm de largo; cuello conspicuo, amarillento.

Hojas de 10-60 cm de largo y 5-35 mm de ancho, planas excepto en la nervadura central que es quillada hacia la parte basal, rígidamente erectas, terminadas en punta en un ápice acuminado, glabra en la superficie inferior de la lámina, la superior ligeramente pubescente.

Pedúnculo incluido o exerto de hasta 30 cm. Inflorescencia una panícula terminal y lateral, larga, cupuliforme, con frecuencia púrpura, usualmente de 10-30 cm de largo y de ancho similar, compuesta por 10-25 espigas, en ocasiones tantas como 100 en especímenes vigorosos, similar a la del A. micay pero con el raquis central más alargado y mayor número de espiguillas; espigas individuales de 10-15 cm de largo, finas, simples, sésiles o casi, rara vez ramificadas, erectas o rígidamente ascendentes, unidas hacia el extremo superior del tallo; raquis del racimo fino, triquetro, fuertemente escabroso en los ángulos y en ocasiones con algunos pelos largos; pedicelos de menos de 1 mm de largo, rígidos, escabrosos; espiguillas en 2 series, comprimidas al raquis, imbricadas secuencialmente hasta un tercio de su longitud.

Espiguillas de 2.5-3 mm de largo, ovadas 2.53.3:1, no túrgidas, agudas más que obtusas, sésiles, usualmente púrpuras, ligeramente sedosas en los márgenes y la base; primera gluma ausente, segunda gluma y lemma inferior estéril iguales, tan largas como la espiguilla, cubriendo y ocultando el antecio superior fértil, ambas esparcidamente pubescentes entre las nervaduras, la lemma sin una palea; lemma fértil y palea induras, la lemma oblongo-elíptica, usualmente obtusa, los márgenes ligeramente involutos, su ápice minúsculamente barbado; el dorso de la lemma desviado del eje; antecio superior fértil de 2.2-2.4 mm de largo, oblongo, más bien obtuso; lodículas 2, truncadas; anteras 3, púrpuras, de 1.5-1.7 mm de largo; estilos 2, estigmas púrpuras.
Especie diploide con 2n=20 cromosomas (material de Costa Rica). Abundante en zonas de sabana y en suelos húmedos.

Variedades y cultivares. Se reportan cuatro variedades principales para esta gramínea. La var. angustifolium, un tipo con las vainas glabras y las hojas lineales, planas y más o menos convolutas; la var. glabriusculum, un tipo con las vainas y las hojas glabras o esparcidamente pilosa; la var. parviflorum, con tallos glabros en los extremos y espiguillas pequeñas, y la var. vestitum, un tipo con las vainas sublanosas y paleas 5-nervadas.

En Colombia, los clones ETO 60 y 70 se adaptan bien a los climas cálidos y medios de la zona cafetera, en la meseta de Popayán, y en general, en las vertientes de las cordilleras; además, presentan alta resistencia a la enfermedad de la gomosis (Xanthomonas axonoperis).
Usos. Pasto de corte (forraje verde; es el principal pasto de corte utilizado en la zona cafetera de Colombia); ensilado; rara vez pastoreo. Se emplea como ornamental. En Centro y Suramérica se cultiva como abono verde.

Adaptación

Clima

Altitud: 600 a 2500 msnm.
Precipitación: 1000 a 2500 mm/año.
Temperatura: 14 a 26°C.
Época seca: 1 a 5 meses.

Otras características climáticas. Crece bien en los trópicos y subtrópicos húmedos. Es moderadamente tolerante a la sequía pero en suelos profundos presenta una mayor tolerancia. Tolera temperaturas tanto altas como bajas, incluso por debajo de los 0°C, y heladas ligeras. Su mejor desarrollo lo alcanza en zonas con una precipitación promedia anual de 1500-2000 mm, y bien distribuida. Se adapta en zonas por debajo de los 600 m siempre que no registren temperaturas muy altas, v.g. los Llanos Orientales de Colombia donde las noches son frescas. Así mismo, se adapta en zonas por encima de los 2200 msnm si las temperaturas no son muy bajas, pero su desarrollo es muy lento. En Panamá se reporta un buen desarrollo de la especie en zonas entre los 600 y 1200 msnm, en Colombia logra su mejor desarrollo entre los 1200 y 2000 m, y en Costa Rica a alturas de hasta 2500 m.

Suelos Textura: De moderadamente liviana hasta moderadamente pesada.
Reacción: De neutra hasta muy ácida. Drenaje: Bueno a imperfecto.
Otras características del suelo. Alcanza su mejor desarrollo en suelos húmedos bien drenados, arenosos a franco-arenosos o de origen aluvial, y bien dotados de materia orgánica. Se adapta bien en los suelos relativamente secos y pedregosos, pero no en los excesivamente húmedos, ni en aquellos sujetos a inundación o resecamiento por largos períodos.

Manejo

Propagación y siembra. Se propaga por semilla y por métodos vegetativos a partir de cepas o estolones picados. Aunque produce semilla, ésta es poco fértil y por lo tanto no se recomienda propagarla por este sistema. Lo ideal es establecer esta gramínea en áreas donde previamente se han realizado 1-2 cosechas de maíz, papa u otros cultivos. En tierras no mecanizables se debe sembrar en curvas de nivel. En tierras mecanizables se rotura el suelo a 15-20 cm de profundidad y la siembra se realiza en líneas. El método más aconsejable es el de emplear tallos bien maduros colocados en forma continua en surcos separados de 0.5 a 1 m; los tallos se colocan extendidos en el surco y se cubren completamente con 1-2 cm de suelo; con este sistema se requieren de 450 a 500 kg de tallos por ha (cerca de 12 bultos/ha de tallos), aunque algunos autores consideran necesarios hasta 1000 kg de material para lograr un buen establecimiento.

También se establece por cepas colocadas a 30-50 cm de distancia en líneas separadas 0.5-1 m. Es suficiente que éstas tengan 2 pies y se deben cubrir completamente con 1-2 cm de suelo; se requieren cerca de 16 bultos/ha de cepas (700 a 800 kg). En terrenos inclinados se debe disponer la siembra de tal modo que queden las matas dispuestas en triángulo (tresbolillo), con el objetivo de evitar problemas de erosión.

Control de malezas. En terrenos planos mecanizables se pueden controlar las malezas con tractor o en zonas no mecanizables con azadón mientras el pasto crece y puede competir adecuadamente con las malezas. Éstas también se pueden controlar por medios mecánicos cuando se presentan después de los cortes. Las malezas de hoja ancha se controlan químicamente con herbicidas en aplicación preemergente sin que se afecte el pasto. No se recomienda la aplicación de herbicidas en postemergencia.

Fertilización. Aunque el pasto imperial es bastante rústico y crece relativamente bien en suelos ácidos de baja fertilidad, su producción se puede incrementar notablemente con la aplicación de abonos químicos, especialmente con nitrógeno y potasio, si bien su respuesta a la aplicación de fertilizantes nitrogenados es menos favorable que la de la mayoría de gramíneas. El efecto del fósforo es mucho menor y generalmente de poca significancia en la producción. No obstante su relativa baja respuesta a la aplicación de fertilizantes, parece responder bien a la aplicación de abonos de establo y a la materia orgánica como gallinaza y porquinaza.

En Cartago, Costa Rica, en un ensayo se registró un rendimiento del 146%, con respecto al testigo sin fertilizantes, con la aplicación de 99 kg/ha de nitrógeno más 132 kg/ha de P2O5; con la aplicación de 38.6 ton/ha de abonos de establo el rendimiento fue del 132%, pero con la aplicación combinada de nitrógeno, P2O5, y los abonos de establo en las mismas cantidades, el rendimiento fue del 210%. Se concluye que para obtener un alto rendimiento de esta última combinación, la cantidad de los abonos de establo no debe ser inferior a 28.6 ton/ha. Otros ensayos realizados al sur de la anterior localidad, en suelos desgastados y con bajo contenido de materia orgánica, reportan que la aplicación de 198 kg/ha de fertilizantes completos de grado 20-10-10 ó 15-15-15, proporcionó aumentos importantes en la producción de forraje, pero no lo suficientes como para justificar el costo del fertilizante. Así mismo, se destaca que no hubo respuestas a la aplicación de fósforo y potasio en ausencia del nitrógeno, y una baja recuperación de éste último, solamente 28.9%, aplicando 90 kg/ha con urea como fuente nitrogenada.

En Venezuela se recomienda al momento de la siembra aplicar de 200 a 300 kg/ha de un fertilizante completo de grado 11-11-11, y 3 a 4 aplicaciones posteriores de sulfato de amonio a razón de 200 kg/ha. En ensayos de encalamiento realizados en Carimagua, Colombia, en suelos oxisoles ácidos y de baja fertilidad, la especie mostró poca tolerancia al aluminio y el mayor rendimiento se registró cuando se aplicaron 2 ton/ha de cal; el rendimiento máximo promedio registrado para los cortes efectuados fue de 2.9 ton/ha de materia seca. No obstante, estudios realizados en América Central, en los cuales se aplicó cal para aumentar el pH del suelo de 4.7 hasta 5.2, afectó los rendimientos.

Riego. Dado que es una especie exigente de humedad, es de esperar que en las épocas de sequía o en suelos excesivamente drenados presente una respuesta favorable al riego. En Brasil se han logrado producir altos rendimientos de forraje en parcelas fertilizadas y complementadas con riego.

Ordenación del pastoreo. El pasto imperial es una especie que no persiste bajo pastoreo siendo una gramínea típica para corte. Cuando se cosecha al momento de la floración se obtiene el mayor rendimiento ya que el imperial no pierde la gustosidad con su madurez fisiológica. El corte se debe realizar a ras del suelo. En zonas de clima medio se pueden realizar 3-4 cortes al año. En zonas de clima frío moderado se pueden realizar 2 cortes. Es posible que con riego y fertilización se pueda aumentar el número de cosechas.

Aunque no resiste bien el pastoreo, en algunas regiones se pastorea cuando alcanza alturas de 50-70 cm. Otros autores indican que el ganado se puede introducir cuando la gramínea alcanza 80-100 cm de altura y retirarlo cuando ésta sea de 20-25 cm. La fuerte presión del pisoteo incide en el uso posterior de la pradera y su persistencia ya que reduce la tasa de crecimiento y disminuye su vigor de competencia favoreciendo la presencia de malezas. Bajo pastoreo es necesario acortar el tiempo de ocupación en el área de influencia con el objetivo de permitir una recuperación más rápida de las plantas. Los cultivos se renuevan para desterronar el suelo compactado y reducir las malezas. En Colombia se utiliza muy ampliamente para ensilaje y sólo es persistente cuando se maneja bajo corte.

Producción

Calidad del forraje y producción. El forraje del pasto imperial es bastante apetecible y se considera de calidad moderada. En Colombia, Costa Rica, Brasil, y otros países de América del Sur, se utiliza principalmente como forraje verde para la alimentación del ganado vacuno lechero y los caballos. Presenta tallos suculentos y el ganado los consume fácilmente en casi todos los estados de desarrollo. Aunque el forraje es palatable, se registran contenidos de proteína cruda de sólo 3.9-5.8%, y en algunos casos de hasta 6.2%. El bajo contenido de proteína cruda establecido para el primer caso se debió a que el forraje presentaba un avanzado estado de desarrollo y fue cosechado justo antes del inicio de la estación lluviosa; por lo tanto, en material más joven se puede esperar un mayor contenido de proteína cruda. El contenido de fibra cruda es del orden de 30-35%. El contenido de fósforo es bajo, 0.05-0.13%, y el de calcio adecuado, 0.32%.

En Colombia, en regiones de clima medio con suelos de origen aluvial y sin fertilización, se reportan rendimientos de 10-14 ton/ha de materia seca al año para la especie. En Brasil, en un período de 13 meses se obtuvo un rendimiento de 21.9 ton/ha de materia seca en parcelas sin fertilizar; en parcelas fertilizadas con NPK se reportan rendimientos 10% más altos. Otro ensayo realizado en Brasil reporta un rendimiento de sólo 5 ton/ha de forraje verde en praderas sin fertilizar y solo un rendimiento ligeramente mayor en praderas fertilizadas, pero con la aplicación de fertilizante y riego durante la estación seca, la producción se incrementó de 1 ton a cerca de 8 ton/ha.

Con la aplicación anual de fertilizantes de mantenimiento, 100 kg/ha de P2O5 y 50 kg/ha de K2O, y 50 kg/ha de nitrógeno después de cada corte, se pueden lograr 20-22 ton/ha de materia seca al año. En suelos rojos coluviales de clima medio, sin fertilización, se registran 15-17 ton/ha de materia seca al año; con la aplicación de 50 kg/ha de nitrógeno después de cada corte y la aplicación de fertilizantes de mantenimiento (50 kg/ha de P2O5 y 50 kg/ha de K2O), puede producir 18-20 ton/ha de materia seca al año, equivalentes a 90-100 ton/ha de forraje verde.

En suelos negros orgánicos de clima frío moderado y sin fertilizantes, se han registrado 8-10 ton/ha de materia seca al año; con la aplicación de fertilizantes de mantenimiento, 100 kg/ha de P2O5, 50 kg/ha de K2O y 50 kg/ha de nitrógeno después de cada corte, la producción se incrementa a 16-18 ton/ha al año. Otros estudios indican que solo es suficiente la aplicación de 50 kg/ha de nitrógeno después de cada corte (cada 2.5-6 meses) para duplicar la producción que se obtiene bajo condiciones naturales. En Turrialba, Costa Rica, se han obtenido rendimientos anuales de hasta 42 ton/ha de materia seca con la aplicación de nitrógeno y potasio. Con la aplicación de 300 kg/ha de escorias Thomas, 400 kg/ha de superfosfato y 200 kg/ha de sulfato de potasio, se registran rendimientos anuales de 125-150 ton/ha de forraje verde abonando con estiércol cada 2 años, 60-70 ton/ha en suelos arcillosos y 20-25 ton/ha en suelos arenosos.

Análisis bromatológicos

Producción animal. En Colombia se reporta en ganado Holstein una producción promedia diaria por animal de 11.96 kg de leche, con dietas alimenticias compuestas por pasto imperial y 1 kg de concentrado por cada 3 lt de leche producidos. Con ganado Bon se reportan producciones promedias de 4.7 lt/día, con dietas compuestas sólo a partir de pasto imperial.

Semillas y producción. Produce gran cantidad de semilla pero de bajo poder germinativo. Por lo tanto, la propagación generalmente se realiza con material vegetativo (tallos o cepas).

Plagas y enfermedades. Se reportan ataques del salivazo o ‘mión’ de los pastos (Aeneolamia sp.). La principal enfermedad es la gomosis o bandera causada por la bacteria Xanthomonas axonoperis Starr y Garcés; el daño causado consiste en un taponamiento total o parcial de las haces vasculares del tallo y algunas veces de las hojas o yaguas por masas de bacterias. En estados avanzados la enfermedad puede infectar todos lo tejidos conductores de la planta, con la posterior reducción en la producción y finalmente la muerte de la planta. La enfermedad se propaga con el uso de machetes sin desinfectar o por animales en pastoreo. Los clones 60 y 70 se consideran resistentes a la enfermedad.

¿Comentarios?, ¿aportes? Comparta con el público sus conocimientos sobre la Axonopus scoparius (Flügge) Kuhlm., envíenos textos y fotos en formato jpg y complemente la información publicada hasta el momento.

Referencias

Alarcón, M.E. et al. s.f. Gramíneas y leguminosas forrajeras en Colombia. Lotero C., J, Chaverra G., H. & Crowder, L.V. (eds.). Bogotá, Col. ICA. Asistencia Técnica, Manual No. 10. 327p.

Bernal E., J. 1994. Pastos y forrajes tropicales. Producción y manejo. 3a. Ed. Banco Ganadero, Santafé de Bogotá, D.C., Col. Departamento de Publicaciones del Banco Ganadero. 575p.

Bernal E., J. 1983. Imperial (Axonopus scoparius (Flügge) Hitchc.). En: Establecimiento y manejo de pastos y forrajes. 2a. Edición. Bogotá, Col. Temas de Orientación Agropecuaria No. 134:143-145.

Bogdan, A.V. 1977. Tropical pasture and fodder plants (Grasses and Legumes). Tropical Agricultural Series. New York. Longman Inc. 475p.

Centro Internacional de Agricultura Tropical-Ciat. 1978. Producción de pastos en suelos ácidos de los trópicos. Tergas, L.E. & Sánchez, P.A. (eds.). Cali, Col. Ciat. Edit. XYZ. 524p.

Correa, M.P. 1926. Diccionario das plantas uteis do Brasil e das exoticas cultivadas. Vol. I: A-Cap. Rio de Janeiro, Brasil. Imprenta Nacional. 707p.

FAO. Tropical Grasses and Legumes. Axonopus scoparius. http://www.fao.org/ag/AGP/AGPC/doc/GBASE/Data/Pf000181.HTM

Göhl, B. 1991. Tropical feeds ver. 2.1. Software development by Oxford Computers Journals. FAO.

Guzmán P., J.E. 1988. Pastos y forrajes de Venezuela. 2a. Edición. Caracas, Venezuela. Esposande, S.R.L. Editores. 448p.

Havard-Duclos, B. 1968. Las plantas forrajeras tropicales. Colección Agricultura Tropical. Barcelona, España. Edit. Blume. 380p.

Hitchcock, A.S. 1936. Manual of the grasses of the West Indies. USDA. Washington, D.C. Miscellaneous Publication 243. 439p.

ICA/Fadegan. 1974. Curso de pastos y forrajes. Medellín, Col. ICA/Fadegan. 159p.

Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias-INIAP. 1989. Manual de pastos tropicales. Quito, Ecuador. s.e. 53p.

Laredo, M.A. & Cuesta, P.A. 1988. Tabla de contenido nutricional de pastos y forrajes de Colombia. 2a. Edición. ICA/Colanta. s.l. s.e. 81p.

Mata P., J. 1963. Nuevos pastos de altura y su fertilización. San José, C.R. Ministerio de Agricultura y Ganadería. Boletín Técnico No. 44. 26p.

Mejía M., M. 1984. Nombres científicos y vulgares de especies forrajeras tropicales. Scientific and common names of tropical forage species. Cali, Col. Centro Internacional de Agricultura Tropical-Ciat. 75p.

Pohl. R.W. 1980. Flora costaricensis. Burger, W. (edit.). Fieldiana Botany, New Series No. 4, Publication 1313. 607p. 140.

Salamanca S., R.A. 1990. Pastos y forrajes. Producción y manejo. Universidad Santo Tomás. Bogotá, Col. Talleres Gráficos Univ. Santo Tomás. 439p.

Scholz, H. 1977. Notizen zu einigen Axonopus-Arten (Graminae-Paniceae) nach Berlin typen-material. Willdenowia 8(1):93-99.

Skerman, P.J. & Riveros, F. 1992. Gramíneas tropicales. Colección FAO. Producción y protección vegetal No. 23. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Roma. 849p.

Whyte, R.O., Moir, T.R.G. & Cooper, J.P. 1959. Las gramíneas en la agricultura. Organización de las Naciones para la Agricultura y la Alimentación. Roma, Italia. Estudios Agropecuarios No. 42. 464p.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *